Tuesday, February 20, 2024

El problemático proceso del Vaticano para abordar los casos de abuso sexual, explicado


Articulo de agencia Associated Press, Feb-2024.

El problemático proceso del Vaticano para abordar los casos de abuso sexual, explicado

NICOLE WINFIELD
February 20, 2024


CIUDAD DEL VATICANO (AP) —
Una tarde de mediados de diciembre, el papa Francisco tuvo una reunión que no estaba en su agenda oficial ni registrada en ningún otro sitio y que subrayó la absoluta disfunción de la respuesta de la Iglesia católica al escándalo global de abuso sexual del clero.

En el salón principal del hotel del Vaticano donde vive, Francisco se reunió durante más de una hora con un español que cuando era un seminarista joven fue abusado sexualmente por su director espiritual. El exseminarista estaba desesperado.

Había presentado una denuncia ante la Arquidiócesis de Toledo, España, en 2009, y visitó oficinas vaticanas varias veces para dejar documentos condenatorios y exigir que se tomaran medidas contra su abusador y los obispos que supuestamente lo encubrieron. Pero en 15 años no había recibido justicia por parte de la Iglesia.

Si bien la decisión de Francisco de escuchar su historia fue loable y pastoralmente sensible, también fue evidencia de que el sistema interno de la Iglesia para lidiar con los abusos no funciona, desde las leyes disponibles para castigar a los abusadores hasta sus políticas para ayudar a los sobrevivientes. Por cada víctima que tiene amigos bien conectados en el Vaticano que pueden concertar una audiencia papal, innumerables otras nunca sentirán que la Iglesia se preocupa por ellos o les brindará justicia.

Esta semana hace cinco años, Francisco convocó a una cumbre sin precedentes de obispos de todo el mundo para recalcarles que el abuso del clero era un problema global y que debían abordarlo. Durante cuatro días, los obispos escucharon relatos desgarradores de traumas de las víctimas, aprendieron cómo investigar y sancionar a sacerdotes pedófilos y se les advirtió que ellos también enfrentarían un castigo si continuaban encubriendo a los abusadores.

No obstante, cinco años después y a pesar de las nuevas leyes eclesiásticas para responsabilizar a los obispos y las promesas de responder mejor, el sistema legal interno de la Iglesia católica y la respuesta pastoral hacia las víctimas han demostrado ser aún incapaces de abordar el problema.

ADVIERTEN QUE LA RESPUESTA DE LA IGLESIA DAÑA A LAS VÍCTIMAS

De hecho, las víctimas, los investigadores externos e incluso los abogados canónicos internos dicen con más frecuencia que la respuesta de la Iglesia, elaborada y enmendada a lo largo de dos décadas de incesantes escándalos en todo el mundo, es perjudicial para las mismas personas que han sido lastimadas: las víctimas. A menudo son traumatizadas nuevamente cuando reúnen el coraje para denunciar los abusos frente al silencio, las evasivas e inacción de la Iglesia.

“Es una experiencia horrible. Y no es algo que recomendaría que alguien haga a menos que esté preparado para que no sólo su mundo, sino también su sensación de ser, sean puestos de cabeza”, dijo Brian Devlin, un exsacerdote escocés cuyas acusaciones internas, y luego públicas, de conducta sexual inapropiada marcaron la caída del ahora difunto cardenal escocés Keith O’Brien.

“Te conviertes en el alborotador. Te conviertes en el delator. Y puedo entender muy bien que las personas que pasan por ese proceso terminen con problemas más grandes que los que tenían antes de empezar. Es un proceso enormemente, enormemente destructivo”.

El entonces cardenal Joseph Ratzinger revolucionó la forma en que la Iglesia católica trataba con el clero abusivo en 2001, cuando persuadió a San Juan Pablo II que ordenara que todos los casos de abuso fueran enviados a su oficina para su revisión.

Ratzinger actuó porque, después de casi un cuarto de siglo en la Congregación para la Doctrina de la Fe, había visto que los obispos no seguían las leyes eclesiásticas y trasladaban a los depredadores de parroquia en parroquia en lugar de sancionarlos.

Al final de su cumbre de 2019, Francisco prometió enfrentar al clero abusivo con “la ira de Dios”. En cuestión de meses, aprobó una nueva ley que exigía que todos los abusos se denunciaran internamente a las autoridades de la Iglesia (pero no a la policía) y trazó procedimientos para investigar a los obispos que abusaban o protegían a sacerdotes depredadores.

Sin embargo, cinco años después, el Vaticano no ha ofrecido estadísticas sobre el número de obispos investigados o sancionados. Incluso la propia comisión asesora de protección infantil del papa refiere que los problemas estructurales integrados en el sistema perjudican a las víctimas e impiden la justicia básica.

