Wednesday, February 28, 2024

Después de audiencia general, Francisco llevado al Gemelli

Esta es una información de agencia ANSA, Feb-28-2024. Traducción de Secretum Meum Mihi.

A bordo de un [Fiat] 500 blanco pero de forma reservada, el Papa Francisco, inmediatamente después de la audiencia general de esta mañana, que celebró regularmente aunque estaba resfriado y sin leer el discurso, se dirigió al Gemelli, en la isla Tiberina, para una “visita”.

Lo ha conocido ANSA. Por ahora, no hay detalles al respecto.

El Pontífice acudió esta mañana al Aula Pablo VI para la audiencia general tras una leve gripe que le había obligado a frenar sus compromisos en los últimos días. Entró en el Aula Nervi en silla de ruedas acompañado de un asistente. El Pontífice encomendó la lectura del texto preparado a uno de sus colaboradores, Mons. Filippo Ciampanelli.

“Todavía estoy un poco resfriado, por esto he pedido a monseñor Ciampanelli leer la catequesis de hoy”, comenzó el Papa, que ni siquiera en la audiencia con los armenios había leído el texto preparado, sino que se lo había confiado a su colaborador.


Actualización Feb-28-2024 (11:45 UTC): La propia agencia ANSA, Feb-28-2024, informa posteriormente. Traduccion de Secretum Meum Mihi.

El Papa Francisco acaba de regresar al Vaticano por la entrada de Perugino después de una rápida visita esta mañana al hospital de la Isla Tiberina, propiedad de Gemelli.

Lo ha conocido ANSA.

[...]

Por lo que se sabe, el day hospital del Pontífice en la estructura hospitalaria recientemente adquirida por Gemelli estaba previsto, pero no se había hecho ningún anuncio al respecto. Se espera que el Pontífice permanezca hasta primeras horas de la tarde. Tras el ok de los médicos, se espera que regrese a la Casa Santa Marta en el Vaticano. Lo acompañan su enfermero personal de confianza Massimiliano Strappetti y algunos gendarmes.

[...]


Actualización Feb-28-2024 (11:53 UTC): La Oficina de Prensa de la Santa Sede, en su canal de Telegram ha aclarado (nuestra traducción):

Después de la audiencia general, el Papa Francisco se dirigió al Hospital Isola Tiberina Gemelli Isola para realizarse algunas pruebas diagnósticas. Al final regresó al Vaticano.

Tuesday, February 27, 2024

Tornielli le sigue ayudando a Tucho, defensa de Fiducia supplicans invocando al cardenal Ratzinger (!?)

El director del departamento editorial del Dicasterio para las Comunicaciones, Andrea Tornielli, sigue ayudando a Tucho, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe (DDF), como ya en el pasado le había ayudado. En esta ocasión no escribe uno de sus editoriales para los medios del Vaticano, sino que se lanza a escribir una defensa de la Declaración Fiducia supplicans, cuyo autor intelectual es Tucho, invocando al cardenal Joseph Ratzinger, entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, transformada ahora en DDF, y posteriormente elegido Papa. La defensa de Tornielli de Fiducia supplicans ha sido publicada en varios idiomas en Vatican News y, por ahora, aparece en la edición diaria en italiano de L'Osservatore Romano, Feb-27-2024 (imágen). Seguidamente la versión en español del aludido artículo, repetimos, no es un editorial.

Fiducia supplicans, bendiciones no litúrgicas y la distinción de Ratzinger

Una instrucción publicada en 2000 por el entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe distinguía las oraciones curativas, que son rituales y se incluyen en los libros litúrgicos, de las oraciones pastorales o espontáneas. El mismo criterio utilizado ahora para admitir la posibilidad de bendecir a parejas irregulares.

