Monday, October 21, 2024

Para el Papa no es Momento para el Diaconado Femenino, Dice Prefecto de Doctrina de la Fe

Información de agencia EFE, Oct-21-2024.

Ciudad del Vaticano, 21 oct (EFE).- El papa Francisco considera que no es el momento para debatir sobre el diaconado femenino en el Sínodo que se celebra estos días en el Vaticano, reveló este lunes el Prefecto para el Dicasterio (ministerio vaticano) de la Doctrina de la Fe, el cardenal Víctor Fernández, a los miembros de la asamblea de obispos.

«Sabemos que el Santo Padre ha expresado que en este momento la cuestión del diaconado femenino no está madura, y ha pedido que no nos entretengamos ahora en esta posibilidad», dijo Fernández en una misiva de la que avanzó su contenido en una rueda de prensa del Sínodo el prefecto del Dicasterio por la Comunicación, Paolo Ruffini.

Tras las quejas de algunos participantes del Sínodo porque el Dicasterio para la Fe no haya escuchado las propuestas sobre el diaconado de las mujeres, el cardenal Fernández propuso una reunión con los interesados el próximo jueves, pero, en nombre del papa, cerró la puerta a la ordenación de mujeres.

En su misiva, el cardenal argentino, que participa en un grupo de trabajo en el marco del Sínodo, en que religiosos y laicos tratan asuntos clave para hacer de la Iglesia una institución más inclusiva y participativa, explicó que el diaconado femenino «no es la respuesta más importante para las mujeres hoy», según el pontífice.

«La comisión de estudio el tema tiene conclusiones parciales que publicaremos en el momento adecuado, pero seguirá trabajando» en este asunto, remarcó en su misiva el prefecto del Dicasterio de la Doctrina de la Fe.

«El Santo Padre está muy preocupado por el papel de la mujer en la Iglesia, e incluso antes de la petición del Sínodo pidió al Dicasterio para la Doctrina de la Fe que explore la posibilidad de un desarrollo» sobre esto, «sin centrarse en el orden sagrado», asevera también en su misiva el cardenal.

Según Fernández, «no podemos trabajar en otra dirección, pero debo decir que estoy totalmente de acuerdo», antes de añadir que «pensar en el diaconado para unas pocas mujeres no resuelve la cuestión de los millones de mujeres que hay en la Iglesia».

«Apresurarse a pedir la ordenación de diaconisas no es la respuesta más importante hoy para promover a la mujer», insistió el prefecto.

Ya al comienzo de la asamblea de los obispos, el secretario especial del XVI Sínodo de los Obispos, Giacomo Costa, aseguró que «no es momento de tomar una decisión» sobre el diaconado femenino, «pero está bien que se profundice en el tema».

Costa explicó que la cuestión sobre si las mujeres pueden oficiar algunos servicios de la Iglesia no se materializará en decisiones durante el encuentro y recordó que el cardenal Fernández ya había dado dio «una perspectiva muy clara» en la apertura de la reunión, donde aseguró que para el papa antes «hay otros asuntos que explorar y resolver».

En cualquier caso, «dónde estábamos al principio y donde estamos ahora es completamente diferente», expresó la primera mujer con voto en el sínodo, Nathalie Becquart, subsecretaria general de la asamblea, sobre la cuestión de la mujer en la Iglesia.

El Sínodo, que concluirá el próximo domingo, entra esta semana en su fase final, con la presentación del documento final con las conclusiones de las reuniones que se están celebrando en Roma a lo largo de este mes de octubre y en las que se han abordado asuntos como el refuerzo de la presencia de la mujer en la Iglesia.

En esta segunda sesión del Sínodo, tras la que tuvo lugar en octubre de 2023, participan 368 miembros, entre ellos 53 mujeres y unos sesenta cardenales. El año pasado, por primera vez, las mujeres votaron en una asamblea sinodal de la Iglesia católica.

