El comunicado es corto, tómese el tiempo de leerlo con detenimiento, no sea que Usted equipare lo sucedido con un simple incidente cualquiera. El comunicado ha sido publicado en el sitio del Patriarcado Latino de Jerusalén y en el de la Custodia de Tierra Santa.
Comunicado conjunto del Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa, Mar-29-2026, traducción de Secretum Meum Mihi.
Comunicado de Prensa Conjunto
Patriarcado Latino de Jerusalén y Custodia de Tierra Santa
Ciudad Santa de Jerusalén
Domingo de Ramos, 29 de Marzo de 2026
Follow @SECRETUMMEUMEsta mañana, la Policía Israelí impidió que el Patriarca Latino de Jerusalén, Su Beatitud el Cardenal Pierbattista Pizzaballa, Jefe de la Iglesia Católica en Tierra Santa, junto con el Custodio de Tierra Santa, el Reverendísimo Padre Francesco Ielpo, OFM, Custodio oficial de la Iglesia del Santo Sepulcro, entraran en la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén, cuando se dirigían a celebrar la Misa del Domingo de Ramos.
Los dos fueron detenidos en el camino, mientras se desplazaban en privado y sin ninguna característica de procesión o acto ceremonial, y se vieron obligados a regresar. Como consecuencia, y por primera vez en siglos, los líderes de la Iglesia no pudieron celebrar la Misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro.
Este incidente sienta un grave precedente y atenta contra las sensibilidades de miles de millones de personas en todo el mundo que, durante esta semana, tienen la mirada puesta en Jerusalén.
Los jefes de las Iglesias han actuado con plena responsabilidad y, desde el comienzo de la guerra, han cumplido con todas las restricciones impuestas: se cancelaron las reuniones públicas, se prohibió la asistencia y se tomaron medidas para transmitir las celebraciones a cientos de millones de fieles en todo el mundo, quienes, durante estos días de Pascua, dirigen su mirada a Jerusalén y a la Iglesia del Santo Sepulcro.
Impedir la entrada del Cardenal y del Custodio, quienes ostentan la máxima responsabilidad eclesiástica para la Iglesia Católica y los Santos Lugares, constituye una medida manifiestamente irrazonable y sumamente desproporcionada.
Esta decisión precipitada y fundamentalmente errónea, viciada por consideraciones inapropiadas, representa una desviación extrema de los principios básicos de razonabilidad, libertad de culto y respeto por el Statu Quo.
El Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa expresan su profundo pesar a los fieles Cristianos de Tierra Santa y de todo el mundo por el hecho de que se haya impedido así la oración en uno de los días más sagrados del calendario Cristiano.
