Monday, January 12, 2026

Brasil: Don Fernando Arêas Rifan Continuará Como Obispo De La Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney Por Dieciocho Meses Más

A muy grandes rasgos habíamos conocido cómo había marchado la audiencia particular que en Noviembre pasado concedió León XIV a Mons. Fernando Arêas Rifan, obispo de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney en Campos, Brasil (aquí y aquí), pero ahora, con documentación oficial, podemos decir que su renuncia sí fue aceptada pero continuará en el cargo hasta más o menos la solemnidad de San Pedro y San Pablo de 2027, como verán más adelante.

Hay dos documentos publicados ayer por la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney, los cuales pasamos a traducir con algunas adaptaciones.

El primero se llama “comunicado oficial a los Sacerdotes y Fieles de la Administración Apostólica”, de fecha Ene-08-2026.

Mons. Fernando Arêas Rifan

Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney

Campos, RJ, Brasil

A los

Reverendos Sacerdotes,

Reverendas Consagradas y

Fieles Laicos de nuestra Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney

Estimados hermanos y hermanas en Cristo:

En cumplimiento de la sagrada misión a mí confiada, por gracia de Dios y de la Sede Apostólica, de apacentar la grey del Señor en nuestra Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney, por medio de las presentes letras, comunico la decisión del Santo Padre, el Papa León XIV, a través de la Nunciatura Apostólica en Brasil.

Habiendo cumplido la edad de 75 años el 25 de octubre de 2025, en conformidad con las normas canónicas (canon 401 § 1), presenté al Santo Padre mi renuncia al oficio de Administrador Apostólico de la Administración Apostólica de San Juan María Vianney. En efecto, el Romano Pontífice, en la Audiencia realizada el 22 de noviembre de 2025, aceptó mi renuncia, pidiéndome, no obstante, la generosidad de continuar en el gobierno de esta Iglesia particular durante dieciocho meses más, a partir de mi 75.º cumpleaños, hasta que se nombre a mi sucesor.

Recibo, pues, con inmensa gratitud y en espíritu de filial obediencia la petición del Santo Padre, especialmente en vista de la confianza depositada en mí para el gobierno de esta porción del rebaño de Cristo.

Finalmente, concluyo suplicando humildemente a los sacerdotes, religiosas y fieles de nuestra Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney eleven sus oraciones por mí al Buen Dios y por nuestra Iglesia particular, a la vez que les aseguro mis oraciones.

Campos dos Goytacazes, RJ, Brasil, 8 de enero de 2026

+ Fernando Arêas Rifan,

Obispo Administrador Apostólico de la

Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney

El segundo documento se llama “Relato de Mi Visita al Papa y Comunicado Oficial a los Sacerdotes y Fieles de la Administración Apostólica”, de Ene-11-2026.

RELATO DE MI VISITA AL PAPA Y COMUNICADO OFICIAL

A LOS SACERDOTES Y FIELES

DE LA ADMINISTRACIÓN APOSTÓLICA PERSONAL DE SAN JUAN MARÍA VIANNEY

Queridísimos sacerdotes y fieles,

¡Alabado sea Nuestro Señor Jesucristo y su Madre, María Santísima!

Al finalizar mi función como Obispo de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney, durante esta prórroga solicitada por el Santo Padre, el Papa León XIV, pidiéndome que continúe con serenidad y generosidad en el gobierno de esta Iglesia, vengo a agradecer a nuestros queridos sacerdotes, religiosas y fieles en general, todo el apoyo y la solidaridad que me han demostrado durante este tiempo. Pido perdón por cualquier falta o negligencia de mi parte y pido las oraciones de todos. Perdono a todos aquellos que me hayan ofendido de algún modo. Continuaremos siempre unidos en la oración y el trabajo en esta viña del Señor, a la que hemos sido llamados.

El 25 de octubre de 2025, por la gracia de Dios, cumplí 75 años y, cinco días antes, en obediencia al canon 401 del Código de Derecho Canónico, el 20 de octubre, presenté ante la Nunciatura Apostólica en Brasil, que representa al Santo Padre, el Papa, mi renuncia al oficio que la Iglesia me confió como Obispo de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney, el 18 de agosto (como Obispo Coadjutor) y el 16 de diciembre de 2002 (como Obispo Titular de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney).

El día 15 de noviembre de 2025, fui amable y gentilmente recibido en audiencia particular por el Santo Padre, el Papa León XIV, a quien le entregué personalmente esta carta de renuncia, junto con documentos que expresan el pensamiento, la orientación y el comportamiento de nuestra Administración Apostólica, con fotos y relatorios alusivos. El Santo Padre me recibió muy gentilmente, escuchó toda mi exposición y me hizo algunas preguntas. Le expliqué nuestro itinerario doctrinal, nuestra “conversión”, de cómo antes fuimos influenciados por ciertos grupos con posturas radicales, incluso sin pertenecer a ellos, y cómo llegamos a comprender mejor la situación de la Iglesia y la correcta adhesión a su Magisterio como criterio de verdad para todo católico, culminando en la declaración del obispo Licínio Rangel y de nosotros al crear nuestra Administración Apostólica: preservamos la Misa en su forma tradicional, reconociendo al Papa, el Concilio Vaticano II interpretado según el Magisterio de la Iglesia y la validez del Novus Ordo Missae, celebrado correctamente.