Andrea Tornielli


La declaración Fiducia supplicans, publicada por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe el pasado mes de diciembre, como es bien sabido y como ha sido bien señalado por muchos, no cambia la doctrina tradicional sobre el matrimonio que prevé una bendición nupcial sólo para el hombre y la mujer que se casan. Lo que profundiza el documento, que admite la posibilidad de simples bendiciones espontáneas también para parejas irregulares o del mismo sexo sin que esto signifique bendecir su unión o aprobar su conducta de vida, es en cambio la naturaleza de las bendiciones. En efecto, la Fiducia supplicans distingue entre bendiciones litúrgicas o rituales y bendiciones espontáneas o pastorales. En cuanto a las primeras, las bendiciones litúrgicas, hay dos maneras de entenderlas. Hay un sentido amplio, que considera "litúrgica" toda oración hecha por un ministro ordenado, aunque se pronuncie sin forma ritual y sin seguir un texto oficial. Y hay un sentido más restringido, según el cual una oración o invocación sobre las personas es "litúrgica" sólo cuando se realiza "ritualmente", y más exactamente cuando se basa en un texto aprobado por la autoridad eclesiástica.

Algunos de los críticos que han cuestionado la reciente declaración, de hecho sólo consideran admisible el sentido amplio y, por tanto, no consideran aceptable la distinción entre oraciones o bendiciones "rituales" y "litúrgicas", y oraciones o bendiciones "pastorales" y "espontáneas". Por ejemplo, hay quienes objetan que la liturgia también tiene una relevancia pastoral. Pero a este respecto cabe señalar que Fiducia supplicans, da a la palabra 'pastoral' un sentido peculiar: es decir, el sentido de un cuidado particularmente dirigido al acompañamiento de aquellos a quienes se ofrece la bendición; a imagen del 'buen pastor' que no descansa hasta encontrar a cada uno de los que se han extraviado. Otros argumentan que todas las oraciones serían "litúrgicas" y, por tanto, todas estarían sujetas a lo que exige la liturgia de la Iglesia. A esta objeción respondió el propio Papa Francisco, en su discurso a los participantes en la asamblea plenaria del Dicasterio para la Doctrina de la Fe del pasado 26 de enero, insistiendo en la existencia de bendiciones pastorales o espontáneas que, "fuera de cualquier contexto y forma litúrgica", explicó, "no requieren la perfección moral para ser recibidas". Las palabras del Pontífice confirman así la orientación a considerar el sentido más estricto de las bendiciones litúrgicas.

Un precedente importante, en cuanto a la distinción entre lo que es litúrgico y lo que no lo es, se encuentra en una instrucción del año 2000, publicada por la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe, firmada por el cardenal Joseph Ratzinger y aprobada por Juan Pablo II.

El tema de esa instrucción son las oraciones para obtener de Dios la curación. En el punto número dos de la primera parte del documento se recuerda que "en el De benedictionibus del Rituale Romanum, existe un Ordo benedictionis infirmorum, en el que hay varios textos eucarísticos que imploran la curación". En la parte final de la instrucción, dedicada a las disposiciones disciplinares, hay a continuación un artículo (2) que dice: "Las oraciones de curación se califican de litúrgicas, si están incluidas en los libros litúrgicos aprobados por la autoridad competente de la Iglesia; en caso contrario, son no litúrgicas". Así, se afirma que hay oraciones de curación litúrgicas o rituales, y otras que no lo son, pero que están legítimamente permitidas. El artículo siguiente recuerda que las que son "litúrgicas se celebran según el rito prescrito y con los ornamentos sagrados indicados en el Ordo benedictionis infirmorum del Rituale Romanum". Estas citas del texto firmado por Ratzinger y aprobado por el Papa Wojtyla muestran cómo el significado del término "litúrgico" utilizado en la Fiducia supplicans para definir las bendiciones rituales, diferentes de las bendiciones pastorales, representa ciertamente una evolución, pero en línea con el magisterio de las últimas décadas.

Hay otras distinciones entre las bendiciones: algunas representan consagraciones, o el sellado del sacramento celebrado por la pareja (en el caso de la bendición nupcial); otras representan oraciones de invocación que se elevan a Dios desde abajo; otras (el caso de los exorcismos) tienen por objeto alejar el mal. La Fiducia supplicans aclara repetidamente que impartir una bendición pastoral o espontánea -sin ningún elemento nupcial- a una pareja "irregular" que se acerca a un sacerdote o diácono no representa ni puede representar en modo alguno una forma de aprobación de la unión entre ambos. No puede, afirma el documento, considerarse "una legitimación moral a una unión que presume ser un matrimonio" ni "a una práctica sexual extramatrimonial". Por el contrario, su significado es el de una invocación a Dios para que permita que las semillas del bien crezcan en la dirección que Él desea.

