Saturday, November 22, 2025

Aceptada Renuncia De Obispo De Cádiz y Ceuta, España

Practicamente desde el minuto uno en el que se conoció que el Vaticano investigaba al obispo de Cádiz y Ceuta, España, Mons. Rafael Zornoza, por abusos presumiblemente cometidos cuando todavía era sacerdote hace treinta años, se esperaba el desenlace conocido hoy.

El boletin diario de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Nov-22-2025, anuncia que “el Santo Padre, León XIV, aceptó la renuncia al gobierno pastoral de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, España, presentada por S.E. Mons. Rafael Zornoza Boy”.

El ahora emérito obispo ha enviado un mensaje final a los fieles de la diócesis, poniendo muy de manifiesto que el ya había presentado la renuncia en Julio 2024 y en general diciendo lo que los obispos suelen decir cuando les llega la hora de irse.

La parte que no aparece en la información oficial de la Santa Sede es la correspondiente al nombramiento de un administrador apostólico, el cual anuncia la diócesis es el obispo auxiliar de Sevilla, Mons. Ramón Darío Valdivia Giménez.

Del mismo modo, la diócesis anuncia que el nuevo administrador se ha reunido con el colegio de consultores de la diócesis y publica un primer mensaje de Mons. Valdivia.

Una Caro, Elogio De La Monogamia”, Nombre De Anunciada Nota Doctrinal Del DDF

Desde que se supo que iba a haber un documento sobre la monogamia, y otros provenientes del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, pasaron once meses, por lo que se puede decir que cuando recientemente se anunció definitivamente que iba a ser publicado, es una de las herencias del “amado” predecesor que no le dio tiempo de publicar y presumiblemente estaba incluido dentro del paquete de documentos los cuales el prefecto Tucho estaba presionando para que León firmara.

La Oficina de Prensa de la Santa Sede anunció hoy la conferencia de prensa para presentar este documento, el cual se llama “Una Caro, elogio de la monogamia. Nota Doctrinal sobre el valor del matrimonio como unión exclusiva y pertenencia recíproca”. La conferencia de prensa se realizará el próximo Martes, Nov-25-2025, a las 11:30 horas, tiempo de Roma, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede con transmisión vía streaming en el canal de Youtube de Vatican News.

Una Caro=Una Carne.

Despojado Arzobispo De Santo Domingo Recibido En Audiencia

Recientemente reseñamos el caso del arzobispo de Santo Domingo, República Dominicana, Francisco Ozoria Acosta, quien en una carta a los fieles se declaró despojado de funciones porque estas fueron conferidas a su coadjutor, Carlos Tomás Morel Diplán, sin dar espera a que Ozoria cumpliera la edad de retiro para sucederlo. Ozoria quedó solamente ordinario de Santo Domingo de nombre, en el papel, la potestad de régimen pasó al coadjutor.

El boletín diario de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Nov-22-2025, informa que Mons. Ozoria Acosta fue recibido hoy por León XIV en audiencia. No se sabe cuál fue el motivo de la audiencia, pero es lógico pensar que Ozoria fue a exponer su caso directamente al Papa. Y lo que es lógico también pensar, basados en experiencias parecidas del pasado, es que las cosas quedarán de ese tamaño, salvo que Ozoria presente su renuncia antes de los 75 años prescritos, si no es que directamente se la presentó al Papa en esta audiencia.

Friday, November 21, 2025

Bashar Fawadleh, Sacerdote Palestino: “Nuestro Conflicto No Es Religioso, Es Un Problema De Ocupación”

Esta es una información de la arquidiócesis de Valencia, España, Nov-21-2025.

