Thursday, January 8, 2026

Se Acabó El Consistorio Extraordinario, Pero Habrá Más

Finalizado el consistorio extraordinario de cardenales, parece que la principal información, al menos es la que más están resaltando los medios, es que vendrá otro en Junio antes de la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, y que la intención es que haya uno de cuatro días al menos una vez al año. Tal ha sido confirmado por el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, en la conferencia de prensa que se realizó en la noche del Jueves, Ene-08-2026, al finalizar el consistorio.

Obviamente esa no es la única información relevante, infortunadamente no hay traducción al español de la aludida conferencia de prensa, que es de donde provienen las informaciones, por ejemplo, los sinodalistas que estaban un tanto nerviosos porque León nunca había confirmado la tal asamblea sinodal de 2028, se han visto aliviados porque precisamente en el consistorio León la confirmó.

Aquí un resúmen de Vatican News.

Nuevo Consistorio en junio, el Papa: haremos uno cada año

Al término de la última sesión del Consistorio, León XIV expresó su voluntad de continuar por este camino, en "continuidad" con lo solicitado en las congregaciones generales previas al cónclave, y confirmó la Asamblea Eclesial de octubre de 2028. Los cardenales Brislin, Rueda Aparicio y David ilustran los trabajos de la mañana y la tarde: "Hemos trabajado en unidad, que no es uniformidad". Un pensamiento para Venezuela y las iglesias que sufren guerras y violencia.

Salvatore Cernuzio – Ciudad del Vaticano


El primero concluyó esta noche, pero ya está listo el próximo encuentro: dos días en junio, en torno a la solemnidad de los santos Pedro y Pablo. Un nuevo Consistorio extraordinario espera al Papa León XIV y a los cardenales de todo el mundo en el Vaticano. Fue el propio Pontífice quien anunció esta segunda reunión estival en el discurso conclusivo de la tercera y última sesión celebrada este jueves 8 de enero de 2026 por la tarde que reunió a 170 cardenales, electores y no electores.

El Papa explicó además que el encuentro de estos dos días se sitúa "en continuidad" con lo que se pidió a las congregaciones generales antes del Cónclave, y expresó su voluntad de continuar celebrando consistorios con una periodicidad anual y con una duración de tres a cuatro días. Ya lo había anticipado en el discurso de ayer, miércoles 7, al asegurar que este Consistorio será "una prefiguración de nuestro camino futuro". Confirmó asimismo la Asamblea eclesial de octubre de 2028, anunciada el pasado mes de marzo.

El Papa habló de una "sinodalidad no técnica", la que dice haber experimentado entre ayer y hoy, marcada por una profunda sintonía y comunión, y por una metodología pensada para favorecer un mejor conocimiento mutuo, teniendo en cuenta la diversidad de trayectorias y experiencias de cada uno. De ahí derivó el recuerdo al Concilio Vaticano II, fundamento del camino y de la renovación de la Iglesia, así como la aclaración de que los otros dos temas propuestos y no votados ayer por la asamblea -la liturgia y Praedicate evangelium- están estrechamente vinculados al Concilio y no deben ser olvidados.

El Papa habló de una "sinodalidad no técnica", la que dice haber experimentado entre ayer y hoy, marcada por una profunda sintonía y comunión, y por una metodología pensada para favorecer un mejor conocimiento mutuo, teniendo en cuenta la diversidad de trayectorias y experiencias de cada uno. De ahí derivó el recuerdo al Concilio Vaticano II, fundamento del camino y de la renovación de la Iglesia, así como la aclaración de que los otros dos temas propuestos y no votados ayer por la asamblea -la liturgia y Praedicate evangelium- están estrechamente vinculados al Concilio y no deben ser olvidados.

El pensamiento puesto en Venezuela

En este contexto, aunque los temas del Consistorio eran otros -sinodalidad y misión a la luz de Evangelii gaudium, votados ayer por mayoría-, no faltó una reflexión, en particular por parte de los cardenales latinoamericanos, sobre la situación de Venezuela. De ello se hizo portavoz el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá, Colombia, durante una conferencia de prensa nocturna junto a los cardenales Stephen Brislin, arzobispo de Johannesburgo (Sudáfrica), y Pablo David, obispo de Kalookan (Filipinas).

El arzobispo colombiano recordó las palabras del Papa en el Ángelus del 4 de enero, al día siguiente del ataque de Estados Unidos, cuando León XIV "expresó su profunda preocupación por lo que está ocurriendo en Venezuela y se comprometió a alentar el diálogo y la búsqueda de consensos, invocando la paz, para construir una paz que sea al mismo tiempo desarmada y desarmante, que busque unir a los pueblos en el respeto de los derechos humanos y de la soberanía".

"Ese mensaje del domingo marcó el tono de mis reflexiones de estos días", afirmó Rueda. Aunque no era un tema oficial del Consistorio, resultaba "inevitable" que los miembros del Colegio Cardenalicio "estén preocupados por lo que está sucediendo", se estén "planteando preguntas" sobre el rumbo que se está tomando, sobre los cambios en la geopolítica de América Latina y sobre cómo la Iglesia puede acompañar a la población. Venezuela es un tema que "llevamos en el corazón, nos duele a todos y deseamos los mejores desarrollos posibles en un futuro cercano", añadió.