“Casos recientes denunciados públicamente señalan deficiencias trágicamente dañinas en las normas destinadas a castigar a los abusadores y responsabilizar a aquellos cuyo deber es abordar las irregularidades”, dijo la Comisión Pontificia para la Protección de Menores después de su última asamblea. “Hace mucho debimos corregir las fallas en los procedimientos que dejan a las víctimas heridas y en la oscuridad tanto durante como después de que se han decidido los casos”.

En la cumbre de 2019, las normas promulgadas por la Iglesia católica de Estados Unidos para sancionar a los sacerdotes y proteger a los menores fueron promocionadas como el estándar de referencia. Los obispos estadounidenses adoptaron una política dura después de que estalló el escándalo de abusos en Estados Unidos con la serie “Spotlight” publicada por el periódico The Boston Globe, en 2002.

ALGUNOS DICEN QUE LAS VÍCTIMAS DEBEN DEJAR DE BUSCAR JUSTICIA EN LA IGLESIA

Pero incluso en Estados Unidos, las víctimas y los abogados canónicos dicen que el sistema no funciona, y eso ni siquiera toma en consideración la nueva era de los casos de abuso que involucra a víctimas adultas. Algunos llaman “fatiga estatuaria” al hecho de que la jerarquía simplemente quiere dejar atrás el escándalo que dio origen al Estatuto para la Protección de Niños y Jóvenes de 2002.

El reverendo Tom Doyle, un abogado canónico estadounidense quien trabajó para la embajada del Vaticano en Washington y ahora brinda asesoramiento a las víctimas, dice que ya no les aconseja que busquen justicia en la Iglesia.

¿Por qué? Porque “la Iglesia los jod… en todos los sentidos desde el domingo”, dijo.

Doyle dice que recomienda a las víctimas “no perder su tiempo”, y agrega: “La única justicia, o justicia aparente, que se ha impartido es en los tribunales civiles porque la Iglesia no puede fastidiarlos”.

Casi todas las investigaciones sobre abusos en la Iglesia católica que han sido publicadas en los últimos años han identificado al sistema legal de la Iglesia como una gran parte del problema, desde informes encargados por la Iglesia en Francia y Alemania hasta investigaciones gubernamentales en Australia, estudios ordenados por el Parlamento en España e investigaciones policiales en Estados Unidos.

Si bien se han producido algunas reformas, incluida que Francisco eliminara el secreto oficial que encubría los casos de abuso, en 2019, persisten cuestiones fundamentales.

Parte del problema es que el derecho canónico nunca ha tenido el deber de abordar las necesidades de los sobrevivientes de abuso o ayudarlos a sanar: el objetivo del sistema está completamente centrado en las instituciones para “restaurar la justicia, reformar al ofensor y remediar el escándalo”.

INFORMES IDENTIFICAN PROBLEMAS ESPECÍFICOS EN LAS ÚLTIMAS POLÍTICAS DE LA IGLESIA

Incluso después de que el Vaticano anunció un código penal actualizado, que ha tomado más de una década, los informes externos fueron notablemente uniformes al identificar:

—El conflicto de intereses estructural incorporado al sistema. Según los procedimientos de la Iglesia, un obispo o superior religioso investiga una acusación de que uno de sus sacerdotes violó a un niño y luego dicta sentencia. Sin embargo, el obispo o el superior tiene un interés personal, ya que el sacerdote es considerado un hijo espiritual en quien el obispo ha invertido tiempo, dinero y amor.

Es difícil pensar en otro sistema jurídico en el mundo en el que se pueda esperar que alguien con una relación tan personal y paternal con una de las partes en una disputa emita un fallo de manera objetiva y justa.

La comisión independiente que investigó el escándalo de abusos de la Iglesia en Francia dijo que tal conflicto de intereses estructural “parece insostenible, humanamente hablando”.

Incluso el propio Sínodo de Obispos del papa llegó a una conclusión similar. En su documento de síntesis de noviembre después de una reunión de un mes, los obispos del mundo identificaron el conflicto de intereses como un problema constante.

“La delicada cuestión del manejo de los abusos coloca a muchos obispos en la difícil situación de tener que conciliar el papel de padre con el de juez”, dice el informe del sínodo, que sugiere que la tarea de juzgar se asigne a “otras estructuras”.

—La falta de derechos fundamentales de las víctimas. En las investigaciones de abuso canónico, las víctimas son meros testigos externos en sus casos. No pueden participar en ninguno de los procedimientos secretos, no tienen acceso a los expedientes del caso y ni siquiera tienen derecho a saber si se ha iniciado una investigación canónica y mucho menos su estatus.