Bashar Fawadleh, sacerdote palestino: “Nuestro conflicto no es religioso, es un problema de ocupación”

Es párroco de Cristo Redentor en Taybeh, Cisjordania


Taybeh, la última localidad enteramente cristiana de Cisjordania, vive hoy bajo una presión creciente. Son continuos los ataques de colonos, incendios provocados, restricciones de movimiento y una amenaza constante sobre la permanencia histórica de los cristianos en Tierra Santa. En medio de este escenario, el padre Bashar Fawadleh, párroco de Cristo Redentor enTaybeh, se ha convertido en una de las voces más firmes de la comunidad cristiana palestina al denunciar que el conflicto no nace de la religión, sino de la ocupación. De igual modo reivindica, al mismo tiempo, la fuerza espiritual que sostiene a su pueblo: ser una pequeña luz en la oscuridad.

En el Evangelio la conocemos como “Efraim” (Jn 11,54) y es que Taybeh es, hoy en día, la última localidad enteramente cristiana de Cisjordania. Situada a 30 kilómetros al norte de Jerusalén y al este de Ramallah, es conocida por ser la última aldea palestina habitada íntegramente por cristianos y por ser duramente atacada por los colonos judíos. Esta comunidad de larga tradición cristiana vive hoy bajo constantes amenazas, violencia y miedo. El pasado mes de julio, un incendio iniciado por colonos junto al cementerio y la iglesia greco-ortodoxa de San Jorge (un templo que data del siglo V) puso de manifiesto la vulnerabilidad de este pequeño enclave.

En este contexto, el padre Bashar Fawadleh, nacido en Jerusalén y hoy párroco de Taybeh, se ha convertido en una de las voces cristianas palestinas que denuncian públicamente esta realidad y que, al mismo tiempo, tratan de sostener la esperanza de su gente. Con él hablamos sobre su vocación, la vida cristiana bajo ocupación, los desafíos actuales y el papel de la Iglesia en medio del sufrimiento.

– Nacido en Jerusalén y ordenado sacerdote en Ramallah. ¿Cómo recuerda el camino que le llevó al sacerdocio?

– Nací en Jerusalén en 1987, en plena Primera Intifada. Mi vocación nació en el año 2000, durante la Segunda Intifada, y fui ordenado sacerdote en 2014, la misma noche en que Ramallah sufrió un ataque durante la ocupación israelí. Todo este camino estuvo marcado por sufrimientos y dificultades, pero siempre he podido ver a Dios, la esperanza y la luz al final del túnel. Esa pequeña vela sigue encendida en mi vida, y creo que un día seré libre. Libre no en un sentido político o económico, sino libre porque creo en Dios. Esa esperanza y ese amor debo ponerlos en acción: hacia la gente, hacia mi misión y mi vocación. Y debo poner esperanza en el corazón de los demás, y primero en el mío, porque creo en el “tercer día”, en la nueva vida y en la Resurrección. Esperamos todavía ese “tercer día” para ser libres y tener una vida independiente para los palestinos y para todas las personas que sufren.

– ¿Qué significa ser un sacerdote palestino en la tierra donde nació el cristianismo?

– Es un gran honor. No un privilegio, sino un honor para mí y para todos los sacerdotes nacidos y ordenados allí. Siento que sigo los pasos de Jesús. Soy párroco de Taybeh, llamada en la Biblia “Efraim”. En Juan 11,54 se dice que Jesús dejó Jerusalén tras la resurrección de Lázaro y se retiró a esa ciudad cercana al desierto. Ese lugar es Taybeh.

Estoy allí porque sigo los pasos de Cristo: en Nazaret, en Belén, en Jerusalén, en Tiberíades… Creo que mi misión está allí, en Tierra Santa, no en otro lugar. Estoy para servir, para dar ejemplo y para ayudar a mi gente a permanecer y mantener viva la esperanza.

– Precisamente Taybeh es la última localidad completamente cristiana de Cisjordania. ¿Qué significa ser su párroco?