Seguidamente el texto completo de la comunicación del Cardenal Fernández, leído hoy en la rueda de prensa sobre el Sínodo por Paolo Ruffini y después distribuido a los periodistas. Traducción de Secretum Meum Mihi (con adaptaciones).

Comunicación del Cardenal Víctor Manuel Fernández en la XIII Congregación General del Sínodo

Lunes 21 de octubre de 2024, mañana

Quiero aclarar que el Grupo 5 está coordinado por el Secretario doctrinal del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. El viernes pasado tuvo un procedimiento médico y propuso en su lugar a dos personas muy capaces de escuchar para recibir las propuestas. Después supe que algunos esperaban mi presencia y ofrecí una reunión el jueves a las 16.30 [horas].

Sabemos que el Santo Padre ha expresado que en este momento la cuestión del diaconado femenino no está madura y ha pedido que no discutamos ahora sobre esta posibilidad. La comisión de estudio sobre el tema ha llegado a conclusiones parciales que publicaremos en su momento, pero seguirá trabajando.

En cambio, el Santo Padre está muy preocupado por el papel de la mujer en la Iglesia e, incluso antes de la petición del Sínodo, pidió al Dicasterio para la Doctrina de la Fe que explorara las posibilidades de desarrollo sin concentrarse en el órden sagrado. No podemos trabajar en una dirección diferente, pero debo decir que estoy totalmente de acuerdo. ¿Por qué?

Porque pensar en el diaconado para algunas mujeres no resuelve la cuestión de los millones de mujeres en la Iglesia. Por otra parte, todavía no hemos dado algunos pasos que en cambio podríamos dar. Daré sólo algunos ejemplos:

1) Cuando se creó el nuevo ministerio del catequista, el Dicasterio para el Culto Divino envió una carta a las Conferencias Episcopales. Allí propuso dos formas diferentes de configurar el ministerio. Una estaba relacionada con la dirección de la catequésis. Pero la segunda acogía lo que el Papa había dicho en Querida Amazonía sobre las catequistas que sostienen a las comunidades en ausencia de sacerdotes, mujeres que están a la cabeza, guiando a las comunidades y desarrollan diversas funciones. Las Conferencias Episcopales podrían acoger este segundo modo, pero muy pocas lo han hecho. Esta propuesta fue posible porque el Papa había explicado en sus documentos que la potestad sacerdotal, vinculada a los sacramentos, no se expresa necesariamente como poder o autoridad, y que hay formas de autoridad que no requieren el órden sagrado. Pero estos textos no han sido implementados.

2) El acolitado para las mujeres se ha concedido de hecho en un pequeño porcentaje en las diócesis, y muchas veces son los sacerdotes los que no quieren presentar mujeres al obispo para este ministerio.

3) El diaconado para los hombres: ¿en cuántas diócesis del mundo ha sido acogido?. Y dónde fueron acogidos, ¿Con qué frecuencia son sólo monaguillos ordenados?

Estos pocos ejemplos hacen comprender que apresurarse a pedir la ordenación de diaconisas no es hoy la respuesta más importante para la promoción de las mujeres.

Para alimentar la reflexión, pedí que se enviaran a mi Dicasterio testimonios de mujeres que sean verdaderamente cabezas de comunidades o que desarrollen importantes roles de autoridad. No porque fueran impuestas a las comunidades, ni como resultado de un estudio, sino porque adquirieron esta autoridad bajo el impulso del Espíritu frente a una necesidad del pueblo. La realidad es superior a la idea. Esta es la línea de trabajo en esta etapa. Pido especialmente a las mujeres miembros de este Sínodo que nos ayuden a recibir, explicitar y enviar al Dicasterio diversas propuestas que podamos escuchar en su contexto, sobre posibles caminos para la participación de las mujeres en el liderazgo de la Iglesia. En esta línea, esperamos propuestas y reflexiones.

Así que el jueves escucharé ideas sobre el papel de la mujer en la Iglesia. Para aquellos que estaban muy preocupados por los procedimientos y los nombres, lo explicaré el jueves y les daré los nombres mismos, para asociar las caras con este trabajo.