¿El Papa Francisco reformará el cónclave? Cambios significativos en las reglas de elección del Papa

Artículo de Il Messaggero en español, Feb-27-2024. En el pasado reciente, cuando algunos medios, tachados de ‘conservadores’, esbozaron una idea parecida a la que aparece en la siguiente información, corrieron los pretorianos de Francisco a denostar a los periodistas que se ocuparon del tema; la novedad ahora consiste en que el que aborda de nuevo el mismo tema no es en lo absoluto identificable con ese remoquete, muy al contrario. Entonces, queremos ver cómo se van a comportar quienes en el pasado emergieron con todo tipo de epítetos en un caso análogo. Precisamente el artículo empieza destacando este aspecto.

¿El Papa Francisco reformará el cónclave? Cambios significativos en las reglas de elección del Papa

Martes 27 Febrero 2024
por Franca Giansoldati


¿El Papa Francisco reformará el cónclave? La voz de posibles cambios sustanciales a las reglas para la elección del nuevo Papa ha vuelto a ser urgente, pero esta vez no es avanzada por sitios y blogs (bien informados) de orientación conservadora. En este caso, la hipótesis es acariciada por el alumno favorito de Alberigo, Alberto Melloni, historiador del cristianismo y autor de numerosos libros sobre los papas, quien se centra principalmente en los riesgos muy grandes que el colegio electoral corre en tiempos de IA y algoritmos como base para determinar los comportamientos, manteniendo la creciente atención de los poderes neoimperialistas para orientar, manipular, influir en la Iglesia católica del futuro que, anota Melloni, "constituye un antagonista natural y un obstáculo objetivo" a los planes de poder de muchos soberanismos, en una geopolítica cada vez más atravesada por conflictos difusos y el rápido ocaso del multilateralismo.

CÓNCLAVE

"La Iglesia de Roma representa una realidad por su naturaleza desarmada pero global, con un agarre que, aunque reducido por los procesos de secularización y aún no adaptado a la sociedad postsecular, sigue siendo en términos cuantitativos y cualitativos incomparable con otros universos, como el suní, en el que se han asentado impulsos terroristas que requieren tiempos de erradicación muy largos y elaboraciones teológicas de cohesión hoy aún embrionarias" anota Melloni en la revista Il Mulino.

REGLAS

Con el telón de fondo de los continuos problemas de salud del Papa, se vuelve a hablar de un cambio en las reglas del cónclave para evitar cualquier tipo de influencia externa o campaña destinada a denigrar. Hoy en día, de hecho, es posible influir en la elección de un candidato u otro con operaciones de información basadas en noticias sobre el escándalo de los abusos sexuales. De esta manera, también se podrían hundir excelentes candidatos.

Según el historiador, por lo tanto, se deben tomar precauciones para garantizar la elección de cardenales no chantajeables. Lástima que el actual sistema electoral contenido en la constitución Universi Dominici Gregis tiende a coagular mayorías en torno al purpurado que emerge como favorito en las dos primeras rondas de votación. Las elecciones papales de 2005 y 2013 son la prueba: apenas duraron un día y medio. Sin embargo, un tiempo tan corto, con estos riesgos de base, introduce un alto margen de riesgo. Melloni, por lo tanto, ha sugerido modificar las reglas electorales introduciendo siempre un día entero de reflexión y discusión entre los candidatos después de los escrutinios, con el fin de quitar la presión de los medios del cónclave y "descomprimir la tendencia mediática a describir el cónclave con los colores de una primaria americana, hecha de trucos, dinero y constructos ideológicos".

