A esta novela le hacen falta capítulos, algún día alguien los contará. Presumiblemente la historia aquella referente al Monasterio de las Monjas Cistercienses de los Santos Gervasio y Protasio de San Giacomo di Veglia, diócesis de Vittorio Veneto, terminó ayer mediante un breve comunicado de la diócesis firmado por el obispo Riccardo Battocchio, informando la solución a la cual se llegó.
No se preocupe si no sabe o no recuerda de qué se trata, en el siguiente artículo de Corriere del Veneto, Jun-20-2026, se ofrece el contexto. Traducción de Secretum Meum Mihi.
Follow @SECRETUMMEUMMonjas en fuga, adiós a los votos: «Para nosotras es un final feliz»
Vittorio Veneto: La Madre Aline y sus compañeras ya no son monjas
Vittorio Veneto Hay un nuevo capítulo en la historia que comenzó hace más de un año con el comisariamiento del monasterio cisterciense de San Giacomo di Veglia. El Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica lo ha dejado por escrito. Antes de que los lectores se confundan con el lenguaje del derecho canónico, traduzcamos rápidamente: la solicitud de renunciar a sus votos, presentada por las cinco monjas que abandonaron el monasterio en protesta, ha sido aceptada. «Decidimos renunciar a nuestros votos por coherencia —explica Aline Pereira Ghammachi, exabadesa del monasterio y ahora también exmonja— es un final feliz para nosotras. Nos permite continuar nuestras vidas en paz, manteniendo nuestra promesa de castidad a Cristo y continuar viviendo en oración, acogiendo a las personas y haciendo el bien, ya no como monjas, sino como laicas».
La diócesis de Vittorio Veneto anunció ayer esta transición, que en cierto modo es definitiva, a través del obispo Riccardo Battocchio: «El 11 de mayo —reza un comunicado oficial— las hermanas Aline Pereira Ghammachi, Mariapaola Dal Zotto, Gabriella Manno, Maria Stella Lotti y Maria Melania Moretto recibieron el indulto para abandonar el Monasterio de los Santos Gervasio y Protasio de las monjas cistercienses, situado en San Giacomo di Veglia. Según el derecho canónico, el indulto permite a las mencionadas monjas, habiendo dejado el hábito religioso, permanecer separadas definitivamente del monasterio. También implica la dispensa de los votos y demás compromisos derivados de la profesión religiosa monástica».
La hiatoria estalló en abril del año pasado, con la decisión de poner el monasterio, hasta entonces dirigido por Aline Pereira, bajo comisariamiento. El nombramiento de Martha E. Driscoll en su lugar desató una auténtica rebelión. La «fuga» de las hermanas también se convirtió en noticia. Gracias a un generoso benefactor, las monjas (que aún eran religiosas en aquel momento) pudieron refugiarse casi de inmediato en San Vendemiano, en una villa del siglo XIX, que desde entonces se ha convertido en la sede de sus nuevas actividades: «Estamos bien aquí —dice Pereira— estamos llevando a cabo un proyecto con fuertes valores sociales y solidarios: un jardín terapéutico diseñado específicamente para acoger y ofrecer apoyo a personas que sufren disturbios ligados a la ansiedad y depresión. Las instalaciones ya están en funcionamiento y la recepción ha comenzado; la gente viene a visitarnos durante el día».
No falta la continuidad con el trabajo y el contacto con la naturaleza que siempre han caracterizado la tradición monástica, aunque con un toque moderno y que pronto se hará visible en las redes sociales, con un perfil de Instagram. En el nuevo oasis de San Vendemiano (que alberga a las 12 hermanas), se producen miel balsámica, zumos de aloe, aceites esenciales (algunos de los cuales provienen directamente del Amazonas) y otros productos.
Entradas Relacionadas: Peleas Y Monjas En Fuga. Convento Bajo Administración Especial, 5 De Ellas Se Van. “Demasiado Bonita” Para Ser Monja, Esta Es La Versión De La Abadesa Descabezada En el Último De Los Comisariamientos De Francisco. Comunicado De La Orden Cisterciense Sobre El Monasterio de San Giacomo di Veglia, Italia.