No obstante lo dicho, para quienes están convencidos de que es necesario profundizar en la cuestión del diaconado femenino, el Santo Padre me confirmó que la Comisión presidida por el cardenal Giuseppe Petrocchi seguirá activa. Los miembros del Sínodo que lo deseen —ya sea individualmente o en grupo— pueden enviar a esa Comisión consideraciones, propuestas, artículos o preocupaciones sobre este tema. El cardenal Petrocchi me confirmó que los trabajos se reanudarán en los próximos meses y analizarán los materiales que lleguen.

Amigos y amigas, estoy convencido que podemos avanzar paso a paso y llegar a cosas muy concretas, para que se pueda comprender que no hay nada en la naturaleza de la mujer que impida que ellas ocupen puestos muy importantes en la guía de la Iglesia. Aquello que verdaderamente viene del Espíritu Santo no se podrá detener.

Dilexit nos, encíclica “sobre el Amor Humano y Divino del Corazón de Jesucristo”

Ya en Junio el propio Francisco había anticipado que iba a publicar un documento sobre el Sagrado Corazón de Jesús, pero ahora es oficial. Se trata de una encíclica y lleva por nombre «Dilexit nos. Carta Encíclica sobre el Amor Humano y Divino del Corazón de Jesucristo».

El boletín diario de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Oct-21-2024, anuncia una conferencia de prensa para el Jueves, Oct-24-2024, en la cual se presentará la carta. Además, parece que Mons. Bruno Forte, quien en una época sonaba para todo, incluso para ser el reemplazo del cardenal Gerhard Müller como prefecto de la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe y luego cayó en desgracia, siendo relegado por Francisco, ahora ha recobrado sus afectos porque es precisamente él uno de quienes estará presente en la aludida conferencia de Prensa.

Este el anuncio.

Aviso de Conferencia de prensa, 21.10.2024

El jueves 24 de octubre de 2024, a las 12.00 horas, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Via della Conciliazione, 54, se celebrará una conferencia de prensa para la presentación de «Dilexit nos - Carta Encíclica sobre el Amor Humano y Divino del Corazón de Jesucristo».

Intervendrán:

- S.E. Monseñor Bruno Forte, teólogo, arzobispo de Chieti-Vasto (Italia);

- Hermana Antonella Fraccaro, directora general de las Discípulas del Evangelio.

La conferencia de prensa será retransmitida en directo en idioma original por el canal Youtube de Vatican News, enlazando con https://www.youtube.com/c/VaticanNews.

Sunday, October 20, 2024

«El diablo no existe, dejen de joder»: Mediático Exsacerdote Colombiano

Hace seis años dimos cuenta —es decir, en el blog que nos cerraron— de un cierto sacerdote colombiano muy conocido y mediático que hizo noticia porque abandonó el sacerdocio, no sin la sorpresa de muchos de sus adeptos. Aquel hombre, de nombre Alberto Linero, vuelve a llamarnos la atención por unas declaraciones suyas a un programa televisivo llamado “Me Raya La Cabeza” (ver video), en las cuales niega la existencia del Diablo. ¿Eso era lo que enseñaba cuando estaba en activo?

El diablo no existe, dejen de joder. Ese maniqueísmo de un diablo enfrentado a Dios... Eso es poca teología, eso es no haber estudiado teología. Dios es todopoderoso, es decir, yo creo que él existe en cuanto existe el mal y cuando en el corazón del hombre hay la posibilidad del mal por la libertad

Mártires de Damasco, Canonizados; ¡Pero en L'Osservatore Romano no Dicen que Fue por no Abrazar el Islam!

Nos resistimos a creer que sea un detalle simplemente coincidencial.