– Taybeh es 100% cristiana. Su territorio es muy amplio, más de 6.000 acres de olivares, como en España, como aquí en su tierra, en Valencia. Somos conocidos por nuestros olivos. Lamentablemente, también estamos sufriendo porque los olivares (una de nuestra fuente de riqueza) han sido atacados y quemados por colonos extremistas. Ser una comunidad cristiana íntegra significa que somos testigos directos de lo que predicó Jesús. Nuestros antepasados escucharon la enseñanza de Cristo mismo. No conocemos el cristianismo a través de los discípulos, sino de Jesús. Es una tradición sagrada para nosotros. Vivimos nuestra fe en medio del sufrimiento, pero esa es la teología esencial de la Iglesia: la Iglesia debe estar presente en la guerra y en la paz, en la oscuridad y en la luz. Somos una pequeña vela en la oscuridad, una luz en una situación muy dura, y mostramos que seguimos siendo cristianos desde los orígenes, desde hace 2.000 años.

– ¿Cuáles son los principales desafíos que afronta hoy su comunidad?

– El mayor desafío es la emigración. Muchas familias se han marchado. Desde octubre de 2023, más de 12 familias han dejado Taybeh. Somos una comunidad pequeña, de unos 1.200 habitantes, así que esto representa alrededor del 5% de la población. La gente se va porque no hay seguridad, no hay trabajo y temen por el futuro de sus hijos.

La Iglesia está haciendo un gran esfuerzo para sostener a la población creando empleos temporales y permanentes: en la escuela, la parroquia, el centro médico, la residencia de ancianos, las casas de huéspedes, academias de música, fútbol y danza tradicional, así como en la almazara. También estamos reabriendo el taller de cerámica, desde el cual enviamos la “Lámpara de la Paz” a todo el mundo. Queremos crear empleo, también para mujeres, y animar a la gente a quedarse. Además, estamos construyendo viviendas a precios inferiores al mercado para permitir que las familias permanezcan.Pedimos a la gente que venga y vea, que conozca la realidad de Taybeh y nos apoye.

– El pasado mes de julio sufrieron un ataque especialmente grave. Grupos de colonos judíos radicales atacaron tanto a sus pobladores como a sus edificios. Incluso intentaron incendiar la histórica iglesia de San Jorge, que data del siglo V, y el cementerio. ¿Cómo se mantiene la fe cuando se es atacado sin haber hecho daño a nadie?

– Tras los ataques, no respondemos con reacciones impulsivas: debemos ser acción. Jesús nos pidió ser una acción de amor, incluso hacia los enemigos. Y es muy difícil amar al enemigo en estas circunstancias. Conocemos a quienes nos atacan; son seres humanos como nosotros. Pero estos ataques nos hieren profundamente. Algunas familias se han marchado incluso dentro de Palestina; dos de ellas, tras ver sus coches incendiados por colonos.

Los ataques no son nuevos: comenzaron hace dos años y se han acelerado. Los colonos ocupan tierras, ponen postes de pastoreo, destruyen la vida agrícola. Los olivos, que deberían ser verdes, hoy están amarillos. Quemaron tierras, coches, y escribieron grafitis racistas como “seréis expulsados pronto” o “esto es venganza”. Buscamos presionar por vías diplomáticas, a través del Vaticano, de las Iglesias y de las misiones diplomáticas que el 14 de julio vinieron a Taybeh para mostrar solidaridad. Sólo queremos vivir en paz, con seguridad y con libertad para gestionar nuestra vida.

– Antes estas situaciones, quizá lo más difícil sea luchar contra el miedo y el agotamiento de la gente. ¿Cómo se sostiene la fe en esos momentos?

– Sí, hay mucho miedo. Por eso debemos mantener viva la fe en los corazones y mostrar que la Iglesia es la columna vertebral de la comunidad. La Iglesia está actuando no sólo por los cristianos, sino también por los musulmanes en Gaza, en Jerusalén, en Belén y en toda Cisjordania.

Ayudamos con matrículas escolares, becas universitarias, gastos médicos… El año pasado cubrimos 25.000 euros en matrículas escolares para estudiantes cristianos. Este año hemos conseguido que los libros sean gratuitos gracias a un feligrés que vive en Guatemala. Queremos que la gente sienta que no está sola. La Iglesia trabaja para que permanezcan y para que la esperanza no muera.

– ¿Cree que la voz de su comunidad es escuchada en la Iglesia universal?

