Tuesday, July 8, 2025

Entrañas De Los Bergoglianos Se Revuelven, León Rehabilita al Cardenal Burke

“El cardenal Burke es mi enemigo, por eso le quito el piso y el sueldo”.

Francisco

“Ha predicado los preceptos del Evangelio según el Corazón de Cristo y ha contado sus tesoros, ofreciendo con diligencia su devoto servicio a la Iglesia universal”.

León XIV












Recientemente el cardenal estadounidense Raymond Leo Burke cumplió 50 años de su ordenación sacerdotal, con tal motivo León XIV le ha enviado una carta en ruptura con el “amado” antecesor, quien no desperdiciaba ocasión para denostarlo hasta inmoralmente quitarle su estipendio como cardenal y ordenar cobrarle el alquiler de su apartamento en el Vaticano a precios comerciales. La caterva de viudos y viudas de Francisco debe estar descompuesta porque León no trata como lo hacía el antecesor a semejante enemigo de la Iglesia, por el contrario, tiene palabras de obsequio.

La carta, en latín, la ha publicado el propio cardenal Burke en su cuenta de X. Nuestra traducción.

A Nuestro Venerable Hermano
RAYMOND LEO Cardenal BURKE de la Santa Iglesia Romana
Cardenal Presbítero de la Basílica de Santa Águeda de los Godos en Roma

Al celebrar el Jubileo de Oro de su ordenación sacerdotal en Roma, la cual recibió como sacerdote de la Diócesis de La Crosse, le agradecemos el diligente servicio que ha desempeñado y el ferviente cuidado que ha demostrado, especialmente por el derecho, lo cual también ha sido de gran utilidad para los Dicasterios de la Sede Apostólica. Ha predicado los preceptos del Evangelio según el Corazón de Cristo y ha compartido sus tesoros, ofreciendo diligentemente su devoto servicio a la Iglesia universal. Esperando lo mejor para él, y bajo la atenta protección de los beatos apóstoles Pedro y Pablo, nos complace impartirle nuestra Bendición Apostólica a él y a sus allegados.

Dado en el Vaticano, el 17 de Junio del Año Santo 2025

Papa León XIV

Al publicar la carta original, con una traducción al inglés, el cardenal Burke agrega estas palabras suyas. Nuestra traducción.

¡Alabado sea Jesucristo! Me conmueve profundamente recibir esta carta de Su Santidad, el Papa León XIV, con motivo de la celebración del Jubileo de Oro de mi ordenación sacerdotal. Les pido por favor que se unan a mí para agradecer a Nuestro Señor la elección del Papa León XIV, sucesor de San Pedro, como Pastor de la Iglesia en todo el mundo. Por favor oren también por el Papa León XIV para que Nuestro Señor, por intercesión de Nuestra Señora de Guadalupe, San Pedro Apóstol y el Papa San León Magno, le conceda abundante sabiduría, fuerza y valentía para cumplir con todo lo que Nuestro Señor le pide en estos tiempos difíciles. Que Dios bendiga al Papa León y le conceda muchos años de vida. Viva il Papa!

En su momento se supo, las palabras que hemos citado de Francisco sí fueron suyas, aunque los áulicos hayan dicho que no.


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Solamente El 54% De Los Chilenos Se Declara Católico

Chile deja de ser mayoritariamente católico a pasos agigantados, pero nadie debería preocuparse, la solución ya está inventada y sirve para este caso y para quién sabe qué más: La sinodalidad.

Información de La Tercera, Jul-07-2025.

Un Chile que deja de creer: censo confirma que el país es cada vez menos católico y hay un auge de los no religiosos

Según el Censo 2024, actualmente el 54% de las personas mayores de 15 años en el país se declara católica, mientras que en 2002 ese número llegaba al 70% y en 1992, al 77%. Así, el catolicismo, que durante décadas ha sido la fe mayoritaria, continúa su caída acelerada, mientras crece con fuerza el grupo de quienes no se identifican con ninguna religión.

Maximiliano Estrada


Durante buena parte de su historia, el catolicismo ocupó un lugar central en la cultura y vida pública del país. Fue, por mucho tiempo, la confesión predominante, con fuerte presencia en los ritos sociales, la educación, el discurso moral y hasta en la política. Pero ese predominio ha ido cediendo, de forma sostenida, en las últimas tres décadas, perdiendo fieles, y con un número creciente de personas que ha dejado de declarar una religión.

Al respecto, el Censo 2024 pone cifras a esta tendencia: actualmente el 54% de las personas mayores de 15 años en Chile se declara católica. En 2002 ese número llegaba al 70% y en 1992, al 77%.