Como ya debe Usted saber, la Iglesia cuenta hoy con 14 nuevos santos canonizados, y como suele ser costumbre, de los nuevos santos se hacen perfiles para darlos a conocer. En la edición diaria en italiano de L'Osservatore Romano, Oct-19-2024, dedican completa la página 16 para hacer el perfil de los llamados Mártires de Damasco, uno para los ocho religiosos franciscanos y otro diferente para los tres laicos maronitas. ¡Vaya sorpresa!, en ninguno de los dos escritos sus autores dicen la causa exacta por la cual estos once hombres fueron martirizados: Por negarse a abandonar el Cristianismo y abrazar el Islam.

¿A qué se debe el olvido?, difícil pensar que no haya sido intencional.

En el sitio de internet del Dicasterio para las Causas de los Santos también aparecen las reseñas de los ahora santos, felizmente allí sí dicen por qué fueron mártires, aquí y aquí (nuestra traducción).

...a las once víctimas, de hecho, antes de asestar brutalmente los golpes mortales, los agresores les pidieron que renunciaran a la fe cristiana y abrazaran el Islam, invitación que fue rechazada decididamente.

Saturday, October 19, 2024

¿El Sodalicio de Vida Cristiana Será Disuelto? El Neocardenal Castillo Mattasoglio lo deja entrever

¿No nos han dado la birreta roja y ya estamos haciendo la primera entrega de nuestras memorias, Sr. cardenal?

En el primer diario de habla hispana —según el concepto mundano, obvio— y el primero anticatólico en la misma lengua, El País, el apenas designado cardenal Carlos Gustavo Castillo Mattasoglio, arzobispo de Lima, Perú, ha explicado uno de los motivos por los cuales fue nombrado cardenal, logicamente en forma velada: Su lucha para que emergiera la verdad sobre el Sodalicio de Vida Cristiana. Aunque estamos sobresimplificando su escrito, porque lo que más bien parece, por el estilo utilizado, es una adelanto editorial de sus memorias, no sin una defensa férrea de la Teología de la Liberación.

Yendo a lo concreto, lo que nos llama la atención del escrito del neocardenal es que al final emite una opinión personal que ya revestida del halo cardenalicio podría interpretarse no simplemente como su opinión sino como un futuro paso que dará su jefe, el que lo designó cardenal:

El Sodalicio y los otros grupos fundados por Figari no son salvables porque nacen mal y sus frutos a lo largo de los últimos cincuenta años así lo demuestran. Al servicio de la guerra fría latinoamericana, ha sido una máquina destructora de personas, inventado una fe que encubre sus delitos y su ambición de dominio político y económico. No hay nada espontaneo en sus miembros. No hay libertad y sin ella no hay fe. Como experimento fallido, debería ser suprimido por la Iglesia.

Entonces, lo que nosotros interpretamos no es que el Sodalició “debería ser suprimido por la Iglesia”, sino que en el efecto así va a ser. Por lo demás, si quiere Usted leer completo el escrito del neocardenal, vaya al enlace proporcionado.

Abusos: Control de Daños a Cargo del Prefecto del Dicasterio para los Textos Legislativos, Entrevistado por Tornielli

Cuando notamos hoy en Vatican News una entrevista realizada por Andrea Tornielli, el director del departamento editorial del Dicasterio para las Comunicaciones, al arzobispo Filippo Iannone, Prefecto Dicasterio para los Textos Legislativos, nos vino a la mente que algo no estaba del todo claro, se nos hizo una entrevista como para querer hacer control de daños, solamente que no figura exactamente y con claridad aquello a lo cual querían hacerle control. Ya saben que esas entrevistas de Tornielli no son gratis, son hechas en ambiente controlado —los de casa, el prefecto, son entrevistados por los de la misma casa, el jefe editorial, con preguntas que los hagan lucirse— con una determinada finalidad.

Por fortuna existen personas más aguzadas que uno y los de La Stampa han hecho el desencriptaje de la curiosa entrevista de Tornielli a Iannone, por lo cual antes de transcribir la entrevista en sí vamos a traducir (con adaptaciones) la explicación que proporciona La Stampa de la probable motivación por la cual ha aparecido la entrevista.

