Artículo de La Prensa, Ene-25-2026.
Se van de Nicaragua las Hermanas Terciarias Capuchinas tras 34 años de operaciones
Las monjas informaron que el cierre se debe a que cumplieron su misión pastoral en Nicaragua, pero la investigadora Martha Patricia Molina asegura que se trata de presiones de la dictadura.
La Prensa
25 de enero de 2026
A través de un comunicado, la congregación de Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia confirmó el cierre de sus operaciones en Nicaragua, las que se remontan a más de 30 años trabajando con comunidades indígenas de Totogalpa.
Las monjas atribuyeron el cierre de la congregación a que “los objetivos que nos trajeron a estas tierras se han cumplido. Por ello se ha tomado la decisión de finalizar nuestra presencia pastoral confiando en que la semilla plantada seguirá creciendo en manos de esta comunidad parroquial”.
El comunicado de esta congregación fue publicado el sábado 24 de enero. Según las religiosas, querían aclarar “información falsa que circula en redes sociales”.
Follow @SECRETUMMEUMEl cierre de operaciones de esta congregación se da en medio de la persecución que ha desatado el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en contra de la Iglesia católica. Esta ha alcanzado a congregaciones de religiosas como esta que se han visto obligadas a salir del país, al igual que las monjas Clarisas en enero de 2025 o las Misioneras de la Caridad en 2022.
La congregación de Hermanas Terciarias Capuchinas tiene presencia en Nicaragua desde 1992. Las fundadoras fueron Luz Socorro Jaramillo, Consuelo López, Danelia Rivera e Isabel Cortés y se establecieron en el norte del país para trabajar con comunidades indígenas de Totogalpa, departamento de Madriz.
En 2017, en ocasión de su 25 aniversario en el país, Rosario Murillo las felicitó y reconoció en una de sus alocuciones diarias. “Saludo para las religiosas de la congregación Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia, que están celebrando 25 años de trabajo misionero parroquial en Totogalpa, Madriz. Muchos saludos, y mucho respeto y reconocimiento a las Hermanas Terciarias Capuchinas”, señaló la actual dictadora.
Tras su salida de Nicaragua, las redes sociales de la congregación, así como las de la pastoral juvenil, fueron eliminadas.
Fueron “obligadas” a dejar Nicaragua
La abogada e investigadora Martha Patricia Molina, autora del informe Nicaragua: ¿una Iglesia perseguida?, señaló en una publicación de redes sociales que la salida de las monjas capuchinas se debe a presiones del régimen Ortega Murillo.
“La comunidad católica de Ocotal y su periferia guardan silencio, pero todos conocen la verdad: la vigilancia y asedios constante de miembros de la Policía Nacional y del Ministerio del Interior a sacerdotes y monjas es constante”, indicó Molina.
La investigadora, quien se ha dedicado los últimos años a documentar la represión a la Iglesia católica en Nicaragua, denunció que el régimen obliga a “cerrar páginas de redes sociales que evangelizan, cancelaciones de proyectos sociales para recaudar fondos para hogar de ancianos y ahora las Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia terminan ‘su presencia pastoral’”, detalló la investigadora.
Molina insistió en que “las congregaciones religiosas están siendo acosadas y varias de ellas coaccionadas y extorsionadas. Algunas congregaciones ceden ante las amenazas y otra no tienen capacidad de hacerlo y se ven obligadas cerrar ‘su presencia pastoral’, no porque quieran sino porque cuando tienes una amenaza de por medio cualquier respuesta será positiva al agresor”.
Por otro lado, Molina también agradeció a las Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia por su trabajo de más de 30 años en Totogalpa. Señaló que los pobladores de este municipio “son quienes sufrirán su ausencia porque el Estado y sus políticas públicas, a como ustedes bien conocen, serán incapaces de resolver las necesidades de ellos y ya no hablemos de los requerimientos espirituales”.

