Como no hay dicha completa, tenemos que decir que es apenas un rumor, pero nosotros como no tenemos problema en admitir que escribimos con el deseo, pues por eso decimos que nos alegró el día. Y escribimos más, a la espera de que se cristalice y se materialice, ¡para ayer es tarde!
Andrea Gagliarducci escribiendo en inglés para su blog de análisis Monday Vatican, Oct-05-2026, habla de la reciente ida del cardenal Mauro Gambetti, el primer real cambio gordo del presente pontificado, pero de paso analiza otros posibles cambios que en teoría podrían venir, entre ellos en el campo del Dicasterio para el Culto Divino, sobre el cual escribe (nuestra traducción, resaltamos la frase que tanto nos alegraría).
El Papa debe considerar reemplazar varios jefes de dicasterios que superan los 75 años y se acercan a la edad de retiro.
Uno de los dicasterios clave es el Dicasterio para el Culto Divino, guiado por el cardenal Arthur Roche, quien ya tiene 77 años. Como secretario y posteriormente prefecto del Dicasterio, Roche reforzó y apoyó la “batalla” del Papa Francisco contra el mundo tradicionalista. Su reemplazo, y quien ocupará su lugar, también conlleva un peso ideológico. Su adjunto es el arzobispo Vittorio Viola, otro que se considera enemigo de la tradición litúrgica, aunque en la diócesis de Tortona, de donde procede, se distinguió por prestar una atención especial a la liturgia.
Se rumorea que tanto Roche como Viola se vayan.
Roche podría ser sustituido por el arzobispo Ravelli, actual Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias, pero esta candidatura parece no haber despertado gran entusiasmo. No obstante, Ravelli figura invariablemente entre los candidatos a un nuevo puesto, ya que es posible que el Papa desee contar con otro maestro de ceremonias a su lado. Quizás sea más probable que lo nombren secretario del dicasterio, mientras que el arzobispo Viola parece destinado a ser creado cardenal y a asumir la prefectura del Dicasterio para las Causas de los Santos. El actual prefecto, el cardenal Marcello Semeraro, tiene 78 años y se jubilará pronto.
No está claro quién será el nuevo prefecto de liturgia; hasta ahora, León XIV ha demostrado gran habilidad para barajar las cartas. Los prefectos que ha elegido hasta la fecha son de dos tipos: los clérigos suelen ser trabajadores duros, modestos y no necesariamente carismáticos, pero reconocidos por su honestidad; en cuanto a los laicos, hasta ahora todas han sido mujeres, desde sor Alessandra Smerilli hasta Maria Montserrat Alvarado, quien asumirá el cargo de prefecta del Dicasterio para la Comunicación en Noviembre.
Y si es cierto que los dos lugartenientes de Francisco en la liturgia se van a ir y no hay candidato para la prefectura, pues no busquen más, allí está Mons. Guido Marini, ¡vuélvanlo a traer a los sacros palacios a ver si por fin tenemos un Prefecto competente y a ver si alcanzamos un poquito de paz!
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