Saturday, January 24, 2026

Restauración De La Gruta De La Natividad En Belén

Comunicado conjunto sobre la restauración de la Gruta de la Natividad, Ene-24-2026.

Jerusalén
23 de enero de 2026

El Patriarcado Greco-Ortodoxo de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa anuncian el inminente inicio de los trabajos de restauración en la Gruta de la Natividad, el santísimo lugar venerado en toda la cristiandad como el sitio de la Encarnación. Esta iniciativa conjunta, con la fraterna cooperación del Patriarcado Apostólico Armenio Ortodoxo, se lleva a cabo bajo los auspicios de la Presidencia del Estado de Palestina, de conformidad con el Decreto Presidencial sobre la Restauración de la Gruta de la Basílica de la Natividad para el año 2024 y en respeto del histórico Status Quo que rige los Santos Lugares.

La restauración será ejecutada por la empresa italiana encargada de la reciente rehabilitación de la Basílica de la Natividad, garantizando continuidad en el método, la artesanía y la sensibilidad artística hacia un sitio de simbolismo sagrado sin parangón. Los preparativos preliminares han concluido y las obras se encuentran ya en el umbral de su inicio. Además de los trabajos en la Gruta, el proyecto incluye medidas de refuerzo técnico en secciones adyacentes, reflejando tanto la unidad arquitectónica del santuario como el espíritu de cooperación que lo preserva para el mundo entero.

Este proyecto encarna un compromiso cristiano unificado para preservar el patrimonio espiritual, histórico y cultural de la Santa Gruta para las generaciones futuras, y para salvaguardar la dignidad de un lugar donde la proclamación cristiana tomó forma visible y donde, a lo largo de los siglos, los fieles de todas las naciones se han congregado en peregrinación.

En la Gruta, el misterio de la Encarnación entró en la historia, y la confesión cristiana recibió su comienzo terrenal. Restaurar este lugar santo es salvaguardar la continuidad de la fe, la memoria y la devoción en la tierra de la Natividad.

Mediante este esfuerzo colectivo, las Iglesias de Jerusalén protegen la herencia evangélica que les ha sido confiada y aseguran que los fieles de todas las tradiciones puedan continuar venerando el lugar del nacimiento de Cristo con reverencia. Desde Belén, la luz de la Natividad continúa iluminando al mundo, dando testimonio de la perdurable presencia cristiana en Tierra Santa y de la esperanza que irradia desde la sagrada gruta donde nació el Salvador.