La caída es consistente y se aceleró, según expertos, después de 2010. En ese período estallaron múltiples denuncias por abusos sexuales cometidos por miembros del clero, junto a acusaciones de encubrimiento institucional.

“Muchas personas se vieron desilusionadas, desencantadas”, dice el sociólogo Eduardo Valenzuela, académico del Instituto de Sociología y de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica.

Desde la Iglesia Católica reconocen que los resultados interpelan directamente a la institución. El presidente de la Conferencia Episcopal y arzobispo de La Serena, René Rebolledo, afirma que los datos del censo “nos desafían a discernir estos resultados y conversarlos, dialogarlos a toda instancia”.

Aunque reconoce que aún no ha tenido la oportunidad de analizarlos con otros obispos, señala que “debemos asumir estos datos con un espíritu de autocrítica y discernimiento”. Rebolledo añade que hoy “ya no basta la pertenencia cultural o la tradición para sostener la fe”, y cree que los católicos deben volver a lo esencial: “La centralidad de Jesucristo, el anuncio del Evangelio, la cercanía con las personas”.

El sociólogo Valenzuela explica que “el cambio venía ocurriendo desde los años noventa, pero en la última década se vuelve más rápido y pronunciado”. Y suma: “La caída en la adhesión al catolicismo no es lineal, se acelera después de 2010, y eso tiene que ver tanto con factores culturales de largo plazo, como con una pérdida de confianza institucional más reciente”.

Pero la medición censal no solo refleja el retroceso del catolicismo. También da cuenta del ascenso de una categoría que hasta hace poco parecía residual: quienes no tienen ninguna afiliación religiosa. Ahora representan el 25,8% de la población mayor de 15 años que respondió la pregunta sobre religión, es decir, uno de cada cuatro chilenos adultos. En 2002 eran apenas el 8,3%. En poco más de dos décadas, el porcentaje de personas que se declara sin religión se triplicó, consolidando uno de los cambios culturales más profundos en la historia reciente del país.

Si bien el fenómeno es nacional, hay diferencias territoriales. Las regiones del Maule (81,7%), Ñuble (80,1%) y O’Higgins (79,4%) concentran los mayores porcentajes de personas que profesan alguna religión. En cambio, zonas como la Región Metropolitana, Antofagasta o Valparaíso muestran los niveles más altos de personas sin religión, superando en algunos casos el 30%.

En el país hay 15.205.784 personas mayores de 15 años, de las cuales 15.118.269 respondieron sobre religión o credo. De ellas, el 74,2% (11.211.961 personas) dice tener una creencia religiosa, mientras que el 25,8% (3.903.308 personas) señala no tener ninguna. Otras 87.515 no declararon su posición.

Una brecha generacional

También hay matices por edad y género. Quienes se declaran creyentes tienen un promedio de 46.7 años, casi una década más que quienes señalan no tener religión, cuyo promedio es de 38,8 años. Aunque las mujeres siguen siendo mayoría entre las personas religiosas (54,5%), la brecha de género se ha acortado.

Hoy, tanto hombres como mujeres están dejando la religión. “Antes era común que en una pareja él no creyera y ella sí. Eso ya no es tan así. También las mujeres participan de este proceso de secularización”, sostiene Valenzuela.

Y agrega: “La mayoría de quienes se declaran sin religión no son necesariamente ateos. Muchos siguen creyendo en Dios o en alguna forma de espiritualidad, pero ya no se sienten representados por las instituciones religiosas tradicionales”.

El arzobispo Rebolledo coincide: “La fe es un don que se acoge y se vive por convicción, no por imposición. Esta convicción solo puede crecer si nos hacemos presentes en la vida de las personas, especialmente de los jóvenes, porque es donde más se nota la desafección”. Según el líder eclesiástico, el actual contexto requiere comunidades “más sencillas, más espirituales, creativas, testimoniales y solidarias”, capaces de salir al encuentro de quienes se han alejado.

Consultado sobre el impacto que la crisis de los abusos sexuales ha tenido en la desvinculación de los fieles, Rebolledo no esquiva el punto, afirmando que “la desafección tiene muchas raíces, pero una de ellas -y no menor- es nuestra responsabilidad como Iglesia en el tema de los abusos sexuales. Son crímenes que han causadouna herida muy profunda”.