– Sí. En el seminario aprendí que la Iglesia universal mira a la Iglesia local. Somos hermanos y hermanas en Cristo. Nuestra voz está siendo escuchada: el Vaticano habla de nuestro sufrimiento y se esfuerza por ejercer presión a nivel diplomático. Agradecemos al Patriarca Latino en Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, O.F.M, que trabaja incansablemente para apoyarnos. La Iglesia en todo el mundo quiere ayudar a la Iglesia en Tierra Santa. Es importante crear vínculos, parroquias hermanas, diócesis hermanas. Y, por supuesto, también invitamos a todos a venir y visitarnos.

– Durante algunos años, usted formó parte de la Comisión de Justicia y Paz de Tierra Santa. ¿Qué labor desempeñó allí?

– Fui miembro de la Comisión, bajo la Conferencia Episcopal Católica en Tierra Santa. Fue una experiencia nueva y muy enriquecedora. Allí analizábamos la situación y buscábamos caminos para mejorar la vida de jóvenes, ancianos, niños y familias. Publicamos varias declaraciones sobre la realidad local. Aprendí mucho.

– Ante los continuos asedios, cuando los cristianos locales se ven obligados a abandonar su tierra natal para buscar seguridad y trabajo fuera. Cuando quisieran permanecer en sus hogares y defender su identidad como pueblo y su fe, pero el acoso y los ataques, impunes y constantes de los colonos y las restricciones a la libertad de movimiento se lo impiden… ¿pensar en una posible convivencia pacífica entre musulmanes, cristianos y judíos es una quimera?

– Nada es imposible. Debemos tomar la iniciativa, acercarnos al otro, aceptarlo y respetarlo: cristianos, musulmanes, drusos, samaritanos… Y también respetar a los judíos. Nuestro conflicto no es religioso, es un problema de ocupación: una nación ocupando la tierra de otra. No es cristianos contra musulmanes, ni musulmanes contra judíos. Creemos en un solo Dios. Y si lo creemos de verdad, debemos respetarnos y no matar. En el pasado ya hubo experiencias positivas de convivencia, como en la ciudad de Haifa.

– ¿En Occidente hemos desviado el foco hacia un problema de religiones, de creencias y nos hemos olvidados de la raíz del conflicto?

– Sí. Debido a persecuciones y tensiones, se generan ideas equivocadas. Pero debemos centrarnos en lo bueno de cada religión y recordar que nuestra fe nos une en la creencia en un Dios que da vida.

—¿La esperanza es la luz que debe guíar a los hombres en este conflicto?

– La esperanza cristiana está unida al “tercer día”: al sepulcro vacío, a la nueva vida, a la resurrección. No es un deseo vacío, sino una certeza: aun en medio de circunstancias terribles, creemos que todo puede nacer de nuevo.

Creemos en la bondad de las personas, de la situación y de lo que vendrá. Jesús dejó el sepulcro vacío y nos dio vida nueva; nosotros debemos transmitir esa vida a los demás.

Ataques sistémicos para intimidar a la población

Los ataques que sufre Taybeh no son hechos aislados ni fruto de la improvisación. Según explica el Padre Bashar, responden a una dinámica sistemática cuyo objetivo es intimidar a la población cristiana palestina y presionarla para que abandone su tierra. Los colonos buscan transmitir un mensaje claro: “aquí no hay sitio para ustedes”. Para ello, ejercen un control creciente sobre el territorio y dirigen sus agresiones hacia lo que sostiene la vida cotidiana y la identidad de la comunidad: viviendas, vehículos, olivares, cementerios e incluso iglesias históricas.

Estas agresiones se insertan en un escenario mucho más amplio marcado por la ocupación que afecta a toda Cisjordania y Gaza. En la vida diaria, los palestinos conviven con confiscaciones de tierras, demoliciones de casas, controles militares, restricciones de movimiento y un deterioro constante de las condiciones económicas y sociales. En Gaza, la situación es todavía más extrema: bloqueo prolongado, hambruna, operaciones militares, bombardeos de parroquias y la destrucción de todas las instituciones educativas y asistenciales cristianas, lo que pone en riesgo la continuidad misma de su presencia en la Franja.