Vivir la sinodalidad como "compañeros de camino"

Los tres cardenales ponentes ofrecieron también un balance de los temas y del clima general de los trabajos, iniciados por la mañana y continuados por la tarde, marcados por momentos de canto y oración, y por una pausa para el almuerzo en el atrio del Aula Pablo VI, con la presencia del Papa, que entregó a cada uno la medalla de su pontificado.

La sinodalidad, la necesidad de vivirla como "compañeros de camino", su reflejo en el ejercicio de la autoridad, en la formación y en el trabajo de los nuncios, así como la necesidad de vivirla en la Curia con "una mayor internacionalización", junto con la relectura de la exhortación apostólica de Francisco, Evangelii gaudium, -un texto que no ha "caducado" con el pontificado anterior y que sigue interpelando a las diócesis, a la Curia romana y al propio Papa- fueron el centro de las reflexiones de los grupos lingüísticos.

Veinte grupos en total: once formados por cardenales no electores y nueve por cardenales electores, ordinarios de diócesis y nuncios aún en servicio, explicó el director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni.

"El Papa tomaba notas, estaba muy atento"

Por su parte, Brislin definió la experiencia como "muy enriquecedora", gracias a la diversidad de perspectivas que permitió profundizar en las necesidades del mundo. Una ocasión, por tanto, para conocer y conocerse. "El hecho de que en junio haya un nuevo encuentro es una señal de que el Santo Padre se ha tomado muy en serio que podemos ayudarlo en su papel de Sucesor de Pedro", aseveró.

"Ocho meses después del Cónclave, el Papa ha querido convocarnos para escucharnos", añadió Rueda, lo que "nos fortalece en la misión de la Iglesia". En tono distendido, aludiendo al jet lag -"No puedo creer que todavía esté aquí, hoy hemos empezado muy temprano, a las siete"- y al "beautiful setting" ("maravilloso contexto") del Consistorio, el cardenal David elogió ante todo el formato de los trabajos y la conversación en el Espíritu, gracias a la cual "todos pudieron hablar", y valoró especialmente que el Papa "escuchó más de lo que habló": "Tomaba notas, estaba muy atento, y los aportes que ofreció fueron muy enriquecedores para todos nosotros".

La importancia de conocerse

Un periodista preguntó cuáles habían sido los verdaderos elementos de novedad surgidos de este Consistorio, dado que muchos de los temas ya habían sido ampliamente tratados durante la doble sesión del Sínodo sobre la Sinodalidad. Brislin respondió que la novedad no debe buscarse "solo en las discusiones", sino en la misma "oportunidad de conocernos y escucharnos".

"Es importante porque venimos de distintas partes del mundo; algunos son cardenales recientes, otros lo son desde hace mucho tiempo". El Papa, añadió el arzobispo de Johannesburgo, "quiere ser colegial, quiere escuchar, quiere apoyarse en la experiencia y el conocimiento de los cardenales de las distintas regiones del mundo, porque eso puede ayudarle a guiar a la Iglesia". Los perfiles son "diversos", pero se ha trabajado "en una armonía que no es uniformidad", concluyó el cardenal Rueda.

El laicado y la participación de la mujer

Sobre los temas abordados, los periodistas preguntaron también si la cuestión de la participación de los laicos y el papel de las mujeres en la Iglesia había estado presente en las discusiones. Al respecto, el cardenal David manifestó: "¿Cómo no reconocer el papel de las mujeres y sus ministerios en la Iglesia?". "Ciertamente", el tema femenino es "una preocupación constante", acotó el purpurado filipino, recordando los resultados -publicados recientemente- de la Comisión para el estudio del diaconado femenino. David aludió también al "clericalismo" y retomó la idea del "sacerdocio" del pueblo de Dios, inspirada en el Concilio Vaticano II: "Hablamos del cuerpo de la Iglesia: tenemos la cabeza de la Iglesia, pero no solo la cabeza, también hay un cuerpo. Las personas tienen el poder de participar en la vida y en la misión de la Iglesia".

Más Intervenciones De León Durante El Consistorio Extraordinario

La Oficina de Prensa de la Santa Sede, Ene-08-2026, ha publicado las palabras improvisadas (italiano) que dirigió León XIV al finalizar la jornada de ayer del consistorio extraordinario, es decir, casi a las 19 horas de ayer.

Por otra parte, el Jueves, segundo día, antes de iniciar labores, a las 7:30 horas, León XIV presidió la Santa Misa celebrada en el altar de la Cátedra de la Basílica de San Pedro. Aquí el texto en español de su homilía.

Adicionalmente, la meditación que hizo ayer el cardenal ultraprogresista británico Timothy Radcliffe aparece en italiano en la edición diaria en italiano de L'Osservatore Romano, aunque originalmente fue pronunciada en inglés.