El arzobispo recuerda que el propio Papa Francisco instó a los obispos chilenos a enfrentar con decisión esta realidad, impulsar una cultura del cuidado y avanzar en procesos de reparación. “Nunca será suficiente en prevención”, reconoce, “pero hemos formado miles de agentes pastorales: hemos acompañado a víctimas y trabajado por cambios reales”, añade.

Evangélicos y otras religiones

En paralelo, el número de personas que se identifica con iglesias evangélicas o protestantes mantiene un crecimiento lento, pero sostenido: un 16,3% en el Censo 2024, frente al 13,2% de 1992. Actualmente suman 2.466.607 personas.

A pesar de ello, no han absorbido el éxodo católico. La mayoría de quienes se alejan del catolicismo simplemente se declara sin religión. La presencia evangélica se mantiene con más fuerza en zonas rurales del sur, especialmente en La Araucanía y el Biobío.

Además del catolicismo y el protestantismo, el censo registra otros credos con menor adherencia: la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días cuenta con 94.266 seglidores: los testigos de Jehová suman 121.805, y hay otras religiones como el judaísmo (28.153), el islam (10.197), el budismo (18.221), el hinduismo (4.530) y el catolicismo ortodoxo (10.912). En total, 89.856 personas declararon profesar “otras religiones o credos” no especificados.

El fenómeno no es exclusivo de Chile. Un estudio reciente del Pew Research Center identifica al país entre los que más han visto crecer la población sin afiliación religiosa en la última década, junto a Uruguay, Australia y Estados Unidos. En el caso chileno, el proceso se interpreta como una expresión local de una tendencia global: una secularización asociada a mayor escolaridad, urbanización, autonomía personal y acceso a información.

Subsecretaria Del Sínodo: “Papa León Ha Reafirmado El Deseo De Ser Una Iglesia Sinodal”

Sor Nathalie Becquart, subsecretaria del Sínodo, ha sido quien ahora ha salido a propulsar la sinodalidad, como para que no quede duda que la tendremos sí o sí, pospóngala o ralentícela un Papa o no, y al que no le guste, allá él. En una entrevista publicada hoy en varias lenguas por Vatican News, Sor Becquart habla con la disculpa de la aparición ayer del documento aquel “pistas para la fase de implementación del Sínodo”. Tan confuso es todo ello que incluso en esta entrevista una de las preguntas es el significado de sinodalidad, a estas alturas nadie sabe exactamente qué es, y como en fechas recientes León parece haber manifestado entenderla en forma diversa a como la entendia el “amado” predecesor, pues al paso hay que salirle, no sea que nos resulte díscolo el nuevo Papa, y recordarle lo que se busca. De una vez le decimos que Usted después de leer la siguiente entrevista no va a saber de una buena vez por todas qué es y en qué consiste la sinodalidad.

Esta es la versión en español de la aludida entrevista publicada en Vatican News. La versión original en inglés es ligeramente diferente.

Hermana Nathalie, el Sínodo acaba de publicar un nuevo documento titulado Pistas para la Fase de Implementación del Sínodo, un texto que apoya el intercambio de dones entre las Iglesias. ¿Podría explicarnos qué es esta fase de implementación?

Esta fase comenzó justo después de la celebración del Sínodo que culminó con la Asamblea en Roma en octubre de 2024. Según la constitución Episcopalis communio, la recepción del Sínodo —es decir, poner en práctica sus frutos— es una etapa clave.

Y por primera vez, el Papa Francisco aprobó directamente el Documento Final del Sínodo, lo que lo convierte en parte del Magisterio ordinario de la Iglesia. Por eso, ahora se nos pide concretar esas recomendaciones, llevarlas a la vida con creatividad, respetando la diversidad de contextos de las Iglesias locales.

No basta con tener un documento y dejarlo archivado. Cada Iglesia local debe discernir cómo aplicar sus recomendaciones en su realidad concreta.

Las primeras fases del Sínodo —escucha y celebración— fueron etapas delimitadas. ¿La fase de implementación tiene un período definido?

Es una fase abierta, pero se ha previsto un marco de tres años, con pasos definidos, que culminará en octubre de 2028 con una Asamblea Eclesial en Roma para compartir frutos y evaluar el proceso.

Este camino incluye asambleas en diócesis, a nivel nacional y continental. Sabemos que implementar la sinodalidad en todos los niveles llevará tiempo, pero lo importante es avanzar paso a paso. Este documento busca guiar a quienes necesitan orientación concreta. Muchos ya han comenzado desde que se publicó el Documento Final.

Mucha gente todavía se pregunta: “¿Qué es la sinodalidad?”. ¿Podría ofrecernos una definición sencilla?

