Wednesday, July 1, 2026

Consagraciones Episcopales De La FSSPX/SSPX: Agencias Noticiosas Informan

Agencias noticiosas han inicialmente informado así sobre la consagración sin mandato pontificio de cuatro obispos para la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, FSSPX/SSPX.

Agencia AFP, Jul-01-2026.

La Fraternidad San Pío X consagró este miércoles por su cuenta a cuatro nuevos obispos, un acto «cismático» según el papa León XIV, que pidió a esta comunidad tradicionalista que renunciara a su proyecto.

En una ceremonia en la pradera suiza de Écône, adonde asistieron miles de fieles de todo el mundo, la comunidad consagró a cuatro obispos: dos franceses, un estadounidense y un suizo.

Al ignorar el llamado último lanzado esta misma semana por el papa, los cuatro nuevos obispos consagrados se encuentran de facto excomulgados, al igual que los otros dos obispos con los que hasta ahora contaba la Fraternidad Pío X.

La comunidad, fundada en 1970 por el obispo francés Marcel Lefebvre (1905-1991), agrupa a unos 600.000 fieles, según estimaciones, que se rigen por una interpretación estricta de la tradición doctrinal y litúrgica.

Rechaza en su conjunto los avances de la Iglesia desde el Concilio Vaticano II (en la década de 1960), defiende un modelo de sociedad patriarcal y un ideal de Estado teocrático.

«Para mantener la fe, ¿acaso estamos rompiendo con la Iglesia? Este dilema es falso. Pertenecemos a la Iglesia, en primer lugar por la fe, por la profesión integral de la fe de la Iglesia», afirmó durante la homilía el padre Davide Pagliarani, que dirige la Fraternidad San Pío X.

La misa de consagración, de cuatro horas y en latín, se organizó al aire libre en la pradera de Écône, en el mismo lugar donde Lefebvre consagró a los primeros cuatro obispos de su comunidad, en 1988.

«Es un día histórico. Está ocurriendo algo muy importante ahora, esto no va a detenerse aquí», declaró a la AFP Jean-Pierre Stauffer, de 79 años, que viajó desde Ginebra para asistir a la ceremonia, pese a la lluvia.

– «Acto cismático» –

Para el Vaticano, consagrar a un obispo sin el acuerdo del papa es un acto de insubordinación directa que conlleva la excomunión automática de los obispos y constituye un «acto cismático».

«Les suplico desde el fondo de mi corazón: ¡reconsideren su decisión!», escribió recientemente León XIV en una carta dirigida a Pagliarani, superior general de la Fraternidad.

En su misiva, el papa advirtió que, en caso de cisma, los sacramentos, como el matrimonio o la confesión, administrados por los obispos dejarían de ser reconocidos por la Iglesia católica.

«No es un acto de rebelión: es un acto que nace del amor por la Iglesia», dijo a la AFP el cura Michel Rion, profesor de Teología en el seminario de Écône.

«No hay absolutamente nada cismático o contrario a la Iglesia en nuestras acciones. Esperamos que llegue el día en el que el papa vea esto. Para nosotros, ser cismáticos es lo peor que podría ocurrir, preferiríamos morir a ser cismáticos», insistió.

«La Iglesia está buscando adaptarse constantemente, para adaptar su mensaje y dirigir las almas hacia el cielo» pero «se ha adaptado demasiado al mundo», consideró.

En 1988 el papa Juan Pablo II hizo un llamado similar a la Fraternidad para disuadirla de ordenar nuevos obispos. Fue en vano.

La ordenación provocó una excomunión inmediata, que fue levantada en 2009 por Benedicto XVI.

La comunidad afirma estar presente en más de 75 países de seis continentes, con más de 750 sacerdotes.

La Fraternidad San Pío X es influyente en ciertos círculos conservadores, y cuenta hoy día con 751 sacerdotes, 264 seminaristas y cerca de 800 lugares de culto repartidos por 77 países. Es no obstante muy minoritaria dentro del catolicismo, que cuenta con más de 1.300 millones de fieles en todo el mundo.

