Para los imbéciles que andan por allí diciendo que los católicos estamos magnificando un incidente microscópico, que estamos reaccinando desproporcionadamente y quién sabe qué otras babosadas más, aquí traducimos una declaración de la Asamblea de Ordinarios Católicos de Tierra Santa, firmada por su presidente, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, en relación a la abominación cometida por un soldado israelí en el sur de Líbano al decapitar una imágen de Jesús crucificado en la población de Debel.
ASAMBLEA DE ORDINARIOS CATÓLICOS DE TIERRA SANTA
Latinos, Melquitas, Maronitas, Siriacos, Armenios, Caldeos, Custodia de Tierra Santa
Prot. (3) 8/2026
DECLARACIÓN
Profanación de una imagen de Jesús crucificado
La Asamblea de Ordinarios Católicos de Tierra Santa expresa su profunda indignación y condena sin reservas ante la profanación de una representación de Jesús crucificado por un soldado israelí en una aldea libanesa.
Este acto constituye una grave afrenta a la fe Cristiana y se suma a otros incidentes denunciados de profanación de símbolos Cristianos por soldados israelíes en el sur del Líbano. Además, revela una preocupante deficiencia en la formación moral y humana, donde incluso el respeto más elemental por lo sagrado y por la dignidad de los demás se ha visto gravemente comprometido.
La Asamblea llama por medidas disciplinarias inmediatas y contundentes, un proceso creíble de rendición de cuentas y garantías claras de que tal conducta no será tolerada ni repetida.
Sin embargo, incluso ante tal ofensa, la Cruz permanece inexpugnable en su significado. Como declara el Apóstol San Pablo: “Lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo” (Gál 6,14). Para los creyentes, la Cruz perdura como fuente de dignidad, esperanza y redención, y como un llamado a vencer la violencia mediante el amor sacrificial.
Precisamente bajo esta luz, la Iglesia continúa proclamando que la verdadera paz no puede nacer de la violencia, sino que debe permanecer, en palabras del Papa León XIV, “desarmada... una paz que llama a ‘envainar la espada’”.
Por esta razón, la Asamblea renueva, con urgencia, su llamado a poner fin a la guerra que ha asolado esta región durante tan demasiado tiempo, y a abrazar un camino donde la paz se manifieste en la moderación, el diálogo, la responsabilidad y el respeto por lo sagrado y por toda vida humana.
Jerusalén, 20 de abril de 2026
Follow @SECRETUMMEUMSu Beatitud Pierbattista Card. Pizzaballa
Patriarca Latino de Jerusalén
Presidente de la AOCTS

