Sunday, June 14, 2026

Cardenal McElroy Prohibe Comulgatorios En Su Jurisdicción

Uno de los chicos de la dinastía McCarrick vuelve a llamar la atención y, como les es característico a esos tales, no propiamente por algo bueno. Hace poco reseñabamos cómo el arzobispo de Washington, el cardenal Robert McElroy, había echado a su exorcista, Mons. Stephen Rosetti, basado en unos rebuscados motivos, supuestamente Rosetti, al sugerir que la fenomenología extraterrestre y lo relacionado con los ovnis podrían ser demonios, “socava gravemente la enseñanza de la Iglesia sobre el diablo, los demonios y el exorcismo”. Lo curioso, por decir lo menos, es que esa tal enseñanza alegada por McElroy nadie la conoce y hasta ahora no ha señalado cuál sea. Ahora, el mismo McElroy vuelve a generar controversia por una medida que ha tomado en su jurisdicción.

Según la periodista Christine Niles (ex Church Militant), Jun-13-2026, McElroy ha prohibido los comulgatorios y reclinatorios móviles, o sea, no quiere que los fieles reciban la Comunión de rodillas.

El cardenal de Washington D.C. prohíbe las barandillas de altar. Las notas de la reciente reunión del cardenal Robert McElroy con sacerdotes revelan que desaconseja a los católicos arrodillarse durante la Sagrada Comunión. La política sobre barandillas del altar se resume en una directiva clara: “No se permite la instalación ó reinstalación de barandillas ”. Además, señala que también se desaconsejan los reclinatorios temporales. Aparentemente, se expresaron preocupaciones sobre la interrupción del flujo de la fila para la comunión, así como sobre la seguridad, sin especificar cuáles eran esas preocupaciones sobre la seguridad. El cardenal también temía que quienes se arrodillaran convirtieran la excepción en la norma, que en Estados Unidos es permanecer de pie. La carrera de McElroy ha estado marcada por la controversia y el escándalo. No solo se le acusó de proteger a un sacerdote condenado por violación, sino también de minimizar la gravedad del aborto. Su última controversia implicó la ruptura abrupta de relaciones de la arquidiócesis con el exorcista Monseñor Stephen Rossetti, un sacerdote fiel durante muchos años conocido por su ortodoxia. McElroy no proporcionó una razón clara y canónica para su destitución.