El Padre Bashar subraya que los colonos implicados en estos ataques no actúan de manera espontánea ni aislada. Forman parte de redes organizadas que operan con la complicidad —o, al menos, la tolerancia— de las autoridades. Sus acciones incluyen incendios provocados, vandalismo, robo de maquinaria y ganado, mensajes amenazantes y, en algunos casos, incluso asesinatos. Entre estos grupos destaca ‘Jóvenes de las Colinas’, integrado por colonos jóvenes que utilizan las colinas próximas a los asentamientos como bases desde donde lanzar ataques con total impunidad.

Frente a esta realidad, la comunidad cristiana de Taybeh intenta mantener firme su arraigo. La respuesta, afirma el sacerdote, es la resiliencia: permanecer en la tierra, sostener la vida cotidiana y defender su presencia como un derecho humano y nacional, pero también como una misión espiritual irrenunciable.

Tucho Y Matteo En Audiencia

Ha regresado hoy a ser recibido en audiencia por el Papa, según informa el boletín diario de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, cardenal Víctor Manuel Fernández, en compañia de Mons. Armando Matteo, secretario de la Sección Doctrinal del mismo Dicastero.

Thursday, November 20, 2025

Unos Once Sacerdotes Se Convierten Cada Año Del Anglicanismo Al Catolicismo

El sinodalismo podría traer un efecto hemorrágico de sacerdotes, si es que se quiere tomar espejo de una organización de larga tradición sinodalista, el Anglicanismo. En el siguiente artículo de The Times, Nov-20-2025, se dará Usted cuenta por qué afirmamos lo que acabamos de afirmar, dato del cual ni siquiera los propios obispos británicos era conscientes, “varios cientos de sacerdotes” anglicanos han venido al Catolicismo y en los últimos tiempos ello se ha propulsado debido a la ordenación de mujeres. Traducción de Secretum Meum Mihi.

Cientos de sacerdotes Anglicanos se han convertido al Catolicismo

Los obispos se han mostrado sorprendidos por la magnitud del éxodo, impulsado en parte por la ordenación de mujeres en la Iglesia de Inglaterra

Kaya Burgess
Corresponsal de Asuntos Religiosos
Jueves 20 de noviembre de 2025


Varios cientos de sacerdotes y más de una docena de obispos han abandonado el Anglicanismo para convertirse al Catolicismo en las últimas tres décadas, en un “aumento” significativo impulsado en parte por la ordenación de mujeres en la Iglesia de Inglaterra, según un estudio.

Las cifras son “mucho mayores de lo que la mayoría de la gente imagina”, dijeron los analistas, quienes descubrieron que casi un tercio de todos los sacerdotes católicos ordenados en Inglaterra y Gales desde 1992 son conversos de iglesias Anglicanas.

Los investigadores señalaron que las cifras incluso sorprendieron a los obispos Católicos Romanos, quienes no se habían percatado de la magnitud de las conversiones.

Desde 1992, año en que el Sínodo General de la Iglesia de Inglaterra votó a favor de permitir el sacerdocio femenino, alrededor de 700 sacerdotes Anglicanos y miembros de órdenes religiosas Anglicanas de Inglaterra, Gales y Escocia se han hecho Católicos.

También se han registrado 16 exobispos Anglicanos que se han convertido, a menudo tras su jubilación.

Monseñor Michael Nazir-Ali es sacerdote Católico desde 2021, habiendo servido anteriromente como Obispo Anglicano de Rochester de 1994 a 2009 y haber sido considerado en su momento como posible Arzobispo de Canterbury.

Peter Forster fue Obispo de Chester en la Iglesia de Inglaterra hasta su retiro en 2019 y fue recibido en la iglesia Católica en 2021. Jonathan Goodall seguía siendo obispo Anglicano de Ebbsfleet en 2021 cuando renunció para convertirse al Catolicismo.