Cuando mencioné, por ejemplo, que aquí preservamos la Liturgia de la Misa en el Rito Romano Antiguo (San Pío V), me preguntó si también celebro la Misa en el rito actual (de Pablo VI). Le expliqué que en nuestras iglesias celebramos el rito antiguo, pero cuando, como invitado, concelebré con nuestro obispo diocesano, Dom Roberto Paz, utilizo el rito actual, así como cuando yo o nuestros sacerdotes, invitados, celebramos la misa en las iglesias de las diócesis según la forma actual. Pareció satisfecho.

Le expuse nuestra buena relación con la Diócesis de Campos, con los obispos de nuestra Región y con los obispos de nuestra Conferencia Episcopal. Además, le transmití el mensaje que me confió nuestro obispo diocesano, pidiéndole que lo transmitiera al Papa: “Dígale al Santo Padre que aquí en Campos todo va bien, que estamos en paz y en comunión”.

El 17 de noviembre fui recibido en audiencia en el Dicasterio para los Obispos, organismo de la Curia Romana al que estamos subordinados como circunscripción eclesiástica episcopal. Fui muy bien recibido por el prefecto, el arzobispo Dom Filippo Iannone, O. Carm., y por el secretario, Dom Ilson de Jesus Montanari, a quienes entregué los mismos documentos y respondí a todas sus preguntas sobre nuestra Administración Apostólica, su funcionamiento, su liturgia, su relación con los obispos de la región y de la CNBB (Conferencia Nacional de Obispos de Brasil), etc. Me preguntaron, por ejemplo, si también cantábamos algunos himnos comunes en las iglesias de Brasil, y se alegraron mucho cuando les dije que sí, además del canto gregoriano y los himnos tradicionales. La continuidad de nuestra Administración Apostólica es un asunto resuelto. “Ni siquiera se cuestiona”, dijeron.

El 19 de noviembre me presenté ante el Santo Padre en la audiencia pública del miércoles. Me reconoció de inmediato y amablemente me presentó las conclusiones de mis visitas a él y al Dicasterio para los Obispos, informándome que habían decidido prolongar mi mandato un poco más para analizar mejor la situación y, sobre todo, preparar mi sucesión.

El 25 de noviembre, fui al Dicasterio para los Obispos para saludar, despedirme y expresar mi gratitud. Fue entonces cuando Mons. Ilson Montanari, secretario del Dicasterio, me informó que, junto con el Papa, habían decidido prorrogar mi mandato como Administrador Apostólico por un año y ocho meses, hasta cerca de la festividad de los santos Pedro y Pablo del año 2027 (la fecha exacta se confirmó posteriormente mediante carta oficial de la Nunciatura Apostólica, abajo). El motivo es darnos tiempo para preparar a mi sucesor. El Papa decidió aceptar la renuncia de los obispos a los 75 años y de los cardenales a los 77. En nuestro caso, al ser un caso especial según ellos, me quedaría un poco más para darnos tiempo de preparar un sucesor y, al dejar el cargo, podría acompañarlo en la nueva administración, mientras aún gozara de buena salud.

El 3 de diciembre, recibí una carta de la Nunciatura Apostólica, de Su Excelencia el Nuncio, Monseñor Giambattista Diquattro, que transmito:

“Excelencia, Con carta del 20 de octubre de 2025, Su Excelencia presentó al Santo Padre su renuncia al gobierno pastoral de esta Administración Apostólica Personal de San Juan Vianney.”

“Cumplo ahora el deber de informale que el Santo Padre León XIV, en la audiencia celebrada el 22 de noviembre de 2025, aceptó la renuncia de Su Excelencia al gobierno pastoral de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney, y al mismo tiempo ruega a Su Excelencia que permanezca al frente de dicha Administración durante dieciocho meses más a partir de la fecha de su 75.º aniversario”.

“Al transmitirle la decisión pontificia, que deberá ser comunicada al clero y a los fieles de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney, el Santo Padre León XIV pide a Su Excelencia la generosidad para continuar serenamente en el gobierno de la Iglesia Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney”.

“Al comunicarle lo que precede, aprovecho la oportunidad para reiterarle mis sentimientos de fraternal estima y consideración.

De Su Reverendísima Excelencia, dev.mo

+ Giambattista Diquattro, Nuncio Apostólico”

Con toda mi gratitud, estima y consideración, de todos, indigno siervo

+ Fernando Arêas Rifan