Thursday, June 11, 2026

En Contra De Ocho De Sus Miembros, Obispos Gringos Consagran El País Al Sagrado Corazón De Jesús

Otra vez se me presentó cubierto de llagas, con el cuerpo todo ensangrentado, el Corazón desgarrado de dolor, y como muy cansado. Postréme a sus pies, poseida de temor y sin atreverme a decir nada, y Él me dijo: «Mira a qué estado me reduce mi pueblo escogido; el que había yo destinado para aplacar mi justicia me persigue secretamente. si no se enmienda, le castigaré con severidad. Retiraré a los justos e inmolaré a los demás a mi justa cólera que se armará contra ellos». No me es posible decir lo que esto me hizo sufrir. Púsele delante su amor paciente, una sola de cuyas miradas era capaz de calmar su enojo.

Santa Margarita María de Alacoque
“Memoria escrita por orden de la Madre De Saumaise.
Vida Y Obras Completas De Santa Margarita María De Alacoque”
P. José María Sáenz De Tejada
El Mensajero Del Corazón De Jesús
Bilbao 1946


Consagrar, lo que se dice consagrar, todavía lo estamos dudando, el hecho es que así se vendió desde el inicio, la consagración de Estados Unidos al Sagrado Corazón de Jesús por parte de sus obispos.

La ceremonia tuvo lugar hoy las 16:00 horas (tiempo del Este de EEUU) durante la asamblea plenaria de Junio de los obispos para conmemorar los 250 años de la firma de la declaración de independencia del país. Una vez terminada la oración de los fieles los obispos procedieron a recitar la siguiente fórmula (español de origen).

Sagrado Corazón de Jesús:
Tú conoces los anhelos de nuestro corazón
y deseas que disfrutemos de tu amistad.

De tu costado traspasado
has derramado el manantial de vida, del
que tenemos sed.
Tu corazón arde de amor para que todas las personas vuelvan a
tener una relación correcta contigo.


Celebramos los abundantes dones que has brindado a estanación, fundada en las verdades evidentes
que nuestro Creador ha dotado a todas las
personas del derecho a la vida, a la libertad
y a la búsqueda de la felicidad.

Ofrecemos reparación por las ofensas contra ti y
contra la dignidad humana
ocurridas en esta nación.


Que nuestros corazones se unan al tuyo, para que nuestras
familias y comunidades gocen de paz y felicidad;
que las relaciones dañadas se reconcilien, las injusticias se reparen
y las heridas de nuestra tierra se sanen.

Que tu santa Iglesia católica sirva de signo,
mostrando a todos tu amor infinito.

A ti, que eres el Deseo de las Naciones y el Centro de la Historia,
te pedimos que bendigas a estos Estados Unidos de América.
Tú que vives y reinas con Dios Padre
en la unidad del Espíritu Santo,
Dios, por los siglos de los siglos.

Amén.

En la anterior fórmula nos ha sido imposible encontras las palabra “consagrar”, ó “consagración”, ó “consagramos”, ni siquiera una expresión próxima como “confiar” ó “dedicar”. Tal vez, y solamente tal vez, el recitar esa fórmula obedece a un compromiso, por lo que diremos mas abajo. Y por favor, no nos vengan con el argumento ese de que lo que importa es la intención, porque para consagrar algo no solamente es necesario tener la intención, hay que hacerlo manifiesto con exterioridades, hay que decirlo expresamente.

Dicho lo cual, dudamos ampliamente que, contrario a como se ha venido vendiendo, los sres. obispos gringos hayan consagrado los Estados Unidos al Sagrado Corazón.

Lo del compromiso. Algo realmente llamativo, al menos para nosotros lo es, es que no todos los miembros de la conferencia episcopal estuvieron de acuerdo en que se realizara esta consagración. En la asamblea plenaria de Otoño en Noviembre de 2025, la propuesta fue votada, así reportó la propia conferencia respecto de los resultados (nuestra traducción).

Para conmemorar el 250° aniversario de Estados Unidos, los obispos estadounidenses votaron para consagrar Estados Unidos al Sagrado Corazón de Jesús en Junio de 2026, con 215 votos a favor, 8 en contra y 7 abstenciones para aprobar esta medida.

Bien podría uno, siéndo benévolo, justificar a los 7 abstencionistas pero, ¿y cómo justificar a los 8 opositores? ¿Qué hay en la cabeza de un católico, más siendo obispo, que se oponga a la consagración de su país al Sagrado Corazón?

Entonces, para intentar el modo de complacer a estos tales —¿y a Dios?— se llegó a una solución, o sea, inventarse una fórmula de consagración que simule serlo pero que en la realidad no lo es.

Por allá un rey francés, un tal Luis XVI, les manda saludos a estos ilustrísimos...