CIUDAD DEL VATICANO. «Aunque ya se haya hecho tanto, debemos seguir aprendiendo de las amargas lecciones del pasado, para mirar hacia el futuro con esperanza»: con estas palabras del Papa Francisco, el arzobispo Filippo Iannone, Prefecto del Dicasterio para los Textos Legislativos, destaca la lucha contra los abusos en la Iglesia católica. La entrevista, escrita por el director editorial de los medios vaticanos Andrea Tornielli, fue publicada en Vatican News. Aunque no contiene referencias a casos particulares, es posible leer entre líneas al menos dos de ellos.

El primero es el caso del ex jesuita Marco Rupnik, acusado de haber abusado sexualmente de algunas religiosas de su comunidad: su situación está siendo examinada actualmente por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe y ha habido una larga discusión sobre una sentencia de excomunión latae sententiae. (es decir, automática) en la que había incurrido por haber absuelto a la cómplice en confesión y que fue rápidamente revocada. Mons. Iannone explica que «la excomunión tiene una finalidad estrictamente “medicinal”, es decir, dirigida a la recuperación y al cuidado espiritual de la persona». En consecuencia, para obtener la remisión, el excomulgado «debe probar que se ha alcanzado este objetivo», mostrándose «verdaderamente arrepentido». Iannone explica que no existen tiempos predeterminados para evaluar esta circunstancia.

El segundo caso es el del ahora exsacerdote argentino Ariel Principi, declarado culpable de abuso a menores por los tribunales eclesiásticos de su país. A finales de septiembre el Sustituto de la Secretaría de Estado, monseñor Edgar Peña Parra, había enviado una carta explicando que la sentencia había sido reformada por la Santa Sede mitigándola, y el sacerdote ya no era expulsado del estado clerical sino suspendido para celebrar en público y obligado a ciertas restricciones. A los pocos días esta última decisión fue cambiada, confirmando el veredicto argentino y por tanto destituyendo a Principi del estado clerical como en la primera sentencia. La publicación de las dos decisiones en el sitio web de la diócesis provocó que varios sitios de información, en Estados Unidos y en Italia, hicieran notar el caso, planteando la hipótesis de un papel del Sustituto. Pero en la entrevista, Iannone, refiriéndose a «varios artículos de prensa» publicados «en las últimas semanas», explica quiénes son los sujetos implicados en la revisión de los procesos y qué posibilidades tiene un condenado de pedir el restablecimiento de su condición original o el perdón. Estos casos «son juzgados exclusivamente por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe», explicó el “ministro” del Papa Francisco que se ocupa de la interpretación de las leyes, y también es posible una intervención de la Signatura Apostólica. Iannone concluye con estas palabras: «Dado el carácter reservado de este tipo de comunicaciones, es la Secretaría de Estado la que coordina las distintas instancias y envía las eventuales decisiones para la ejecución de las disposiciones adoptadas». Por tanto, se deduce que el Sustituto, en el caso en cuestión como en todos los casos similares, actúa como quien coordina y clasifica las decisiones, que sin embargo son tomadas por otros órganos llamados a juzgar.

Bien, teniendo Usted la anterior clave, con ella en mente ya le es posible ocuparse de la entrevista de Tornielli a Iannone.

La lucha a los abusos y la eficacia de la normativa actual

En conversación con el arzobispo Filippo Iannone, Prefecto del Dicasterio para los Textos Legislativos.

Andrea Tornielli


La lucha contra los abusos es una preocupación constante en la Iglesia, particularmente en los últimos años. El tema surgió también en el Aula donde se reunió el Sínodo y sigue siendo seguido por los medios de comunicación. Hablamos de ello con el arzobispo Filippo Iannone, Prefecto del Dicasterio para los Textos Legislativos, para profundizar en algunos aspectos relativos a los procedimientos que se aplican.

¿Puede decirnos dónde estamos desde el punto de vista de las leyes vigentes? ¿Son eficaces?