"Una dilación de los tiempos, finalmente, permitiría romper en dos el acceptasne: cuando de hecho termina un escrutinio en el que un cardenal ha superado los dos tercios de los votos, se le pregunta públicamente si acepta la elección canónicamente realizada ("¿acceptasne electionem de te canonice factam in Summum Pontificem??", precisamente) y luego el nombre; en un cónclave lento, el elegido podría tener más tiempo, incluso una noche, para decidir y si alguna vez consultar. Además, a la persona finalmente elegida con una mayoría de dos tercios se le debería dar un día entero para reflexionar y deliberar con el fin de llegar a una decisión bien ponderada sobre la oportunidad de aceptar las elecciones" se lee.

En los últimos meses había salido la noticia de que el Papa había modificado la constitución Universi Dominici Gregis para cambiar las Congregaciones generales, las reuniones que preceden al Cónclave, y que podrían llevarse a cabo no con tantas intervenciones como se ha hecho en el pasado, sino con el estilo de los pequeños grupos de trabajo, como ocurrió en el último Sínodo, con el fin de contener las voces de disenso. Además, se decía que los cardenales mayores de ochenta años serían excluidos de las Congregaciones generales e introducidas otras figuras de referencia para la Iglesia (por ejemplo, monjas o laicos de gran fama). Sin embargo, la hipótesis fue negada por el máximo jurista vaticano, el cardenal Ghirlanda, quien cortó por lo sano diciendo que nunca había oído tal cosa. También el Papa Francisco, a su vez, había negado las noticias sobre posibles novedades en camino. "El Papa es elegido por los obispos porque es obispo de una diócesis, es obispo de Roma" explicó en el libro-entrevista con los periodistas Francesca Ambrogetti y Sergio Rubin: "Lo importante, por lo tanto, es que los electores sean obispos, no cardenales. De hecho, podría emitir un decreto que modifica los requisitos para entrar en el cónclave y permitir la participación de un obispo que no es cardenal. Desde el punto de vista dogmático no habría problemas. Pero, claramente, si una mujer no puede acceder al sacerdocio, menos aún podrá acceder al episcopado".

Publicado “El Video del Papa” de Marzo 2024


“Por los nuevos mártires”, es la intención de “El Video del Papa” de Marzo 2024, según el temario establecido con antelación, el cual ha sido publicado hoy. Aunque, para ser estrictos, en el video aparece un agregado que no estaba en la intención preanunciada, “testigos de Cristo”.

Monday, February 26, 2024

La Iglesia católica belga quiere plantear a Roma la ordenación de mujeres diáconas y el fin del celibato obligatorio

¡Mire Usted, quién lo creyera del primer diario anticatólico de habla hispana, ha publicado una info progre!

Como es apenas elemental, todo aquello que vaya en menoscabo de la Iglesia es objeto de atención en El País (si no lo sabía, sépalo ahora), y en esta ocasión le dieron campo a una información proveniente de Bélgica que probablemente haya visto Usted anteriormente en otros medios, el prurito de estos obispos del diaconado femenino y los viri probati.

La Iglesia católica belga quiere plantear a Roma la ordenación de mujeres diáconas y el fin del celibato obligatorio

Los obispos de Bélgica proponen estas demandas en el sínodo convocado por el papa Francisco en octubre en Roma

SILVIA AYUSO
Bruselas - 26 FEB 2024


¿Qué enseñan la sociedad, la cultura, la época que vivimos? La pregunta que han planteado los obispos belgas para “discutir a nivel de la Iglesia universal” durante el sínodo convocado por el papa Francisco en octubre tiene al menos dos respuestas que remueven los cimientos de la Iglesia católica en el país y hasta en Roma: por un lado, concluyen que el lugar de la mujer ha evolucionado hasta el punto de que tiene todo el sentido que las mujeres puedan ser ordenadas diáconas —grado inmediatamente anterior al sacerdocio, con menos atribuciones, mediante el que se puede realizar algunas celebraciones litúrgicas, como el bautismo y el matrimonio— en el seno de la Iglesia. Además, advierten, la obligación del celibato de los sacerdotes está “vivamente cuestionada” y debería ser abolida para permitir la ordenación de los viri probati, hombres casados y con familia.