Sólo debido a una reforma de Francisco en 2019 se permite a las víctimas saber el resultado final de su caso, pero nada más.

El Defensor del Pueblo, el ombudsman español, encargado por el Congreso de los Diputados del país de investigar los abusos en la Iglesia católica española, dijo que las víctimas a menudo vuelven a sufrir un trauma por ese proceso.

“De acuerdo con los estándares internacionales de derechos de las víctimas, recuerda la necesidad de evitar la victimización secundaria. Las víctimas que acuden a la justicia no pueden ser maltratadas ni cuestionadas, independientemente de los derechos y garantías de las personas acusadas”, señala el informe.

Los expertos franceses fueron más allá, y argumentaron que la Santa Sede esencialmente incumple sus obligaciones como Estado observador de la ONU y miembro del Consejo de Europa, que requieren defender los derechos humanos básicos de las víctimas.

Citando el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, el informe francés señaló que un derecho fundamental incluye el acceso a un juicio justo “que garantice, en particular, el derecho de acceso a una justicia independiente y a un procedimiento contencioso, y para la víctima, el derecho a un resarcimiento efectivo”.

“El derecho canónico sólo podrá dar una respuesta genuina al abuso sexual de niños y personas vulnerables en la Iglesia católica si cumple con las exigencias de justicia universalmente reconocidas y si se aplica de manera más efectiva”, concluyó la comisión francesa.

—No hay jurisprudencia publicada. A diferencia del tribunal del Vaticano conocido como Tribunal de la Rota Romana, que publica casos expurgados de anulación de matrimonios, la oficina de abuso sexual del Vaticano no publica ninguna de sus decisiones sobre cómo se dictaminaron los casos de abuso sexual del clero.

Eso significa que un obispo que investiga una acusación contra uno de sus sacerdotes no tiene manera de saber cómo se ha aplicado la ley en un caso similar. Significa que los estudiantes de derecho canónico no tienen jurisprudencia que estudiar o citar. Significa que académicos, periodistas e incluso las víctimas no tienen forma de saber qué tipos de comportamiento se sancionan y si las sanciones se imponen arbitrariamente o no.

Los expertos legales independientes que investigaron los abusos del clero en Múnich, Alemania, dijeron que la publicación de decisiones canónicas ayudaría a eliminar la incertidumbre de las víctimas sobre cómo se aplicaba la ley de la Iglesia. La Comisión Real de Australia, el organismo de investigación más alto del país, también pidió la publicación de las decisiones sobre abusos, en forma expurgada, y que se proporcionen por escrito los motivos de sus decisiones “de manera oportuna”.

Internamente, los abogados canónicos se han quejado durante años de que la falta de casos publicados profundiza las dudas sobre la credibilidad y eficacia de la respuesta de las iglesias al escándalo eclesiástico.

“Esta falta de publicación sistemática de la jurisprudencia de los más altos tribunales de la Iglesia es indigna de un verdadero sistema legal”, dijo Kurt Martens, profesor de la Universidad Católica de América (CUA), en una conferencia de derecho canónico en Roma a finales del año pasado.

Monseñor John Kennedy, quien dirige la oficina del Vaticano que investiga los casos de abuso, mantuvo que su personal trabajaba diligentemente para procesar los casos y había recibido elogios de algunos obispos en lo individual, conferencias enteras que los visitan y superiores religiosos.

“No hablamos de lo que hacemos en público, sino de la retroalimentación que recibimos y los comentarios de nuestros miembros que se reunieron recientemente para la Plenaria son muy alentadores”, escribió a The Associated Press. “El papa también expresó su gratitud por el gran trabajo que se hace en silencio”.

Pero esos elogios parecen provenir principalmente de la jerarquía, no de aquellos que han sido perjudicados: las víctimas.

Se les deja languidecer, incluso si —como ahora aconseja la Iglesia— denuncian sus abusos. El seminarista español que se reunió con el papa presentó primero su denuncia contra su abusador ante la arquidiócesis de Toledo en 2009. Pero el arzobispo de Toledo solo inició una investigación interna en 2021 e informó de ello al Vaticano después de que el periódico español El País informara sobre el caso.

La AP no revela el nombre de las víctimas de abuso sexual a menos que dichas personas decidan hacerlo públicamente.

En octubre, un tribunal penal español condenó al sacerdote a siete años. Un tribunal de apelaciones anuló recientemente la sentencia por un tecnicismo.