Se trata ciertamente de un tema que está en el centro de la atención de toda la Iglesia, como repite continuamente el Papa, y por eso no podía dejar de entrar, de alguna manera, en las intervenciones de los miembros del Sínodo. La legislación canónica para la represión y sanción de los delitos de abuso de menores y de adultos vulnerables ha sido modificada en los últimos años, teniendo en cuenta la experiencia acumulada en los últimos años, las diversas sugerencias procedentes de las Iglesias locales y de personas implicadas a distintos niveles en la represión del fenómeno, y sobre todo del encuentro de los Presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo con los responsables de la Curia Romana, deseado por el Papa Francisco y celebrado en el Vaticano en febrero de 2019. El derecho penal canónico ha sido revisado, se promulgó el nuevo motu proprio Vos estis lux mundi, que establece "a nivel universal los procedimientos destinados a prevenir y combatir estos delitos que traicionan la confianza de los fieles", las Normas seguidas por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe para juzgar los crímenes que le están reservados. En todos los textos normativos, el bien de las personas cuya dignidad es vulnerada y el deseo de celebrar un juicio "justo" respetando los principios fundamentales del ordenamiento jurídico se sitúan más en el centro de la perspectiva. Entre otras cosas, se ha establecido la obligación de que los sacerdotes y personas consagradas informen a las autoridades eclesiásticas si tienen conocimiento de posibles abusos. En cuanto a la eficacia de las Normas, es difícil dar un juicio global, porque sería necesario conocer todos los datos relativos al asunto. Según mi experiencia personal diría que sí. En cualquier caso, quisiera recordar las palabras del Papa Francisco: "Aunque ya se haya hecho tanto, debemos seguir aprendiendo de las amargas lecciones del pasado, para mirar hacia el futuro con esperanza".

¿Un sacerdote destituido del estado clerical está excomulgado?

¡No! La tradición canónica conoce dos tipos de penas aplicables a todos los fieles, clérigos y laicos: las censuras y las penas expiatorias. Entre las penas expiatorias aplicables a un clérigo (diácono, presbítero y obispo), la más grave y también perpetua es la destitución del estado clerical. Se aplica, como se puede deducir fácilmente, en presencia de delitos especialmente graves. Para decirlo en términos más simples, el sacerdote expulsado del estado clerical no está excomulgado, pero ya no podrá ejercer el sagrado ministerio, mientras que, en las condiciones de todos los demás fieles, podrá recibir los sacramentos.

¿Puede explicar cómo se produce la posible remisión de una excomunión? ¿Existen procesos rápidos para esto? ¿Qué sujetos están involucrados?

La excomunión, que el derecho canónico incluye entre las censuras, es la pena de la que se priva al bautizado que ha cometido un delito (entre estos: profanación de la Eucaristía, herejía, cisma, aborto, violación del secreto de confesión por parte del sacerdote) y es contumaz (es decir, desobediente) de algunos bienes espirituales, hasta que deja de permanecer en este estado y es absuelto. Los bienes espirituales, o los anexos a ellos, de los que la pena puede privar, son los necesarios para la vida cristiana, a saber, principalmente los sacramentos. La excomunión tiene una finalidad estrictamente "medicinal", es decir, dirigida a la recuperación, al cuidado espiritual del afectado, para que, arrepentido, pueda volver a recibir los bienes de los que ha sido privado (salus animarum suprema lex in Ecclesia - la salvación de las almas es la ley suprema en la Iglesia). En consecuencia, para obtener la remisión deberá demostrar que se ha alcanzado este objetivo. No hay límites de tiempo predeterminados. El requisito necesario, por tanto, es que el sujeto se haya arrepentido verdaderamente del delito y haya reparado adecuadamente el escándalo y el daño causado o al menos haya prometido seriamente repararlo. Es evidente que la valoración de esta circunstancia debe ser hecha por la autoridad de la que depende la remisión de la pena, con espíritu pastoral, teniendo en cuenta las buenas disposiciones del sujeto y el impacto social que esta decisión pueda tener.

¿Podría explicar la diferencia entre excomunión y las llamadas “penas expiatorias”?