Sí. En el Documento Final del Sínodo hay una definición clara (cf. párrafo 28), pero se puede entender de dos maneras que ayudan mucho:

Primero, cito al teólogo australiano Ormond Rush: “La sinodalidad es el Concilio Vaticano II en miniatura”. Lo que estamos viviendo hoy responde directamente a la visión del Vaticano II. Sinodalidad es simplemente continuar su recepción. No se ha implementado del todo, y esto es parte de ese proceso.

La otra manera de entenderla —más sencilla quizás— es recordar nuestro logo sinodal: comunión, participación, misión. La sinodalidad es un modo de ser Iglesia que nos ayuda a ser más misioneros y participativos.

Desde los primeros siglos, la Iglesia ha caminado así. Ahora redescubrimos este modo, subrayando que todos somos bautizados y, como Pueblo de Dios, llamados a llevar la misión juntos. Cada uno con su vocación, carisma o ministerio. La sinodalidad también implica ecumenismo, diálogo interreligioso, atención a los pobres y marginados, y una Iglesia abierta a todos para anunciar el Evangelio.

Hablemos ahora del documento en sí. ¿Qué busca lograr Itinerarios para la Fase de Implementación del Sínodo?

Este documento responde a preguntas concretas. Primero, apoya la implementación del Sínodo a nivel local. Segundo, promueve el “intercambio de dones” entre Iglesias, un concepto clave del Documento Final.

En mi misión he podido viajar mucho, y he visto la belleza de una Iglesia que es una, pero diversa en contextos, culturas y modos de vivir la fe. Cada Iglesia local tiene su camino, pero no debe caminar sola. Este documento subraya que no puede haber conversión sinodal en solitario.

Por eso el Sínodo enfatiza el papel de las Iglesias locales, pero también el diálogo entre ellas: en provincias eclesiásticas, conferencias episcopales, y a nivel continental.

El plan aprobado por el Papa Francisco y confirmado por el Papa León incluye asambleas locales, nacionales y continentales, hasta la Asamblea Eclesial en Roma. Es un proceso de comunión activa.

¿Puede dar ejemplos concretos de cómo los fieles y las Iglesias locales pueden comenzar esta implementación?

El primer paso es leer el Documento Final del Sínodo. Este nuevo texto es una herramienta para adentrarse en él y discernir cómo aplicarlo localmente, siempre con creatividad guiada por el Espíritu Santo.

El responsable principal es el obispo diocesano o eparquial, pero nadie puede hacerlo solo. Se recomienda que cada diócesis tenga un equipo sinodal, que trabaje con el obispo. Muchos ya los tienen.

Pero todos los bautizados están llamados a ser protagonistas. En sus parroquias, movimientos, comunidades. También deben implicarse escuelas, universidades católicas, ministerios juveniles, Cáritas, comunidades religiosas... toda la diversidad eclesial.

Usted ha mencionado muchas veces el concepto de “recepción”. ¿Qué significa exactamente desde una perspectiva teológica?

La recepción es aceptar activamente lo que ha sido discernido como llamado de Dios en un Sínodo o Concilio. La recepción es abrazar los frutos y orientaciones surgidas de ese proceso. Sin ella, un documento no basta. Históricamente, se ha visto que recibir un Concilio puede tomar más de un siglo. Por ejemplo, el Concilio de Trento propuso la formación de los sacerdotes en seminarios, pero en algunos países tardó más de cien años en aplicarse.

El Vaticano II nos enseña que Dios no impone enseñanzas desde fuera, sino que entra en diálogo con nosotros. La recepción, entonces, implica una participación activa del Pueblo de Dios en esa conversación. Todos estamos llamados a acoger y poner en práctica lo que el Espíritu ha mostrado.

El Papa Francisco fue el gran impulsor del Sínodo sobre la Sinodalidad. Ahora, con el Papa León, ¿cómo ve usted que continúa este camino?

Desde el inicio de su pontificado, el Papa León ha reafirmado el deseo de ser una Iglesia sinodal. De hecho, ya lo vivía cuando era obispo en Perú: organizó la fase de escucha en su diócesis, participó en reuniones continentales, en la redacción del instrumentum laboris, en las asambleas de 2023 y 2024, y en dos grupos de estudio.

Tiene un estilo muy similar al del Papa Francisco: escucha, espiritualidad profunda, cercanía con el pueblo. Ejercita el ministerio petrino de forma sinodal.