El seminarista ha seguido en contacto con Francisco y recientemente le escribió para decirle que estaba “agotado” por el proceso, pero que a pesar de ello había apelado ante el Tribunal Supremo de España.

Francisco lo llamó inmediatamente y lo animó a seguir con su lucha, dijo.

RIP P. Rafael Navas

Nos enteramos hoy del fallecimiento ayer del P. Rafael Navas, uno de los primeros miembros del Instituto del Buen Pastor. Lo confirmó el propio Instituto del Buen Pastor en Colombia en Facebook.

Yendo a lo extraoficial, nos inquieta un tanto el cómo murió, atendido en un hospital jesuita, ironicamente.

Requiescate In Pace Revdo. P Pater Rafael Navas Amén.

Monday, February 19, 2024

Nuevo desencuentro entre los obispos alemanes y el Vaticano por el camino sinodal

Información de agencia Europa Press, Feb-19-2024.

ROMA, 19 Feb. (EUROPA PRESS) - El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK, por sus siglas en alemán), monseñor Georg Bätzing, cree que el Vaticano está retrasando las conversaciones acordadas entre la Curia Romana y los obispos alemanes sobre cuestiones relativas al camino sinodal alemán.

"Podríamos estar mucho más avanzados, las conversaciones podrían haberse celebrado hace tiempo", ha señalado Bätzing durante el arranque de la Asamblea Plenaria de Primavera de los obispos germanos, que se extenderá hasta el jueves 22 de febrero en Augsburgo.

"El hecho de que no sea así es, en primer lugar, responsabilidad de Roma. A menudo se tarda más de medio año en fijar las fechas", ha subrayado el Presidente de la DBK. Bätzing se ha referido también a la carta que se hizo pública poco antes de la asamblea plenaria en la que el Vaticano pedía a los obispos alemanes que retiraran del orden del día la votación prevista sobre el estatuto del Comité sinodal.

En la misiva, firmada por el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, Manuel Fernández, y el jefe de la Oficina Episcopal, Robert Prevost, se advertía de que la constitución de un órgano de decisión paralelo al de la jerarquía episcopal de ese país "no está previsto por el derecho canónico vigente y, por tanto, una resolución de la Conferencia Episcopal Alemana en este sentido sería inválida, con las correspondientes consecuencias jurídicas".

"Además, se plantea la cuestión de qué autoridad tendría la Conferencia Episcopal para aprobar los estatutos. Ni el can. 455 CIC ni el art. 8 del Estatuto de la DBK proporcionan una base para ello, ni la Santa Sede ha emitido un mandato - al contrario, se ha expresado en sentido contrario", afirmaron en la misiva fechada el pasado 16 de febrero y difundida por la Agencia Católica de Noticias (KNA).

La votación sobre este tema estaba prevista en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Alemana que tiene lugar desde este lunes y hasta el 22 de febrero en Augsburgo, pero este punto del orden del día ha sido aplazado.

Francisco ha pedido en varias ocasiones que no se siga adelante con la creación de dicho consejo. "La aprobación de los estatutos del Comité sinodal sería, por tanto, contraria a las instrucciones de la Santa Sede emitidas por mandato especial del Santo Padre y le pondría una vez más ante un hecho consumado", se lee en la carta.

Bätzing ha destacado que para él había sido una cuestión "de rutina" atender esta petición "por respeto a los responsables de Roma", lo que demuestra que los obispos alemanes tienen un gran interés en mantener activo el diálogo con el Vaticano.

"Aprovecharemos el tiempo para discutir las objeciones de la parte romana, sacar consecuencias de ellas y preparar las conversaciones", ha señalado Bätzing. Sin embargo, el comité de laicos del Camino Sinodal (ZdK, por sus siglas en alemán), que ya ha votado a favor de los estatutos para la creación del llamado 'comité sinodal', ha pedido a los obispos que votaran sobre este asunto de todos modos.

"Doy por sentado que los obispos alemanes se mantendrán fieles a sus propias decisiones. Esperamos una pronta decisión, la ratificación de los estatutos y un trabajo constructivo en el camino sinodal", señaló el vicepresidente de la ZdK, Thomas Söding.

A petición del Vaticano, obispos alemanes suspenden el intento de establecer un Consejo Sinodal

Artículo de Aciprensa, Feb-18-2024.

A petición del Vaticano, obispos alemanes suspenden el intento de establecer un Consejo Sinodal

Por Jonathan Liedl
Feb 18, 2024


En un revés significativo para el proyecto del Camino Sinodal en Alemania, a pedido del Vaticano los obispos alemanes no votarán sobre avanzar hacia el establecimiento de un “Consejo Sinodal” en su próxima asamblea plenaria.

