Wednesday, April 29, 2026

Obispo De Charlotte, EEUU, Niega Comunión A Familia Arrodillada En Comulgatorio

Sobre este personaje jamás nos hemos ocupado en este blog anteriormente con la mentalidad de que no valdría la pena, pero vistos los extremos a los que se ha llegado... Nos referimos al actual obispo de Charlotte, Carolina del Norte, EEUU, Michael Martin. ¿Y cuáles son los tales extremos de los que hablamos?

Este es un artículo de AdVaticanum, Abr-29-2026. Traducción de Secretum Meum Mihi, con adaptaciones.

Obispo de la Diócesis de Charlotte niega la comunión a una familia en la baranda comulgatoria

AdVaticanum
29 de Abril de 2026


Una familia católica de Carolina del Norte afirma que se les negó la Sagrada Comunión tras acercarse a la baranda comulgatoria durante una Misa de Confirmación, según un reporte de la Diócesis


El obispo Michael Martin de Charlotte negó la Sagrada Comunión a una familia católica que se acercó a la baranda comulgatoria durante una Misa de Confirmación, según un informe exclusivo de AdVaticanum.

El incidente tuvo lugar el 29 de Abril en la parroquia Nuestra Señora de Gracia en Greensboro, Carolina del Norte. Si bien la ceremonia de Confirmación se desarrolló con normalidad, durante la Comunión solo dos o tres familias se acercaron a la baranda comulgatoria para recibir la Eucaristía.

Un padre que trajo a su familia declaró a AdVaticanum: “Él estaba sentado frente a nosotros cuando nos acercamos a la baranda y simplemente nos ignoró. Todos los sacerdotes nos dieron la espalda”, dijo. “Todos los demás comulgaron y a nosotros se nos negó. Francamente, fue muy humillante”.

El mismo testigo dijo que, si bien la congregación en general recibió la Comunión, quienes estaban arrodillados en la baranda fueron ignorados. Se intentó hablar con el obispo Martin sobre el incidente después de la Misa de Confirmación, pero no respondió en detalle.

Esta denuncia surge en medio de la actual disputa litúrgica en la Diócesis de Charlotte. El obispo Martin ha introducido normas que rigen la recepción de la Sagrada Comunión, enfatizando que la postura normativa en Estados Unidos es recibirla de pie, tras una inclinación de cabeza.

La controversia se desarrolla junto a la intervención del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, que ha confirmado la recepción de un recurso formal de instancia superior en relación con la gestión de los asuntos litúrgicos del obispo Michael Martin en la Diócesis de Charlotte.

En una carta fechada el 16 de Febrero y firmada por el Padre Pierre Paul, el dicasterio confirmó que el caso se había registrado con el número de protocolo 369/25 y que se examinaría de acuerdo con los procedimientos canónicos.

El acuse de recibo significa que la Santa Sede ha tomado conocimiento formal de la queja, si bien tales medidas son de carácter procedimental y no implican necesariamente que se vaya a tomar ninguna medida correctiva.

Anteriormente, en una carta pastoral publicada el 17 de Diciembre, escribió: “La liturgia de la Iglesia es obra de Dios y obra en nombre de Dios en la vida de la Iglesia. Estas normas para nuestra diócesis nos impulsan juntos hacia la visión de la Iglesia de una participación más plena y activa de los fieles”.

En esta carta pastoral del 17 de Diciembre, el obispo Michael Martin estableció normas específicas sobre la manera de recibir la Sagrada Comunión en la Diócesis de Charlotte, incluyendo una referencia explícita a las barandas comulgatorias.

Añadió que “nuestra unidad como creyentes en la Sagrada Comunión se expresa a través de nuestras posturas y gestos que reflejan nuestra comunión mística y nuestra unidad como hermanos en la fe”, subrayando que la Eucaristía es “un acto comunitario de culto, no solo un acto individual de piedad”.

La misma directiva instruía a las parroquias que habían reintroducido barandas o reclinatorios para la distribución de la Comunión suspender esta práctica y retirar dichos elementos, describiéndolos como una “contradicción visible” de la norma establecida. Afirmaba que la Sagrada Comunión debía recibirse mientras los fieles “iban en procesión, dando testimonio de que la Iglesia avanza y recibe la Sagrada Comunión como un pueblo peregrino en su camino”.

Al mismo tiempo, la carta del obispo reiteraba que no se debía negar la Sagrada Comunión a nadie por su postura, incluso si optaban por arrodillarse. “El clero y los catequistas”, escribió, “deben instruir a los comulgantes según la postura normativa en los Estados Unidos” y “no deben enseñar que otra manera es mejor, preferible, más eficaz, etc”.

AdVaticanum solicitó comentarios a la diócesis, pero al momento de la publicación no había recibido respuesta.