“La atribución de una responsabilidad pastoral creciente a las mujeres, así como la ordenación diaconal de mujeres, no deben ser universalmente obligatorias o prohibidas”, escriben los obispos belgas —tanto francófonos como flamencos— en el borrador del texto que han distribuido entre las diócesis del país para preparar su posición de cara al encuentro episcopal en Roma en el mes de octubre, en el que se concluirán los trabajos del Sínodo sobre la Sinodalidad fijados por el Vaticano en torno al tema “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión”.

Según los obispos belgas, “la igualdad de sexos, la importancia de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres no son tendencias de moda, sino desarrollos que refuerzan la comprensión del Nuevo Testamento de la igualdad de hombres y mujeres en Cristo”. A ello se une, continúan, la constatación de que “cada vez más mujeres asumen responsabilidades pastorales”. De ahí que sea lícita la cuestión de “saber si las mujeres pueden también ser admitidas al ministerio ordenado del diaconato”, concluyen. Una pregunta que consideran se responde con un sí rotundo que debería dar “luz verde para que las conferencias episcopales o las asambleas episcopales continentales puedan adoptar algunas medidas”, como la de la ordenación de mujeres como diáconos.

A favor de la ordenación sacerdotal de los ‘viri probati’

De igual modo, los obispos belgas también apelan en su texto a mirar de frente la realidad de una Iglesia católica que tiene cada vez más problemas para reclutar nuevos sacerdotes. Una traba que, según ellos, se debe en buena parte al “cuestionamiento vivo” en la sociedad de la obligación del celibato para los curas y los diáconos que han enviudado, señalan. De ahí que proponen demandar que “cada conferencia de obispos o asamblea episcopal continental pueda tomar ciertas medidas de cara a la ordenación sacerdotal de los viri probati, ordenar a hombres casados de edad madura”.

“La ordenación sacerdotal de los viri probati no debe ser universalmente obligatoria o prohibida”, subrayan en su borrador, que las diócesis tendrán tiempo hasta mediados de mayo para revisar, discutir y enmendar antes de que se proceda a la elaboración del texto final que llevarán a Roma para la Segunda Sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos fijada para octubre.

Los planteamientos sobre la mujer y el celibato sacerdotal no son nuevos. Ni en Bélgica, donde el presidente de la conferencia episcopal, el cardenal Jozef de Kesel, lleva hablando de ellos desde hace más de una década, ni en el seno más amplio de la Iglesia católica: el Papa se ha declarado totalmente contrario a dar marcha atrás en la obligación de celibato para sacerdotes —”Prefiero dar la vida antes que cambiar la ley sobre el celibato”, llegó a decir— y también ha cerrado la puerta a la ordenación sacerdotal femenina. A la vez, sin embargo, el propio Francisco ha pedido en los últimos años estudiar la cuestión de las mujeres diáconas (a una comisión de expertos). Y en el Sínodo de la Amazonia de 2019, se planteó también la ordenación de hombres casados y con familias (conocidos como viri probati) para poder paliar la falta de vocaciones en lugares remotos del mundo.

Ninguna de las dos discusiones ha tenido aún resultados tangibles, aunque el Papa tampoco ha cerrado del todo la puerta a estas cuestiones. De ahí que la propuesta de los obispos belgas, si es que sale adelante en los meses que aún quedan hasta la nueva cita en Roma, podría servir de cuña para reabrir un debate que en algunos países, como en Alemania, ha ido incluso mucho más allá en su propio Camino Sinodal Alemán, para enfado del Vaticano.

Tampoco es la primera vez que la Iglesia de Bélgica, que este mismo año recibirá la visita del papa Francisco, desafía a Roma: en septiembre de 2002, los obispos de habla flamenca autorizaron la bendición de parejas homosexuales en aras de “una Iglesia acogedora que no excluye a nadie”.

En el último párrafo hay un error, suponemos de digitación, donde dice “2002” debería decir “2022”.

Intentan envenenar con lejía en el cáliz a un cura antimafia

Este es un artículo de Alfa & Omega, Feb-26-2024.