El portavoz de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK, por su siglas en alemán), Matthias Kopp, confirmó el 17 de febrero que los obispos han eliminado de la agenda de la reunión que realizarán del 19 al 22 de febrero en Augsburgo una votación sobre la aprobación de un comité que está preparando el Consejo Sinodal, un cuerpo mixto de laicos y obispos que gobernaría la Iglesia Católica en Alemania.

Esto se produce después de que la DBK recibiera ese mismo día una carta del Vaticano.

“Esta carta solicita que la Asamblea General —también debido a las próximas discusiones entre representantes de la Curia Romana y representantes de la Conferencia Episcopal Alemana— no vote sobre los estatutos del Consejo Sinodal”, dijo Kopp a la Agencia Católica de Noticias de Alemania (KNA).

Aunque no figuraba explícitamente en el orden del día de la asamblea del Episcopado alemán, disponible públicamente, se esperaba que se realizara en Augsburgo una votación para aprobar el comité que prepara el Consejo Sinodal.

El Comité Central de Católicos Alemanes (ZdK), copatrocinador junto a la DBK del Camino Sinodal, había aprobado previamente los estatutos del comité preparatorio el 25 de noviembre de 2023, y probablemente criticará a los obispos por no hacer lo mismo.

La eliminación de la votación sobre el Consejo Sinodal de la agenda de los obispos alemanes marca quizás la primera vez que la presión del Vaticano ha provocado que la DBK se resista a seguir adelante con una prioridad del Camino Sinodal, desde que comenzó el supuesto esfuerzo de reforma en 2019.

De todas las prioridades del Camino Sinodal, el Vaticano ha sido particularmente crítico con el Consejo Sinodal. En enero de 2023, tres importantes autoridades del Vaticano —el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano; el Cardenal Luis Francisco Ladaria Ferrer, entonces prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe; y el Cardenal Marc Ouellet, prefecto del Dicasterio para los Obispos— escribieron a los obispos alemanes, criticando el consejo propuesto por ser incompatible con la eclesiología católica, enfatizando que ni los obispos ni el Camino Sinodal tenían autoridad alguna para establecerlo.

Más recientemente, el Papa Francisco escribió una carta privada a cuatro laicas católicas alemanas describiendo el comité preparatorio, y no sólo el Consejo sinodal, como uno de los “numerosos pasos que están tomando segmentos significativos” de la Iglesia en Alemania “que amenazan con dirigirla cada vez más lejos del camino común de la Iglesia universal”.

El comité, que cuenta entre sus miembros con 27 obispos de Alemania, celebró su primera reunión los días 10 y 11 de noviembre de 2023, pero ocho prelados estuvieron ausentes y cuatro de ellos lo rechazaron rotundamente.

Esos cuatro —el Cardenal Rainer Woelki, Arzobispo de Colonia; Mons. Stefan Oster, Obispo de Passau; Mons. Rudolf Voderholzer, Obispo de Ratisbona; y Mons. Gregor Hanke, Obispo de Eichstätt— también votaron en junio para bloquear la financiación del comité con cargo a un fondo interdiocesano común.

Como se indica en la carta del Vaticano, se espera que los representantes de la DBK y de la Curia Romana continúen su serie de reuniones sobre el Camino Sinodal. La primera ocurrió en julio de 2023 en Roma, y los obispos alemanes participantes en la asamblea del Sínodo de la Sinodalidad de octubre también se reunieron con los líderes del Vaticano en ese momento.

En comunicación con el National Catholic Register la semana pasada, Kopp no confirmó que los representantes de la DBK y el Vaticano se hubieran reunido en enero, como se había anunciado anteriormente, pero reveló que se esperan más reuniones entre las dos partes.

Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa. Publicado originalmente en el National Catholic Register.

Sunday, February 18, 2024

Agricultores italianos le regalan un tractor a Francisco y llevan una vaca al Vaticano

Información de agencia EFE, Feb-18-2024

Ciudad del Vaticano, 18 feb (EFE).- Los agricultores italianos, que llevan días protestando contra las políticas europeas para paliar el cambio climático, le regalaron hoy un tractor al papa Francisco y llevaron hasta el Vaticano una vaca convertida en símbolo de sus movilizaciones.

"Saludo a los agricultores y ganaderos presentes en la plaza", dijo el pontífice al término del rezo dominical del el Ángelus refiriéndose al grupo de manifestantes llegado hasta el Vaticano después de recibir el permiso de la Santa Sede para poder hacerlo.

Una delegación del Movimiento Agrícola Federado (MAF) llegó hasta la plaza de San Pedro con dos de sus mayores símbolos: un tractor y la vaca "Ercolina", que ya estuvo presente hace en el Festival de Sanremo, el famoso certamen de la canción italiana.

