Sunday, August 2, 2026

Cardenal Sarah: «Verdadero Y Propio Pecado Que Sobre La Liturgia Exista Una Especie De Guerra»

De un artículo basado en una entrevista con el cardenal Robert Sarah, prefecto emérito de la Congregación (ahora dicasterio) para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, de Matteo Matzuzzi, publicada en Il Foglio, Ago-01-2026 (en la imagen, click para ampliar). Traducción de Secretum Meum Mihi.

Hablar de unidad cuando se piensa en la cuestión litúrgica parece complicado. Es un tema divisivo, con dos frentes contrapuestos. Por una parte, quienes reivindican el uso del Vetus Ordo como si se tratara de una conquista, por otra, una realidad ideológica que casi considera a estos católicos una “secta” a extinguir. El Papa ha dicho querer comprender bien la situación, de encontrarse y dialogar con todos. Según el cardenal Robert Sarah, “es un drama, un verdadero y propio pecado, que sobre un tema esencial como la liturgia exista una especie de guerra. La liturgia es la fuente de la comunión de la Iglesia, y no es pensable que por temas litúrgicos, o mejor dicho, rituales, exista una tal contraposición y oposiciones tan feroces. Nadie tiene autoridad sobre los ritos, que nacen de la historia plurisecular de la Iglesia. Los ritos no pueden ser arbitrariamente abolidos, y nadie puede decir que un rito no existe más de un día para otro. Creo que debe tomarse en seria consideración el tema, recuperando la posición equilibrada, pastoral y teológicamente fundada de Benedicto XVI, quien permitió que ambas formas del rito latino vivieran, se contagiaran, ser conocidas por el pueblo santo de Dios, que, a lo largo de las décadas, podrá elegir cuál forma corresponde mayormente a la propia necesidad de fe, silencio y espiritualidad. Algunos excesos de quienes se aferran a la forma extraordinaria se justifican, en parte, por los dramáticos y generalizados abusos de la liturgia de la forma ordinaria, que, hasta el día de hoy, a menudo no se celebra como el Concilio habría querido y como sugiere la propia reforma litúrgica. La liturgia no es propiedad del celebrante, sea quien sea, sacerdote, obispo o cardenal. La liturgia es de Dios, se entra en ella, y nadie es su amo”. Quizás, sin embargo, el problema sea aún más profundo. Consideremos la calidad de las homilías, a menudo poco preparadas y raramente capaces de dejar huella en los corazones y las mentes de los fieles. Por no hablar de las celebraciones, con referencias a lo trascendente a menudo reducidas a paréntesis. ¿Qué hacer? “Ya he respondido en parte a esta pregunta. La clave es la formación litúrgica, formación y todavía más formación. Tanto de obispos, sacerdotes como de laicos. La recuperación del sentido de lo sagrado, en una sociedad secularizada que ha expulsado a Dios, solo puede darse a través del anuncio de la verdad, la catequesis convencida y constante, y experiencias concretas de silencio y espiritualidad dentro de la celebración litúrgica. El respeto debido a Dios y la humildad de la misma persona son elementos fundamentales para recuperar el sentido de lo sagrado y la fidelidad a la celebración tal como la Iglesia la desea. De resto, nadie se atrevería a entrar en la Capilla Sixtina y corregir el Juicio Final de Miguel Ángel. El Misal es mucho más importante, mucho más antiguo y mucho más vinculante que el Juicio Final de Miguel Ángel, y por lo tanto, nadie puede corregir, eliminar, añadir ni modificar nada del rito tal como la Iglesia lo presenta a los fieles. Y los fieles tienen el derecho sacrosanto de participar en las Santas Misas celebradas según la voluntad de la Iglesia, y no según el capricho de un sacerdote en particular”.