Intentan envenenar con lejía en el cáliz a un cura antimafia

Felice Palamara, párroco de la aldea calabresa de Cessaniti, notó un olor extraño cuando iba a comulgar. «Mi venganza es el perdón», asegura

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo | 26 de Febrero de 2024


Sucedió en la misa verpertina del sábado en la parroquia de San Nicolás de Pannaconi, en Cessaniti, un pueblo de la región de Calabria, cuna de la mafia más peligrosa de Italia, la ‘Ndrangheta. Cuando el párroco, Felice Palamara, se disponía a comulgar, notó un olor fuerte a lejía en el cáliz, por lo que paró la celebración y se declaró indispuesto para poder continuar. Seguidamente llamó a la Policía, que descubrió que en las vinajeras alguien había vertido lejía con el propósito de envenenarle.

No es la primera vez que Palamara recibe un aviso de la mafia, debido a sus continuos llamamientos al respeto de la ley en una zona en la que el mismo Ayuntamiento de Cessaniti se encuentra intervenido tras presuntas conexiones del alcalde con redes de extorsión. No hace ni siquiera un mes su coche apareció dañado y en su buzón recibió varias cartas amenazándolo de muerte, por lo que ahora la Policía le está protegiendo con vigilancia 24 horas al día.

Sin embargo, el párroco ha reaccionado en su cuenta de Facebook afirmando que «mi venganza es el amor, y mi escudo es el perdón. Mi acción será la bienvenida; mi palabra, la oración; y mi gesto, un corazón abierto». Así, ante las presiones recibidas, señala que «no voy a ser intimidado, porque más allá de todo, sea quien sea el que ha hecho esto, para mí será siempre un hermano al que amar».

Palamara ha recibido también el apoyo de su obispo, Attilio Nostro, que en un comunicado hecho público por la diócesis de Mileto-Nicotera-Tropea, denuncia «estos actos intimidatorios que nada tienen que ver con la vida cristiana normal de las parroquias». Junto a ello, el prelado pide a las comunidades cristianas «que no se dejen desanimar por este lenguaje de violencia. No debemos ceder a esta lógica, dejándonos tentar por la desesperación y la ira. No podemos aceptar este lenguaje respondiendo al odio con odio, porque no es posible dialogar verdaderamente con quienes se niegan a hacerlo».

Sor Linda Pocher, teóloga que reunió a Francisco con una obispa anglicana: «El Papa no está en contra del diaconado femenino»

Aparece hoy en El Debate una entrevista con sor Linda Pocher (primera a la derecha en la foto), teóloga que organizó la presencia en la más reciente reunión del consejo de cardenales, C-9, de una obispa anglicana. Entre otras cosas, en esta entrevista Pocher anuncia que la intervención de esta obispa para dicha ocasión va a ser publicada proximamente y, no menos importante, en la última respuesta esboza una posible forma en la cual se introducirán las diaconisas en la Iglesia.

–¿Cómo fue la experiencia de organizar la participación de Jo Bailey Wells, obispa anglicana, en la reunión con el grupo de cardenales asesores del Papa Francisco sobre el «mundo de las mujeres en la Iglesia»?

–La experiencia fue, en primer lugar, una vivencia de fraternidad y amistad ecuménica para mí. Jo Wells es una persona muy colaboradora y motivada por un gran deseo de comunión entre las iglesias. Fue muy enriquecedor conocer el proceso experimentado por la Iglesia anglicana en relación con la ordenación de mujeres, que la obispa compartió con nosotros con sinceridad, sin ocultar las dificultades. Creo que también para el Papa y el C9 fue una oportunidad de conocer una realidad diferente a la católica, y este conocimiento de lo diferente nos ayuda a comprendernos mejor a nosotros mismos y nuestras convicciones.

–¿Cuál fue la razón detrás de la elección de Jo Bailey Wells para compartir la experiencia de la Iglesia anglicana en la introducción de diaconisas, sacerdotisas y obispas? ¿Se tuvo en cuenta la perspectiva de los anglocatólicos que tienen una visión negativa de este proceso?

–Creo que, dado que como católicos vivimos en el mundo y no fuera de él, es importante conocer también las experiencias de los demás. Especialmente cuando nos enfrentamos a una situación que desafía nuestras costumbres, como la demanda de las mujeres de tener un mayor espacio y reconocimiento en la Iglesia. Tanto en su conferencia, que se publicará en unos meses gracias a las ediciones Paoline, como en el diálogo con el Papa y los cardenales, la obispa también nos habló de aquellos que tienen una visión negativa de este proceso, por supuesto.