El informe fue elaborado por la Sociedad de San Bernabé, que brinda apoyo al clero Católico que ha sido convertido, y dirigido por Stephen Bullivant, profesor de teología y sociología de la religión en la Universidad de Santa María, Twickenham, al suroeste de Londres.

El informe reveló que aproximadamente el 35% de las ordenaciones sacerdotales diocesanas y de los ordinariatoss realizadas entre 1992 y 2024 en Inglaterra y Gales correspondieron a antiguos clérigos Anglicanos.

El cardenal Vincent Nichols, Arzobispo Católico de Westminster, dijo que estaba satisfecho de comprender mejor el movimiento de clérigos de la Iglesia de Inglaterra hacia la plena comunión con la Iglesia católica en los últimos tiempos, pero expresó reservas respecto al término “convertido”.

Dijo que algunos han argumentado que San Pablo no se “convirtió” del judaísmo al Cristianismo, sino que “no renunció tanto a su educación y práctica Judías sino que las trascendió, alcanzando lo que él consideraba su culminación”.

Dijo, para quienes abandonaron una iglesia Anglicana para unirse a la Iglesia Católica, “no se trató tanto de un rechazo a su rica y valiosa herencia Anglicana, sino de la necesidad imperiosa de integrarse plenamente en la comunión visible de la Iglesia Católica”.

El año con mayor número de conversiones fue 1994, cuando se ordenaron las primeras mujeres sacerdotisas en la Iglesia de Inglaterra. Tras 2009, año en que el Papa Benedicto XVI facilitó la conversión del clero Anglicano, y después de 2010, año de su visita a Gran Bretaña, también se registró un repunte.

En promedio, cada año se convierten unos 11 sacerdotes Anglicanos.

“Las cifras, que hemos podido recopilar de diversas fuentes, son mucho mayores de lo que la mayoría de la gente —incluidos los obispos Católicos con los que hemos hablado— imaginaría”, dijo Bullivant.

Mariólogo Salvatore Perrella: “No Amo El Título Corredentora, Pero...”

Por delante va decir que la entrevista que leerán a continuación no fue realizada a un maximalista de la mariología, ni a un barrabrava de la Corredentora. Eso si acaso fuera necesario decirlo.

El mariólogo Salvatore Perrella ha concedido una entrevista a Radio Svizzera Internazionale, Nov-20-2025, sobre la reciente Nota doctrinal Mater populi fidelis, pero especialmente sobre algunos de los aspectos problemáticos de la misma aunque, si se fija Usted bien, no solamente la crítica se limíta a ella. Traducción de Secretum Meum Mihi (con adaptaciones).

Mater populi fidelis. Para muchos, un documento inoportuno, dañino e inútil...

«Sobre la inutilidad no estoy de acuerdo. Todo es siempre útil. Incluso un documento controvertido, porque suscita y anima el debate. En el caso específico, la Nota doctrinal abre debates en a nivel de la teología y de la mariología, sobre todo en función de las diversas dimensiones. En ella surge una dimensión que lee la mariología en un sentido puramente cristológico. Sin embargo, hay poco espacio, para nodecir que no lo hay, para la dimensión eclesiológica y antropológica. Y le falta también del todo la dimensión trinitaria y la simbólica. El documento, no obstante, debe entenderse desde una optica mucho más compleja».

¿Cuál?

«Detrás de esta nota, como el propio documento hace notar —y espero que los autores sean conscientes de ello— se debe leer el nº 20, cuando se habla de la postura del Papa Francisco sobre el título de Corredentora. La cuestión de los títulos marianos siempre ha estado al orden del día: resurge y luego se desvanece. ¿Qué se puede decir, entonces? Por cuanto respecta a los títulos relativos a la cooperación de María, han sido objeto de una renovada reflexión desde 1854 con la definición dogmática de la Inmaculada Concepción. Fue precisamente en el ámbito de la doctrina de la Inmaculada que se prefirieron las interpretaciones profundas del servicio o munus de María en la obra de salvación, utilizando numerosos términos. Algunos, en verdad, del todo inapropiados, como Redentora o Sustitutriz de lo que es propio de la Divinidad. Esto llevó a teólogos y papas, desde León XIII hasta Pío XII, a leer la Inmaculada en la obra de salvación como fruto y misión: fruto de misericordia, misión de María».