Además de las censuras de las que hemos hablado, la tradición canónica conoce y prevé otro tipo de pena, llamada expiatoria, que tiene como finalidad específica expiar el delito. En consecuencia, su remisión no sólo está ligada al arrepentimiento o a la pertinacia del inculpado (es decir, a su obstinación), sino principalmente al sacrificio personal experimentado con el objetivo de reparación y corrección. Implican la privación por un período de tiempo fijo, indeterminado o perpetuo de algunos derechos de los que gozaba el sujeto (por ejemplo, la prohibición de ejercer o la privación de un cargo o cargo desempeñado), sin impedirle por ello acceder a bienes espirituales, en particular a los sacramentos.

En las últimas semanas, varios artículos de prensa han ofrecido diversas interpretaciones sobre los procedimientos canónicos relativos a los delitos reservados. ¿Puede explicar qué son estos procedimientos y cómo se aplican?

Estamos hablando de delitos que, por su gravedad en materia de fe o de moral, son juzgados exclusivamente por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe. El procedimiento seguido por el Dicasterio puede ser de dos tipos: el llamado "administrativo" o el judicial. En el caso del proceso administrativo, una vez concluido el proceso con el decreto penal extrajudicial, el condenado tiene la posibilidad de impugnar la disposición recurriendo ante la Junta de Apelación, específicamente creada dentro del mismo Dicasterio. El decreto de este Colegio es definitivo. En el caso de un proceso judicial penal, sin embargo, una vez concluidas las distintas instancias de sentencia, la sentencia adquiere firmeza (cosa juzgada), por lo que adquiere fuerza ejecutiva. En ambos casos, el condenado puede solicitar la restitutio in integrum (es decir, el restablecimiento de su condición original) al Dicasterio para la Doctrina de la Fe. También es posible solicitar una revisión en forma de indulto; en este caso, el procedimiento lo realiza ordinariamente el Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, pero también puede encomendarse a otros órganos. Dado el carácter confidencial de este tipo de comunicaciones, es la Secretaría de Estado la que coordina las distintas solicitudes y envía las decisiones para la ejecución de las disposiciones adoptadas.

La anterior entrevista también apareció en la página 13 de la edición diaria en italiano de L'Osservatore Romano, Oct-19-2024.

Un obispo coadjutor para Beijing: Zhen Xuebin junto a Li Shan

Estando a pocas horas de vencerse la renovación por dos años del acuerdo Vaticano-China sobre el nombramiento de obispos, llega esta información de Asianews, Oct-19-2024. Es de suponerse que la renovación del mismo la van a anunciar oficialmente en cualquier momento la semana entrante, visto lo que están a punto de leer.

Un obispo coadjutor para Beijing: Zhen Xuebin junto a Li Shan

La ordenación se llevará a cabo en la capital china el viernes 25 de octubre. Es el primer nombramiento (de acuerdo con Roma) tras la renovación del Acuerdo sobre la elección de los obispos que tendrá lugar en los próximos días. El nuevo prelado tiene 54 años - sólo cinco años menos que Li Shan, que encabeza la Iglesia de Beijing desde 2007 -. Siendo seminarista, Zhen Xuebin se formó en la St. John 's University de Estados Unidos especializándose en el Vaticano II.

Beijing (AsiaNews)-
Beijing tendrá muy pronto un obispo coadjutor, Mons. Matteo Zhen Xuebin, de 54 años, que acompañará a Mons. Giuseppe Li Shan, obispo que dirige la comunidad católica de la capital china desde 2007. Los sacerdotes de la diócesis recibieron hoy la invitación a la ordenación que tendrá lugar el viernes 25 de octubre a las 9 horas en la catedral de San Salvador (Xishiku Church) y estará presidida por Mons. Li Shan. El nombramiento de Mons. Zhen Xuebin (en la foto) se llevará a cabo de acuerdo con la Santa Sede y, por tanto, se anuncia como el primero después de la renovación del Acuerdo Provisional entre Beijing y la Santa Sede sobre el nombramiento de obispos, que se espera en estas horas debido a que la prórroga de dos años firmada en 2022 expira el 22 de octubre.