Agencia EFE, Jul-01-2026.

Ciudad del Vaticano, 1 jul (EFE).- La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), congregación ultratradicionalista conocida como los ‘lefebvrianos’, ordenó este miércoles a cuatro obispos en la localidad de Écône (Suiza) sin la autorización del papa, por lo que serán excomulgados, en lo que supone un nuevo cisma en el seno de la Iglesia Católica.

Entre las montañas del valle del Ródano, en Suiza, donde han acudido cerca de 15.000 personas entre fieles y curiosos y en una ceremonia retransmitida por las redes sociales en varios idiomas, los «lefebvrianos» hicieron caso omiso a las peticiones de León XIV de que dieran marcha atrás y celebraron las ordenaciones.

Esta congregación ultraconservadora fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre está en contra de algunos preceptos del Concilio Vaticano II. Juan Pablo II ya excomulgó a su fundador y a los cuatro obispos que ordenó en 1988 sin su beneplácito, mientras que Benedicto XIV en 2009 levantó la excomunión aunque habían continuado un pulso con la Iglesia.

La celebración de este miércoles -que siguiendo el rito anterior al Concilio Vaticano II se ofició de espaldas a los fieles y en latín- estuvo presidida por el español Alfonso de Galarreta y el suizo Bernard Fellay, los dos únicos obispos que quedan de los consagrados por Lefebvre en 1988, de ahí la urgencia y el desafío de ordenar a otros cuatro.

En la ceremonia fueron consagrados el suizo Pascal Schreiber, el estadounidense Michael Goldade y los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier, que sufrirán excomunión inmediata. Es previsible que el Vaticano informe y ofrezca detalles de esa decisión.

Ayer martes, el papa León XIV exhortó en una carta a los «lefebvrianos», «con espíritu paterno» y «de todo corazón», a «dar marcha atrás» en sus intenciones, avisando ‘in extremis’ de una excomunión.

Sin embargo, el superior general de la FSSPX, Davide Pagliarini, en su homilía en Econe aseguró que pagarán cualquier precio para servir a la Iglesia. «Nos consideran rebeldes pero no solo queremos servir a la Iglesia, como una madre en dificultad que sufre, a veces traicionada», dijo.

«Nos acusan de no amar al papa, de no respetarlo, pero porque amamos al papa, no queremos verle humillado cuando se pone en el mismo plano de los falsos pastores, de las falsas religiones como hemos visto en varias situaciones», dijo Pagliarini en referencia al diálogo del pontífice con otras confesiones.

El papa y el Dicasterio de la Doctrina de la Fe ya les advirtió en varias ocasiones de que con estas ordenaciones incurrirían en un «acto cismático» que implicaría la excomunión de los implicados, como ya ocurrió en el pasado.

La Sociedad Sacerdotal de San Pío X que está compuesta por 720 sacerdotes y aproximadamente medio millón de fieles, repartidos por todo el mundo, quedaría apartada de la Iglesia católica.

En 2007, el papa Benedicto XVI decidió liberalizar la Misa Tradicional en latín con el documento ‘Summorum Pontificum’, y en 2009 levantó las excomuniones contra los cuatro obispos de la Fraternidad pero el papa Francisco con el texto ‘Traditionis custodes’ de 2021, introdujo severas restricciones a la celebración de la misa tradicional.

Agencia AP, Jul-01-2026.

ÉCÔNE, Suiza (AP) — Un grupo disidente de católicos tradicionalistas desafió directamente al papa León XIV el miércoles al consagrar a cuatro obispos sin su consentimiento, restando importancia a las excomuniones y al cisma resultantes al declarar que era un “deber sagrado” defender la fe católica.

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X, que se opone a las reformas modernizadoras de la Iglesia católica, siguió adelante con su plan pese a una última petición de León de que se cancelara. En una carta publicada el martes, el papa estadounidense advirtió que consagrar obispos sin su aprobación equivale a un “pecado de extrema gravedad” que, en realidad, perjudicará a sus fieles.

Las campanas repicaron por el valle montañoso ante el seminario del grupo en Écône, Suiza, donde se congregaron miles de feligreses.