¿Qué, en su opinión, faltaba en tal lectura?

«Sobre todo, se olvidó la dimensión creatural de María. Hoy, afortunadamente, está presente, aunque quizá de manera un poco excesiva. En resumen, se necesita ese equilibrio actualmente ausente. Sobre a la Nota Doctrinal, soy del aprecer, leyéndola y releyéndola, que se adhiere formalmente, pero no siempre sapientemente, a la doctrina del Concilio Vaticano II, especialmente Lumen Gentium 60-62, posteriormente reinterpretada por Juan Pablo II en Redemptoris Mater, sobre todo en los números 40-42. Estos son los pilares hoy de la doctrina de la cooperatio Mariae. Personalmente, no amo el título de Corredentora, pero como teólogo no puedo dejar de tener en cuenta que también eso ha aparecido en el magisterio posconciliar».

De hecho, Juan Pablo II utilizó el título de Corredentora siete veces. Y, incluso después de la Feria IV del antiguo Santo Oficio del 21 de febrero de 1996, ya no lo utilizó —como señala la Nota—, también es cierto que posteriormente recurrió a términos equivalentes como, por ejemplo, Cooperadora del Redentor o Singular cooperadora de la Redención. ¿Qué puede decir al respecto?

«Todo cierto. Volviendo específicamente al documento Mater populis Fidelis, lo encuentro absolutamente muy ‘franciscano’, en el sentido de bergogliano. El número 21, que se complementa con el número 22, explica, a la luz de tres declaraciones del Papa Francisco, las razones por las que el término Corredentora es inapropiado e inconveniente. Personalmente, no habría jamás utilizado similares términos. Estoy por la opción inteligente de Lumen Gentium, que tiene en cuenta el léxico precedente: no lo estigmatiza, pero tampoco lo asocia. No solo ello. También tengo la impresión de que en la Nota es prevalente la preocupación ecuménica. Y esto es un descuido. Claramente debe estar presente, pero no debe ser prevalente. Debe darse prevalencia a la pastoralidad de la doctrina. Además, considero la Nota excesivamente amplia en comparación con el Magisterio Romano, que siempre se ha distinguido por la sobrietas y por la concisión».

Lo que resulta particularmente problemático es el siguiente pasaje del número 22: «Cuando una expresión requiere muchas y constantes explicaciones, para evitar que se desvíe de un significado correcto, no presta un servicio a la fe del Pueblo de Dios y se vuelve inconveniente». Pero desde esta perspectiva, los títulos Madre de Dios, Inmaculada, Madre de la Iglesia, por ejemplo, también parecerían inapropiados, ya que requieren amplias explicaciones. Una tarea que, por otra parte, cumplen la teología y la catequesis. ¿No le parece?

«Indudablemente. La verdad es que estamos inmersos en la historia, pero no somos conscientes. Esta disociación se ha visto desde el principio con el título de Theotokos. Esta disputa sobre los títulos contiene pretextos, pues solo tienen un fundamento: la Sagrada Escritura y lo que la Divina Providencia, como enseñaba el Padre Calabuig, quiso y designó ab aeterno para María. El documento, a pesar de amplio y extenso, no tiene memoria histórica. Y esto, por así decirlo, es una pobreza. El misma finalidad del documento, es decir, llamar la atención sobre María en la obra de la salvación —expresado, entre otras cosas, de forma muy radical— presenta criticismo. Deberíamos, de hecho, preguntar: ¿Cuál es hoy la urgencia de la fe de la Iglesia? Hoy ya no cree en la Trinidad; se alimentan dudas sobre la divinidad y la naturaleza mesiánica de Cristo. María es colateral a todo esto. María, para usar una expresión que Benedicto XVI apreciaba, «es segunda, pero no secundaria». Y la Nota, que yo definiría como “demasiado monofisita”, no ayuda lamentablemente a una lectura integral y global de la fe cristiana. Soy del parecer que el documento debería haberse repensado mejor y ser afinado, pero, sobre todo, debería haber surgido de un estudio hecho por personas competentes».