La decisión de nombrar un obispo coadjutor para Beijing es un hecho notable teniendo en cuenta que mons. Li Shan - que fue nombrado antes del Acuerdo que entró en vigor en 2018, pero ya entonces con la aprobación de Roma - es un prelado de 59 años, apenas cinco mayor que Zhen Xuebin. Según fuentes de AsiaNews, fue él mismo quien pidió un coadjutor por razones de salud, pero también debido a los numerosos compromisos que debe cumplir fuera de Beijing como presidente de la Asociación patriótica de los católicos chinos. Por otra parte, ya hace tiempo que el padre Zhen Xuebin ocupaba el cargo de secretario general y canciller de la diócesis y en la práctica tenía a su cargo el gobierno pastoral de la Iglesia de Beijing.

También resulta interesante el perfil del nuevo prelado. A diferencia de Li Shan - que nació en la capital china y creció relacionándose únicamente con el contexto local, el p. Zhen Xuebin es un sacerdote originario de la provincia de Shanxi que en los años '90 fue uno de los primeros seminaristas chinos que tuvo la oportunidad de formarse fuera del país. Entre 1993 y 1998 estudió en la St. John 's University, la universidad católica de los Vicentinos en el Estado de Nueva York. Aquí obtuvo dos títulos en Teología y Liturgia, especializándose en la eclesiología del Concilio Vaticano II, antes de regresar a Beijing para ser ordenado sacerdote. Esta experiencia vivida fuera de China fue para él un punto de referencia en los años posteriores, durante los cuales enseñó en el seminario de Beijing y asumió cargos cada vez de mayor responsabilidad dentro de la Iglesia local.

En cuanto al Acuerdo entre China y la Santa Sede sobre el nombramiento de obispos, el anuncio de la renovación debería confirmar su carácter provisional (a pesar de que Beijing insiste en hacerlo definitivo), aunque se mantiene en secreto su formulación y sin variaciones (condiciones que Roma hubiera querido cambiar).

Por su parte el sitio VaticanNews informó ayer sobre los discursos que pronunciaron en el Sínodo los dos obispos de la República Popular China que participan en la segunda sesión de los trabajos y que todavía se encuentran en Roma (a diferencia del año pasado, que regresaron a China cuando todavía se estaban desarrollando). El obispo de Hangzhou, mons. Joseph Yang Yongqiang describió el camino de la Iglesia en China en estos términos: "Seguimos el espíritu evangélico de 'hacernos todo para todos', nos adaptamos activamente a la sociedad, la servimos, nos adherimos a la orientación de la sinización de catolicismo y predicamos la Buena Noticia. Tratamos de ser como 'luz y sal' para la paz en el mundo y la promoción de una comunidad en la que el género humano pueda gozar de un destino compartido; por último, promovemos el desarrollo con diferentes tipos de proyectos". El obispo también dio la "bienvenida a las comunidades católicas y a los grupos religiosos de todos los países que deseen visitar la Iglesia en China".

El obispo de Mindong, Mons. Vincenzo Zhan Silu, abordó el tema de la inculturación haciendo también referencia a la dolorosa experiencia histórica de la Controversia sobre los ritos chinos que comenzó precisamente en su diócesis en el siglo XVII. "Ser una Iglesia sinodal comprometida con la misión evangelizadora - comentó el prelado - significa respetar y escuchar las voces de las diferentes historias, culturas y tradiciones en el camino de búsqueda de la meta última de la humanidad, que es Dios". En cuanto a las cuestiones que la Iglesia china debe afrontar con ojos nuevos, Mons. Zhan Silu mencionó “la manera de abordar los desafíos que presentan los matrimonios mixtos para la educación en familia; o cómo adaptarse a las leyes y regulaciones locales; o cómo resolver la confusión que existe en los laicos entre las creencias populares y algunos aspectos de la cultura tradicional".