La misa, llena de vestiduras de terciopelo y ribetes dorados, canto e incienso, fue transmitida en directo por el canal de YouTube de la fraternidad, con traducción simultánea en varios idiomas. El evento subrayó el alcance internacional de la fraternidad, pese a su condición de forastera cismática, y su atractivo para católicos conservadores y tradicionalistas recelosos del mundo moderno y secular.

Las consagraciones suponen una gran crisis para León, quien ha priorizado la unidad de la Iglesia y sanar las tensiones con los tradicionalistas que se agravaron durante el pontificado del papa Francisco.

La SSPX, como se conoce a la fraternidad, es una amenaza para la Santa Sede, ya que representa una iglesia paralela, ultracatólica y anterior al Concilio Vaticano II. Ahora cuenta con seis obispos, 751 sacerdotes, 264 seminaristas en formación en cinco seminarios, 145 hermanos religiosos, 88 oblatas y 250 religiosas que representan 50 nacionalidades, según estadísticas de la SSPX.

Al inicio de la misa, un sacerdote leyó en voz alta un comunicado que justificaba las consagraciones como un “deber sagrado” necesario y restaba importancia a las sanciones resultantes . “Consideramos que todo castigo y censura que se aplique contra este paso no tendrá validez”, afirmó.

A mitad de la ceremonia, el obispo Alfonso de Galarreta, que fue consagrado sin consentimiento papal en 1988, colocó las manos sobre la cabeza de los cuatro nuevos obispos como parte del ritual de nombramiento.

Según el derecho canónico, el mero acto de consagrar a un obispo sin mandato papal conlleva la sanción más severa en la Iglesia católica: la excomunión automática para los cuatro nuevos obispos y para el obispo que administra el rito. También equivale a un acto cismático, o una ruptura intencional de la unidad de la Iglesia católica.

Una fraternidad fundada en oposición al Concilio Vaticano II

El arzobispo francés Marcel Lefebvre fundó la fraternidad en oposición a las reformas modernizadoras del Concilio Vaticano II. Entre otras cosas, las reuniones eclesiásticas de la década de 1960 revolucionaron las relaciones de la Iglesia católica con otros cristianos, judíos y personas de otras religiones, y permitieron que la misa se celebrara en lengua vernácula en lugar de en latín.

El miércoles se cumplían 38 años desde que Lefebvre consagró a cuatro obispos sin consentimiento papal. El Vaticano excomulgó de inmediato a Lefebvre y a los cuatro obispos y declaró las consagraciones un “acto cismático”. El papa Benedicto XVI levantó las excomuniones en 2009, pero la SSPX hoy no tiene estatus legal en la Iglesia.

La SSPX ha acusado a la Iglesia moderna de estar plagada de herejías y errores, como el modernismo, el liberalismo y el ecumenismo. La fraternidad insiste en que solo la SSPX sostiene la verdadera fe de Cristo y ha justificado las consagraciones, citando un “estado de necesidad” para atender a sus fieles.

La SSPX ha identificado a los nuevos obispos como el suizo Pascal Schreiber, el estadounidense Michael Goldade y los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier.

En su homilía, el superior de la SSPX, el reverendo Davide Pagliarani, defendió las consagraciones como necesarias para la salvación de las almas, pero también insistió en que servían a León y a la Iglesia.

“Se nos acusa de no respetar al papa”, dijo Pagliarani. “Pero es precisamente porque amamos al papa como el vicario de Cristo, como la cabeza de la Iglesia, que no queremos ver al papa humillado nunca más, del lado de falsos pastores que representan falsas religiones”.

El Vaticano no hizo comentarios de inmediato.

Una ruptura con ambiente festivo

Pese al aguacero que terminó empapando a los fieles en el campo delante de la carpa, el ánimo en el lugar era de celebración. El campo se veía lleno de monjas sonrientes, sacerdotes posando para fotos, niñas exploradoras repartiendo botellas de agua, guardias de seguridad vestidos de negro con auriculares y voluntarios con chalecos naranjas que vigilaban de cerca a los periodistas, en ocasiones interrumpiendo entrevistas con fieles.