"Con inmensa gratitud le agradecemos al Santo Padre por habernos acogido e invocamos su apoyo y su bendición. Le regalamos un tractor, símbolo de nuestro esfuerzo", dice la carta que los agricultores le han escrito al papa.

Además del tractor, también le han regalado a Francisco harina, la imagen de un Cristo encontrado en un campo mientras un agricultor araba y una campana utilizada para llamar a los animales, todos ellos símbolos del esfuerzo de los agricultores, según medios locales.

"Estamos profundamente preocupados por el destino de la agricultura, el Gobierno debe darnos respuestas concretas, no podemos esperar más. Las generaciones futuras no pueden esperar más. El hombre no es el dueño de nuestras amadas tierras, sino su guardián", indica el MAF en la carta

"La tierra es fuente de vida, pero los agricultores nos vemos continuamente golpeados por políticas económicas y agrícolas inadecuadas, especulativas e injustas. Nuestra voz no se detendrá recorreremos los caminos del diálogo y de la perseverancia, con dignidad y convicción para llegar y metas concretas", añade.

La Archidiócesis de Nueva York censura el funeral de una activista trans en una catedral


Información de agencia EFE, Feb-18-2024.

Nueva York, 18 feb (EFE).- La Archidiócesis de Nueva York censuró el funeral de una activista transgénero en la icónica catedral de San Patricio, en la Quinta Avenida, que tuvo lugar el pasado jueves y que atrajo a una multitud de más de mil personas.

Statement from Fr. Enrique Salvo

Posted by St. Patrick's Cathedral on Saturday, February 17, 2024

En un comunicado, el reverendo Enrique Salvo, rector de la catedral, dijo este sábado que su oficina no sabía que su "bienvenida y oración serían degradadas de una manera tan sacrílega y engañosa".

El funeral por Cecilia Gentili congregó a más de un millar de fieles, muchos de ellos transgénero, que llevaban ropa atrevida y jalearon los llamamientos a proteger la salud reproductiva y los derechos del colectivo pronunciados por algunos de los asistentes, recoge el periódico The New York Times.

En un vídeo que se hizo viral en redes sociales se puede escuchar a uno de los participantes referirse a Cecilia, en español, como "esta puta, esta gran puta, la santa Cecilia, la madre de todas las putas", mientras el público rompe a aplaudir.

El grupo conservador que publicó el vídeo, CatholicVote, se refirió al funeral como "una parodia de la fe cristiana".

Gentili se identificaba a sí misma como atea. En su comunicado del sábado, el reverendo Salvo dijo que la catedral solo sabía que la familia y amigos de la activista habían pedido "una misa funeraria para una persona católica".

La familia de Gentili, en un mensaje a The New York Times, acusó a la archidiócesis de hipócrita y de odiar a las personas trans. "El único engaño presente en la catedral de San Patricio es que afirma ser un lugar que acoge a todo el mundo", dijeron.

La activista, que era conocida por defender los derechos de trabajadores sexuales y personas con VIH, llegó a dedicar una obra de teatro a su complicada relación con la religión.

En una entrevista en noviembre con la revista Interview con motivo del estreno de su nueva obra, 'Red Ink', Gentili explicó que se sentía tan rechazada por todos los grupos cristianos por ser trans que acabó abandonando su fe.

Fiducia Suplicans a veces es Fiducia complicans”, entrevista con el arzobispo de Oviedo, Mons. Jesús Sanz

Mons. Jesús Sanz, arzobispo de Oviedo, España, parece ser de los pocos eclesiásticos en España que no le importa ponerse en la mira y a futuro, Dios no quiera, exponerse a ser misericordiado; escribe cosas bastante llamativas en sus cartas semanales y no hace diferente en la siguiente entrevista con El Debate, Feb-18-2024. Precisamente la entrevista es introducida destacando lo que acabamos de anotar, con la expresión “es una de las voces más valientes del episcopado español”.

Jesús Sanz, arzobispo de Oviedo: «La ideología de género ha penetrado en la Iglesia»

Si algo le preocupa al arzobispo de Oviedo es «no traicionar el mensaje de Cristo, la Buena Nueva de su Evangelio, y lo que la tradición del cristianismo ha defendido siempre»

José Antonio Méndez
18/02/2024


Es una de las voces más valientes del episcopado español, lo que le vale no pocos ataques y campañas de desprestigio por parte de políticos, instituciones e incluso medios pretendidamente católicos. Sin embargo, nunca habla de nada sin llevarlo antes a la oración y sin pensar en el bien de los fieles. Porque si algo le preocupa a monseñor Jesús Sanz, arzobispo de Oviedo, es «no traicionar el mensaje de Cristo, la Buena Nueva de su Evangelio, y lo que la tradición del cristianismo ha defendido siempre».