En la presentación a Mater Populi Fidelis, el cardenal Fernández afirmó que el tema de ciertos títulos marianos «ha preocupado a los últimos Pontífices». ¿Qué opina?

«No me parece que los pontífices hayan estado preocupados de una tal cuestión. Su preocupación era muy otra: la receptio inmediata de Lumen Gentium y del Concilio. Seguimos todavía inmersos en la recepción mítica del Vaticano II, cuyos documentos, lamentablemente, no se conocen en su totalidad».

El número 75 de la Nota trae a colación las nuevas Normas para proceder en el discernimiento de presuntos fenómenos sobrenaturales, de las cuales Usted es abiertamente crítico. ¿Cuáles son las razones?

«Perdóneseme el neologismo, pero el número en cuestión es otra perla “des-preciosa” de la Nota. Y lo es precisamente por su estrecha conexón con las nuevas Normas del Dicasterio de 2024. Siempre he tenido en alta estima las aprobadas por Pablo VI en 1978 y publicadas oficialmente en 2011. En particular, aprecié el prefacio del entonces Cardenal Prefecto William Levada. En esa época, tras ser consultado sobre el tema por la Congregación, esperaba fervientemente una revisión de las Normas de Pablo VI. Pero en la óptica de una profundización sapiencial, no de dilapidación del gran patrimonio icónico de lenguaje, de contenido, de perspectivas».

¿Podría explicarse mejor?

«Para comprender las nuevas Normas y lo que han producido en estos dos años de la prefectura del Cardenal Fernández, se necesita tener siempre presente el omnipresente icono del Papa Francisco y, en particular, su constitución de reforma la Curia Romana, Praedicate Evangelium. Dicha constitución, que provocó una profunda transformación en la práctica diplomática, política y operativa del Vaticano, también tuvo un influjo sobre la mariología y la marianidad de la Iglesia. Porque con la reforma de la Curia, la Secretaría de Estado perdió, bajo Francisco, su primacía y su papel de coordinación, mientras que el dicasterio principal pasó a ser el de la Evangelización. El primado de la evangelización, sin embargo, no puede prescindir de las palabras de Cristo, quien no abolió ni una jota de la Ley (cf. Mt 5,17-19). Este principio fundamental debería regir, y debe regir, las proposiciones magisteriales con mayor cautela, con mayor respeto por la historia y por el presente con prospectiva futura, y con una gran atención a las otras realidades. Esto también vale para la cuestión de los títulos marianos».

El documento reflexiona asimismo sobre la devoción popular. Sin embargo, esta siempre ha tenido su propio lenguaje, el del corazón, el del sentimiento. Prueba clara de ello es la gran variedad de títulos con los que los fieles se han dirigido a María, Madre de Cristo y de la Iglesia, durante dos mil años. Consideremos, por ejemplo, una antífona litúrgica como la Salve Regina, en la que se la invoca como Spes nostra y Advocata nostra...

«Títulos estos propios del Espíritu Santo, pero que atribuimos correctamente a María en virtud del principio de analogía. Volviendo al tema de la devoción popular y su lenguaje, me viene a la mente una espléndida conferencia impartida por el entonces cardenal Ratzinger en el Marianum, sobre la doble caracterización de la mariología y la marianidad de la Iglesia: es decir, razón y sentimiento. De ahí la pregunta crucial: ¿Cómo combinar armonicamente las dos dichas exigencias? Este es el verdadero problema. Lamentablemente, en la Iglesia carecemos de personas preparadas que puedan ayudar a ello. Y así, María sigue siendo explotada como siempre, como —si me permite la metáfora— una operaria no remunerada. Si de verdad queremos conocer a María, debemos hacerlo a través de la Palabra de Dios y el sensus fidelium en el camino de la Iglesia».