Postura De León XIV Sobre Liturgia Tradicional Estaría Plasmada En El Documento Del Cardenal Roche Distribuído A Los Cardenales En El Consistorio Extraordinario De Enero 2026

Un artículo aparecido hoy en La Razón de Madrid con el titular “León XIV se planta frente a la misa en latín y de espaldas” (en la imagen, click para ampliar), más bien parecido a una pieza apologética del cardenal Roche, citando a una fuente anónima vaticana, afirma que la posición de León XIV respecto a la liturgia tradicional ya sería de conocimiento público y estaría plasmada en aquel documento sobre la liturgia de autoría del cardenal Arthur Roche, prefecto del Dicasterio para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, de cuya existencia inicialmente simplemente se supo fue distribuído a los cardenales que participaron en el consistorio extraordinario de Enero 2026, pero días más tarde fue revelado su texto integral por dos medios diferentes y de forma independiente. En aquel consistorio se había informado a finales de 2025, uno de los temas a tratar sería el de la liturgia, pero ello fue abortado dejando por fuera de agenda dicho tema. El artículo de La Razón ha aparecido a raíz de la reciente reafirmación del cardenal Roche en una entrevista de que sobre la liturgia tradicional el Papa León no cambiará la línea ya establecida por Francisco. Como ya se ha anotado, esta posición no es conciliable con lo escrito en una carta a los obispos franceses en Marzo pasado por el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, a nombre de León XIV, en la cual se les pide “proponer soluciones concretas que permitan la inclusión generosa de personas sinceramente comprometidas con el Vetus Ordo”, presumiblemente el modelo que serviría de base para ser aplicado en toda la Iglesia.

Citamos seguidamente la parte aquella en la que La Razón cita la anónima fuente vaticana, de la cual no sabemos si está directamente relacionada o involucrada con la materia y está familarizada con ella.

De ahí vendría esa determinación con la que ahora se expresa el cardenal Roche. En cualquier caso, el Papa matemático ya vendría reflexionando sobre esta cuestión desde el inicio de su pontificado. Así, según ha podido saber LA RAZÓN, habría resultado determinante la celebración del primer consistorio extraordinario de cardenales que tuvo lugar a comienzos de año. En la primera jornada del foro púrpura, el miércoles 7 de enero, León XIV dejó elegir a los convocados que eligieran dos de los cuatro temas propuestos que considerasen más importantes para debatir: la sinodalidad, la evangelización, la reforma de la Curia y la liturgia. Por amplia mayoría, los cerca de 170 purpurados descartaron la cuestión litúrgica y el gobierno central de la Iglesia. Teniendo en cuenta el desinterés de los participantes, Roche distribuyó entre todos ellos un documento de un folio y medio firmado por él sobre la liturgia en el que se respalda la postura de Francisco y su motu proprio. Se habla de una «visión dinámica» de la tradición y de la necesidad de una «urgencia» de formación. A la par, se remite a Benedicto XVI para definir la Tradición (con mayúsculas) no como una «transmisión de cosas o de palabras, una colección de cosas muertas», sino como un «río vivo». Y sentencia que la reforma «querida» por el Vaticano II «no solo está en plena sintonía con el sentido más verdadero de la Tradición, sino que constituye una forma elevada de ponerse al servicio de la Tradición para que esta, como un gran río, conduzca a la Iglesia al puerto de la eternidad».

Tras ser repartido a los cardenales, el folio no tardó en ser filtrado al exterior en foros digitales de tinte tinte conservador, que se precipitaron a tachar el escrito de polémico, parcial y tendencioso, como si la distribución entre sus compañeros en la sala hubiera sido cosa suya o accidental. Este periódico ha podido confirmar que el cardenal repartió el texto a petición de León XIV y, por tanto, con su aval sobre el contenido. Y es que, al parecer, el documento habría sido escrito por Roche y el equipo de su Dicasterio a petición del Pontífice que posteriormente lo supervisó. «No cambió ni una coma», aseguran fuentes vaticanas, que comparten cómo «la entrega del documento a los cardenales venía a ser una visibilización de la postura del nuevo Papa ante esta cuestión, no una provocación de Roche como algunos quisieron interpretar, desligándolo de su jefe».

De hecho, en estos meses se han incrementado las presiones a León XIV para tumbar «Traditionis Custodes» e, incluso, para defenestrar a Roche. Ni lo uno ni lo otro. «Sin embargo, el segundo consistorio convocado para este mes de junio ha vuelto a confirmar que no es un tema que preocupe a la gran mayoría de la Iglesia, puesto que no surgió de forma espontánea en los diálogos. Es un asunto que quiere agitar una minoría ruidosa», suscribe la misma fuente.