Friday, September 18, 2026

Hace 180 Años: La Salette

Un día como hoy hace 180 ocurrió la aparición de Nuestra Señora de La Salette. No vamos a reproducir el mensaje, simplemente vaya un saludo para:

- Las “cloacas de impureza”.
- Las “estrellas errantes”.
- “Los príncipes de la Iglesia que se hayan dedicado únicamente a amontonar riquezas, a poner a salvo su autoridad y dominar con orgullo”.
- El que quiere “guiarse por sí mismo y ser superior a sus semejantes”.
- Las “personas entregadas al pecado”.
- Los “perseguidores de la Iglesia de Cristo y los hombres dados al pecado”.
- Los “pastizales de Asmodeo”.
- “La sede del anticristo”.

La lista no es exhaustiva, valga la pena decirlo.

Mosaicos De Rupnik: Entre El Silencio De Lourdes Y La Celebración En Aparecida

El pasado Sábado, sin nada de discreción ni cosa similar, el Santuario de Aparecida en Brasil inauguró la última etapa de lo que llaman “Jornada Bíblica”, es decir, el adorno de las cuatro fachadas de la Basílica con obras de Marko Ivan Rupnik, en este caso la fachada oeste, solamente que diluyendo su nombre sin atribuirlas a él, con eufemismos como que los trabajos están encargados al Centro Aletti o que los trabajos fueron realizados por 39 artístas y así sucesivamente, nunca insinuando su ingerencia directa en la faraónica obra. Y de esa manera, fuegos artificiales incluidos, se realizó la ceremonia de inauguración con transmisión televisiva en vivo por el canal 24 horas del Santuario.

Como es apenas elemental, esta actitud contrasta con aquella asumida en Lourdes, Francia, en donde las obras de Rupnik están destinadas, por ahora, a permanecer cubiertas, máxime ahora que se aproxima la visita de León XIV a dicho lugar.

Un par de medios de comunicación, no de Brasil, han formulado preguntas al Santuario de Aparecida, en especial sobre qué participación ha tenido Rupnik, si hizo presencia in situ durante los trabajos de esta última fachada, etc, sin embargo, a la fecha de hoy no han obtenido respuestas. Además, en Brasil hay una organización de víctimas de abusos por partes de miembros del clero que no pretende que se desmonten estas obras sino que más bien se comunique abiertamente la verdad respecto a su autor.

Aquí un artículo resúmen de Il Messaggero, Sep-18-2026.

Mosaicos de Rupnik: Entre el Silencio de Lourdes y la Celebración en Aparecida

La Iglesia Católica enfrenta decisiones opuestas y debates internos sobre cómo gestionar las obras de un artista acusado de abusos, mientras santuarios en diferentes continentes toman caminos divergentes respecto a su legado.

Franca Giansoldati
viernes 18 septiembre 2026


En Lourdes, los mosaicos de Marko Rupnik están siendo cubiertos por respeto a las víctimas. En Aparecida, Brasil, en cambio, una nueva fachada gigante en el célebre santuario, realizada según un proyecto del Centro Aletti, se inaugura con música, oraciones y fuegos artificiales. Roma, mientras tanto, sigue lidiando con un proceso canónico del que casi no trasciende información. Así, el caso del sacerdote-artista acusado por más de veinte mujeres de abusos sexuales, espirituales y psicológicos, continúa generando en la Iglesia decisiones opuestas, incomodidades y, sobre todo, una pregunta aún sin respuesta: ¿qué actitud adoptar ante las obras de un artista sometido a un procedimiento por acusaciones tan graves?

La contradicción se ha vuelto aún más evidente en vísperas del viaje de León XIV a Francia. En Lourdes, el obispo de Tarbes y Lourdes, Jean-Marc Micas, decidió cubrir todos los mosaicos de Rupnik en la Basílica del Rosario.

Las obras permanecerán ocultas incluso después de la visita papal, a la espera de una reflexión definitiva sobre el futuro de la fachada. Una decisión tomada, explicó el obispo, tras reunirse con víctimas de abusos, incluidas algunas mujeres que acusan directamente al ex jesuita.

A miles de kilómetros de distancia, la elección fue diametralmente opuesta. El Santuario Nacional de Nuestra Señora de Aparecida, el centro mariano más importante de Brasil, celebró la finalización de la fachada occidental cubierta por los mosaicos diseñados por el Centro Aletti, el estudio fundado por Rupnik. Casi cuatro mil metros cuadrados realizados por 39 mosaiquistas, financiados a través de las donaciones de la “Familia de los Devotos”.

La ceremonia no tuvo en absoluto el carácter reservado que la delicadeza del caso podría haber sugerido. El arzobispo emérito Orlando Brandes bendijo la fachada definiendo las imágenes como un «signo inquebrantable de esperanza y consuelo para el pueblo peregrino», mientras que el padre Fabio Evaristo, administrador del santuario, agradeció a quienes hicieron posible lo que calificó de «sueño».

Aún más delicado es el tema de la presencia del propio Rupnik. No está claro cuál fue su implicación personal en la última fase de las obras. Sin embargo, en un video difundido por TV Aparecida aparece junto a un prelado una persona que da indicaciones, con un gran parecido físico con Rupnik y un casco en el que figuran las iniciales “MIR”, compatibles con Marko Ivan Rupnik. OSV News pidió al santuario que confirmara su identidad y explicara por qué el proyecto continuó a pesar de las solicitudes de las víctimas y el proceso canónico en curso; al momento de la publicación del artículo no había recibido respuesta.

Luego está el capítulo económico. El Centro Aletti no ha hecho público el costo de la obra. Sin embargo, OSV News estimó en unos 4,5 millones de dólares el valor de la sola fachada occidental, calculándolo según la superficie y los costos por metro cuadrado de otras obras del Centro. Por lo tanto, la cifra debe considerarse una estimación periodística, no un costo oficialmente certificado por el santuario.

El problema planteado por Aparecida va más allá del destino de los mosaicos. Rupnik lleva años en el centro de uno de los casos más controvertidos en la gestión de los abusos en la Iglesia. Tras la aparición de las acusaciones, los jesuitas le impusieron restricciones; el incumplimiento de esas medidas llevó a su expulsión de la Compañía de Jesús. Posteriormente fue incardinado en la diócesis eslovena de Koper, mientras que el procedimiento canónico está ahora a cargo del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.

Y es precisamente la gestión general del caso la que sigue alimentando interrogantes. Por un lado, León XIV ha subrayado en varias ocasiones la transparencia y la escucha a las víctimas; por otro, en el procedimiento Rupnik, la información pública sigue siendo extremadamente limitada. Además, el Vaticano desmintió, el pasado julio, los rumores según los cuales su absolución ya habría sido decidida.

El resultado es un cortocircuito ya difícil de ignorar. Es el signo de la ausencia, al menos hasta ahora, de una línea eclesial compartida sobre cómo separar la obra del autor cuando sobre el autor pesan acusaciones de tal gravedad. Y quizás este sea el punto más problemático del caso Rupnik: mientras el proceso avanza lejos de los reflectores, son los propios santuarios e instituciones eclesiásticas los que deciden de manera autónoma. Así, sus obras se ocultan en un lugar y se celebran en otro. Y la imagen que resulta es la de una Iglesia que, en el caso más simbólico de la relación entre arte, abusos y memoria de las víctimas, sigue avanzando de manera desordenada.

En el reporte anterior hablan de un video en el cual presumiblemente aparecería veladamente Rupnik en el acto de postura de las últimas piezas de los mosaicos de la fachada oeste, pero ese video ha sido discretamente retirado.