–Hoy vivimos tiempos convulsos. ¿Qué aspectos le preocupan más de la situación actual de España?

–La lista es muy amplia, pero en este momento, la crispación social, que es una mala compañía para la convivencia deseable.

–¿Y a qué cree que se debe esta crispación?

–Hoy hay caminos políticos, culturales y mediáticos, que intentan reescribir la historia que no sucedió. La reescriben, la tergiversan y la banalizan o la demonizan. Y eso, como consecuencia, hace que se reabran heridas que generosamente estaban cerradas y se declaren ataques y guerras que estaban ya superadas. En esto hay una intencionalidad ideológica, no una búsqueda del bien común. Y cuando hablo de la ideología me refiero a varias que están en curso, y todas ellas, por lo que tienen de reducción, de censura, de marginación, van en contra de aquellos o de aquello que pueda presentar una discreta resistencia, como por ejemplo la Iglesia. Hoy, ves que van claudicando, uno tras otro, estamentos, instituciones y personas ante la asechanza de la ideología de turno. Y cuando alguna parte de la Iglesia dice: «No, yo no voy a jugar a esto, yo me rebelo contra esto, yo desmantelo esto, yo señalo esto como torticero o como mendaz», entonces tienen en ti, no solamente un adversario, que eso sería razonable, sino un enemigo a censurar, a ridiculizar y si es posible, destruir.

–Asegura que «parte de la Iglesia» es capaz de levantar la voz. Otra parte no lo hace. ¿Hay miedo, o incluso connivencia, dentro de la propia Iglesia a la hora de levantar la voz ante ciertos ataques ideológicos?

–Tanto como connivencia, yo no me atrevería a decir. Pero evidentemente sí que produce respeto. Cuando tú tienes las muescas en tu propia piel de lo que supone salir a la palestra, puedes entender que haya personas que sean más fuertes y otras que no lo seamos y nos cuidemos de no salir a la liza porque sabes cuáles van a ser las consecuencias. Otros, sin embargo, son más valientes, más libres, y nos miramos en ellos para aprender un poco lo que debería ser la Iglesia. Eso sí: el silencio yo lo distingo siempre del mutismo. Porque el silencio, o una palabra discreta que en un momento cabe decir, viene dictado por la prudencia. Pero el mutismo siempre nace de la cobardía. Una cosa es que tú estés silencioso, porque analizando las cosas, dices «mejor que en este momento me calle», y eso sería sabio, a que, ni en este momento, ni en ningún otro, hable por la que me puede venir luego. Eso es sencillamente claudicación. Una cosa es ser prudente y otra cosa es el cobarde.

–Dice que hoy vivimos una época de gran confusión antropológica. ¿Esa confusión ha penetrado también en la Iglesia?

–Sin duda. La ideología de género ha penetrado en la Iglesia. La confusión antropológica que tiene que ver con la relación hombre y mujer, con la verdad del varón, con la verdad de la mujer, y con la pedagogía de dejar a los niños crecer sanamente sin redirigirlos para que puedan afiliarse a tu antropología perversa... Todo eso ha penetrado en la Iglesia. Lo vemos cuando en los colegios, en la docencia e incluso en la catequesis, hay expresiones y gestos en los que se reconoce una ambigüedad o, claramente, una claudicación. Y hay que estar muy atentos, porque podemos estar hablando de los temas a los que nos arrastran, para que no hablemos de lo que verdaderamente vale la pena. Esa es una manera de traicionar el mensaje de Cristo, la Buena Nueva de su Evangelio, y lo que la tradición del cristianismo ha defendido siempre. Hoy, si tú no hablas con la jerga de la ideología de género, si no mencionas el cambio climático, si no llevas el pin y la agenda 2030 en las entrañas, parece que estás en otro mundo y te arrinconan. Bueno, pues: ni pin, ni agenda, ni cambio climático, ni ideología de género. Y, por tanto, a los colectivos que todo esto lo jalean y lo defiendan, y además te lo imponen, y si no lo aceptas te quitan la subvención que nunca te han dado, tendremos que decirles de alguna manera, con silencio y con palabra, nunca con mutismo y con ausencia, que, al menos algunos, a esto no nos prestamos.

Fiducia Suplicans, ¿entraría dentro de este ámbito de la confusión?

–Entra, entra.