–¿Cómo describe el papel del Papa Francisco en relación con el diaconado femenino y su interés en comprender cómo implementar este ministerio en la Iglesia Católica?

–No he tenido la oportunidad de preguntar directamente al Papa sobre su pensamiento respecto al diaconado femenino, y ciertamente no soy la portavoz del Papa. Sin embargo, me parece que sus acciones a lo largo de su pontificado, que están a la vista de todos, son transparentes desde este punto de vista: el Papa ha nombrado ya dos comisiones de estudio sobre el tema, e incluso el documento final de la primera sesión del sínodo afirma que es necesario continuar la investigación. Me parece que esto indica que el Papa no está en contra del diaconado femenino, sino que, con prudencia, confía en el estudio de los expertos y en el diálogo de la asamblea sinodal para buscar juntos cómo actualizar este ministerio, que sabemos estaba presente en la Iglesia antigua, pero que debe adaptarse a las necesidades y sensibilidades de los creyentes de hoy, obviamente respetando la tradición.

–¿Puede proporcionar más detalles sobre las posiciones expresadas por los cardenales durante la reunión? ¿Hubo objeciones significativas y cómo se abordaron?

–Los cardenales que participan en el C9 provienen de contextos culturales muy diversos y expresan sensibilidades diferentes. Lo que los une es la disposición a escuchar y dialogar, en un ambiente de libertad espiritual que ciertamente es fomentado por el estilo de liderazgo del Papa Francisco. Me parece que el deseo de dar más espacio a las mujeres es generalmente compartido, pero la forma de llevar a cabo este deseo está fuertemente condicionada por las diferencias culturales. En cuanto al diaconado, diría que para algunos, la preocupación de que esta elección pueda llevar a una «clericalización» de las mujeres es bastante fuerte. Por eso es importante reflexionar sobre el «cómo» antes de tomar decisiones. Aparte de esto, no creo que sea apropiado de mi parte ser intérprete del pensamiento de los cardenales. Si desea conocer su opinión, le sugiero que se la solicite directamente a ellos.

–En relación con la perspectiva de ampliar los derechos a los bautizados, ¿cómo cree que esto cambiará la dinámica entre el ministerio ordenado y el diaconado femenino?

–No creo haber hablado nunca del ministerio como un «derecho», aunque he leído esta declaración atribuida a mí en algunos artículos. No se trata de derechos, sino de posibilidades. Creo que es importante discernir los carismas personales, independientemente del estado de vida, para que todos los bautizados puedan contribuir a la construcción del Reino. Durante muchos siglos, la Iglesia ha conocido un único ministerio instituido: el sacerdotal, en sus diversos grados. Una Iglesia en la que los ministerios son muchos y no solo uno podría asemejarse más a ese cuerpo con muchas partes del cual habla San Pablo en sus cartas. Cómo realizar esta pluralidad, esta comunión de diferentes carismas y diferencias, es precisamente el camino que el Sínodo está llamado a discernir.

–¿Cuál es su opinión sobre la propuesta presentada en el documento de la Comisión Teológica Internacional (CTI) en 2002, que trata sobre la posible restauración del papel de las diaconisas en la Iglesia? Considerando que el texto destaca que ciertamente existía un ministerio de diaconisas en el pasado, desarrollado de manera desigual en diversas partes de la Iglesia y no era simplemente equivalente al diaconado masculino. ¿Cree que la posibilidad de restablecer el papel de las diaconisas debería ser discernida por el Magisterio de la Iglesia en los tiempos actuales para contribuir a la vida de la comunidad cristiana?

–Ciertamente, la experiencia de las antiguas Iglesias en relación con las diaconisas es un elemento importante. Sin embargo, creo que el punto no es restaurar algo del pasado, sino escuchar lo que el Espíritu está diciendo a las Iglesias hoy y actuar en consecuencia. Personalmente, creo que un buen camino podría ser dejar a las Iglesias locales un margen de experimentación, incluso con formas diversas, según la cultura y las necesidades pastorales concretas.