Arlina Onglao, una agente de viajes de 71 años que viajó desde su hogar en Manila, Filipinas, dijo que quería viajar a Écône para el evento “histórico” y que no le importaba la perspectiva de excomuniones.

“Para mí, porque el Vaticano ha perdido —bueno, ¿debería decir esto?— ha perdido credibilidad, no creo que vaya a asustar a ninguno de nosotros. Yo no tengo miedo”, dijo. “Siento que estoy en un camino más seguro hacia el cielo”.

El investigador médico Wulfran Lindzondzo, de 42 años, originario de Gabón y residente en Francia, dijo que quería “redescubrir la tradición” a través de la fraternidad, señalando su presencia en el país africano.

“El Santo Padre no está realmente de acuerdo con ello, pero yo encomiendo... Rezaré al Buen Señor para que las autoridades en Roma puedan algún día aceptar volver a las tradiciones de la Iglesia”, dijo antes de que comenzara la misa.

Otros tradicionalistas y conservadores se oponen a las consagraciones

Para la propia fraternidad, ni la amenaza de un cisma declarado ni una excomunión importan. “No lo tememos. Nos duele inmensamente , pero creemos que el bien que buscamos es mayor que el dolor que se nos infligirá”, dijo Marc-André Mabillard, responsable de medios de la SSPX .

En una respuesta tardía a la carta de León, la SSPX instó a León a esperar antes de declarar cualquier sanción.

Pero muchos católicos, incluidos conservadores y tradicionalistas, se oponen a las consagraciones, que ven como un acto de grave desobediencia al papa que perjudica a la Iglesia.

“No se puede servir a la tradición mientras se desobedece a la Iglesia y a su autoridad”, sostuvo el reverendo Robert Gahl, experto en ética de la Universidad Católica de Estados Unidos .

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Winfield contribuyó desde Roma.

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La cobertura de religión de The Associated Press recibe apoyo mediante la colaboración de AP con The Conversation US, con financiación de Lilly Endowment Inc. AP es la única responsable de este contenido.

Consagrados Sin Mandato Pontificio Cuatro Obispos De La Fraternidad Sacerdotal San Pío X

Deberíamos escribir aquí que no obstante las amonestaciones de la Santa Sede para desistir, la ceremonia de consagración de cuatro obispos por parte de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, FSSPX/SSPX, se está desarrollando sin novedades, sin embargo justo en el momento en que los fieles deberían proceder a recibir la Sagrada Comunión se ha desatado una fuerte lluvia lo que la ha interrumpido y ha dado paso al rezo, mejor, al canto del Santo Rosario en sus misterios gloriosos esperando que pasara pronto y permitiera reiniciar en el punto en que se encontraba, o sea, la comunión de los fieles, la cual comenzó una vez escampó.

“Algunos podrían pensar que estamos frente a un dilema: elegimos la Fe integral, pero nos separamos de la Iglesia. ¿estamos eligiendo entre la Fe y la Iglesia? ¿Es cierto que para mantener la Fe rompemos con la Iglesia? Falso dilema este. Pertenecemos a la Iglesia ante todo por la Fe”, afirmó el Padre Davide Pagliarani, Superior General, previamente en la homilía. “No debemos entrar en este dilema, porque no podemos elegir entre la Fe y la Iglesia. Queremos la Fe de la Iglesia para permanecer en la Iglesia. Y queremos la Iglesia por medio de la Fe y en la Fe”, añadió. “Se nos acusa de no amar al Papa, de no respetarlo. Pero es precisamente porque amamos al Papa como Vicario de Cristo y como cabeza de la Iglesia que no queremos verlo humillado más y puesto en el mismo plano de los falsos pastores, representantes de falsas religiones”, enfatizó, explicando que «precisamente porque amamos al Vicario de Cristo es que ya no queremos esta humillación, que también afecta a toda la Iglesia, que es puesta en el mismo plano de las falsas religiones”.

El pecado de cisma no niega la Fe sino que rompe la comunión...