–Solo unas semanas antes de Fiducia Suplicans, hubo otro documento de Doctrina de la Fe que establecía que las personas transexuales que hayan recibido un tratamiento hormonal, podrán ser bautizadas. Pero, ¿cómo se las bautizará: según el sexo con el que nacieron, o con el que se han inscrito en el registro tras la intervención hormonal o quirúrgica?

–Pues esa es la cuestión. Esto es a lo que me refiero cuando hablo de confusión ambigua y extraña, en la que la imagen y semejanza del hombre y de la mujer se intenta rehacer y reescribir. Hoy no solo se reescriben las historias de guerras ganadas o guerras perdidas: se reescribe también el proyecto originario. Porque la vieja y única tentación del hombre es querer ser como Dios. Y el pecado personal no es más que el torpe comentario de esa vieja y única tentación: querer ser como Dios. Este planteamiento del transexualismo está indicando que yo quiero crear al hombre, como lo creó Dios. Y, por tanto, me permito crearlo o recrearlo según mi propuesta ideológica. El Dicasterio de Doctrina de la Fe no aclara este punto, y, por tanto, deja la puerta abierta, con una dosis notable de ambigüedad, para que alguien tenga después que decir «sí» o «no». En las iglesias particulares somos los obispos los que tenemos esta responsabilidad. Antes citabas Fiducia Suplicans, que a veces es Fiducia complicans. Y los obispos tendremos que hacer todo este recorrido sin saberte con la certidumbre y el apoyo de que, por encima de tu ministerio local, alguien te está sosteniendo, iluminando, acompañando. Y a veces tienes que tomar tú una decisión con una especie de intemperie, en la que este tipo de documentos extraños se están y se siguen publicando.

–Esto abre la puerta a que haya distinto trato a los fieles, según estén en distintas diócesis, e incluso en la misma diócesis, según las diferentes parroquias. ¿Señalar estos aspectos es criticar al Papa Francisco?

–No. Al Papa Francisco le respetamos siempre. Es el sucesor de Pedro. Y como él sabe y quiere distinguir entre lo que dice el Papa Francisco y lo que dice Jorge Mario Bergoglio, entonces a veces no es clara la diferencia. Pero salva siempre que Jorge Mario Bergoglio es el sucesor de Pedro, el Apóstol, y el obispo de Roma. Y, por tanto, lo que dice el Papa en un acto magisterial, viene siempre respetado. Otra cosa es que volviendo en un avión se permita un comentario, o al final de una audiencia haga un chascarrillo. Y él tiene un temperamento que es propicio a ello, como cuando estás con él personalmente. La última vez así sucedió: a mí me vio y me dijo «Hoy has venido sin el hábito. Tú eres franciscano, vente siempre con el hábito. ¿Qué tal va por Oviedo?». Eso no es magisterio del sucesor de Pedro, es simplemente una amable manera de saludarte, de bromear contigo. Así que a veces el Papa no habla realmente como Papa. Incluso en las encíclicas que él ha publicado, y que tenemos que aceptar, luego hay cuestiones que es necesario matizar, como hace él mismo o sus colaboradores más inmediatos. Claro, veníamos de un pontificado anterior, el de Benedicto XVI, que era de una precisión teológica y de una profundidad que no hay que exigir a todo el mundo. Tampoco la tenía su predecesor inmediato, san Juan Pablo II. Y eso no lo hace ni mejor ni peor. Lo hace distinto. San Juan Pablo II fue como fue, Benedicto fue como fue, y Francisco es como es.

–¿Qué actitud tenemos que tomar los católicos de a pie en estos momentos en los que unos obispos dicen una cosa, y otros la contraria?

–No estamos ante un bazar en el que se nos está vendiendo la última novedad, sino que estamos ante una historia que es de salvación y que tiene 2.000 años de andadura. Hay suficiente magisterio, suficiente enseñanza, suficiente testimonio, como para poder decir «sé lo que es verdad y sé lo que es ambiguo, lo que es extraño o lo que es confuso». Así que teniendo detrás nada menos que la altura de 2.000 años, que nos contemplan historias de santidad, de martirio, de grandes pastores, de grandes doctores, de excelentes papas y obispos, tenemos suficiente bagaje como para decir «No me voy a confundir con la confusión reinante; no me voy a deprimir con la tristeza que a veces nos rodea, sino que sé de Quién me he fiado y sé quién me puede acompañar».

–¿Hay algo que no le haya preguntado y que usted quiera contar?

–De qué equipo soy. Y soy del Atlético de Madrid (ríe). Que me encanta la montaña y ser muy agradecido a las personas que Dios me ha dado como amigos. Amigos que son amigos para que yo pueda llegar a mi destino último, que es la santidad.