Excomulgado Obispo Carlo Maria Viganò Obtuvo Audiencia Con León XIV, Pero Se La Cancelaron Pocas Horas Antes De Producirse

Hay un verdadero misterio, no solamente con el actual Papa, con el tipo de personas que obtienen audiencias papales, y es que entre ellos hay auténticos y verdaderos enemigos de la Iglesia y toda suerte de individuos de todos los pelambres, algunos de los cuales a uno se le hace difícil concebir siquiera cerca a un Pontífice, mucho menos teniendo audiencia privada con él. Alguno justificará este tipo de circunstancia con el infame mantra bergogliano “todos, todos, todos”, para significar que un Papa puede hablar con cualquiera y que la palabra Pontífice viene de puente.
La introducción para fijar la atención precisamente en un caso que indica lo contrario, el de un excomulgado que pretende hablar con el Papa, se le garantiza una audiencia privada, pero esta jamás se produce porque es cancelada horas antes de su cumplimiento. Hablamos del caso concreto del obispo Carlo Maria Viganò (foto), antiguo Nuncio en EEUU, declarado excomulgado en Jul-05-2024, quien ha relatado cómo intentó hablar con León, se le concedió una audiencia y a pocas horas de realizarse se le avisó que había sido cancelada.
Este es un artículo de Il Messaggero, Mar-20-2026.
Viganò y el Papa León: una audiencia que nunca llegó
El ex nuncio excomulgado Carlo Maria Viganò relata sus intentos fallidos de obtener una audiencia con el Papa León, enfrentándose a rechazos, silencios y justificaciones ambiguas desde el Vaticano.
Franca Giansoldati
viernes 20 marzo 2026
Reaparece monseñor Carlo Maria Viganò, el ex nuncio excomulgado por Francisco por cisma hace dos años. Esta vez, Viganò contó en las redes sociales que había solicitado una audiencia con el Papa León. Según su relato, al principio hubo un visto bueno, pero luego llegó la marcha atrás del Pontífice. «Esperaba que León, siguiendo el ejemplo del Buen Pastor, viniera a buscar a la oveja perdida para devolverla al redil del que su predecesor la había expulsado. Esto no sucedió. Aunque estoy convencido de que mi excomunión es una medida inicua e injusta y, por lo tanto, nula e inútil, no puedo dejar de señalar que constituye, para quienes me la impusieron, una especie de aquæ et ignis interdictio, la pena del antiguo derecho romano equivalente a una forma de exilio perpetuo y que implicaba la obligación para el condenado de abandonar el territorio romano, con la prohibición para cualquiera de proporcionarle agua, fuego o cualquier forma de asistencia, incluida la hospitalidad o el refugio, bajo pena de severas sanciones.»
Viganò, quien en el pasado ha llamado a Bergoglio el anticristo, que continúa rechazando el Vaticano II y últimamente ha formulado acusaciones gravísimas contra monseñor Peña Parra, actual Sustituto de la Secretaría y futuro nuncio apostólico en Italia, explica en X que consideró su deber escribir a León para pedirle una audiencia. «El 4 de junio de 2025, envié a León a través del Correo del Vaticano una carta personal de contenido extremadamente sensible, solicitando también ser recibido en audiencia; el 28 de agosto de 2025, al no haber recibido respuesta a mi carta anterior, volví a presentar la solicitud de ser recibido en audiencia privada por León, a través de la Prefectura de la Casa Pontificia, enviando un correo electrónico al Regente, padre Leonardo Sapienza.»
El 20 de septiembre de 2025, Viganò recibió una respuesta de Sapienza, que confirmaba el encuentro para el 11 de diciembre de 2025 a las 10 horas en la Biblioteca del Palacio Apostólico; pero el 9 de diciembre de 2025 Sapienza le informó por correo electrónico que «la audiencia había sido cancelada»
El ex nuncio llamó a Sapienza para entender el motivo de la cancelación. «Visiblemente incómodo, dio excusas poco creíbles pero me aseguró que me comunicaría una nueva fecha lo antes posible, transmitiendo las palabras de León: La audiencia, debemos reprogramarla: ¡escucho a todos!».
En enero, Viganò volvió a contactar por correo electrónico a Sapienza, sin recibir respuesta: «El 21 de enero siguiente, decidí llamar por teléfono al Cardenal Giovanni Battista Re para pedirle que obtuviera una audiencia con León. Recibí una respuesta inmediata del cardenal en tono entusiasta, de la cual transcribo: ‘El problema de fondo es que es el propio papa quien debe recibirte, con todo lo que ha pasado. En mi opinión, el papa tiene dificultades para recibirte: no es una cuestión de horarios o citas. El papa tiene alguna duda en recibirte... sin que haya la menor señal de cambio por tu parte. En cualquier caso, me ocuparé del asunto y te lo haré saber con alegría... Porque debemos ser hijos de la Iglesia y, como hijos de la Iglesia, debemos estar unidos al papa y seguir las directrices del papa. Lo que más nos importa es la salvación del alma, pero para salvar el alma, debemos permanecer en la Iglesia. En la Iglesia, por tanto, en unión con el papa.’»
Desde entonces, nada más. Viganò cuenta que volvió a solicitar. «También esta carta -de la que pronto publicaré el contenido- ha quedado sin respuesta».