Cuando falleció el Papa Francisco, fue conmovedor ver la cantidad y diversidad de personas que vinieron a despedirlo: pobres, niños, personas con discapacidad, líderes religiosos. Lo mismo ocurrió en la elección del Papa León: la gente sintió esa conexión inmediata.

La sinodalidad se manifiesta también en estos gestos concretos. Y lo que buscamos con este nuevo documento es continuar ese camino, espiritual y pastoral, con pasos concretos: consejos pastorales, estructuras sinodales, participación de todos.

¿Desea añadir algo más?

Sí. Es importante subrayar que el Espíritu Santo ha estado guiando este proceso desde el inicio. La sinodalidad es, en el fondo, una llamada de Dios para que la Iglesia sea más misionera. Todo el proceso está al servicio de la misión: evangelizar, servir, amar.

Muchos ya han comenzado a vivir esto, incluso antes de la publicación del documento. Ya hay equipos sinodales en muchas conferencias episcopales, organismos internacionales, comunidades religiosas, etc.

Algunas diócesis incluso han creado funciones nuevas, como vicarios generales para la sinodalidad o laicos encargados de implementar el proceso. En países como Australia, han hecho sínodos diocesanos tras su Concilio Plenario. Otros están en camino.

Lo esencial es seguir caminando juntos, con creatividad, responsabilidad compartida y la guía del Espíritu. Así, seremos una Iglesia más fiel a su misión en el mundo de hoy.

La transcripción ha sido editada para mayor claridad (artículo original disponible en inglés).

Monday, July 7, 2025

Secretaría General Del Sínodo Publica Documento “Pistas Para La Fase De Implementación Del Sínodo”

En Jun-30-2025 la Secretaría General Del Sínodo había anunciado que hoy se publicaría un documento titulado “pistas para la fase de implementación del Sínodo”. Pues bien el documento fue publicado hoy. Lo más sobresaliente es que León XIV, aparte de los diez grupos de estudio ya existentes, ha creado dos grupos más.

Este es un artículo de Vatican News, Jul-07-2025.

Sínodo: Aquí están las “Huellas” de la fase de implementación

Se ha publicado el documento de la Secretaría General del Sínodo: un marco para que las Iglesias locales continúen el camino iniciado por Francisco y confirmado por León XIV. Se informa que el Santo Padre ha añadido dos Grupos de Estudio más a los ya establecidos. El texto incluye una invitación a involucrar a quienes hasta ahora han permanecido al margen y a ampliar la escucha también en prisiones y hospitales.

Salvatore Cernuzio – Ciudad del Vaticano


Por un lado, ofrecer a las Iglesias locales de todo el mundo un marco común que facilite el camino conjunto. Por otro, promover el diálogo que conducirá a toda la Iglesia a la Asamblea Eclesial de octubre de 2028. El documento publicado hoy, 7 de julio, por la Secretaría General del Sínodo, titulado «Pistas para la fase de implementación del Sínodo», se desarrolla en esta línea . Unas sesenta páginas, cuatro capítulos, están salpicados de indicaciones y orientaciones para acompañar la última fase del proceso sinodal iniciado en 2021 por el Papa Francisco y ahora relanzado por el Papa León XIV.

Papa León XIV establece dos nuevos grupos de estudio

El texto fue aprobado por el XVI Consejo Ordinario, reunido en Roma hace pocos días. El 26 de junio, los miembros recibieron la visita del Papa León XIV, quien los animó a continuar con el estilo de la sinodalidad, una actitud que nos ayuda a ser Iglesia. El propio León XIV, según informa el documento de hoy, confirmó los Grupos de Estudio, establecidos por Francisco el año pasado para profundizar la reflexión sobre ciertos temas desde un punto de vista canónico, teológico y pastoral, añadiendo dos nuevos: uno sobre «La liturgia en perspectiva sinodal» y otro sobre «El estatuto de las Conferencias Episcopales, las Asambleas Eclesiales y los Consejos Particulares». La Secretaría General del Sínodo tiene la tarea de «garantizar que las decisiones del Papa, que también maduran a partir de los resultados de estos Grupos, se integren armoniosamente en el camino sinodal en curso».

Introducción del cardenal Grech

Las Huellas se abre con una introducción del cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo, que subraya que en este mundo «atrapado en una espiral de violencia y guerra sin fin, al que le resulta cada vez más difícil crear ocasiones de encuentro y diálogo», es más que nunca necesaria una Iglesia que sepa ser «signo e instrumento» de la «unidad de todo el género humano».

El cardenal recuerda que muchas Iglesias locales del mundo siguen con entusiasmo el camino sinodal; otras, sin embargo, todavía se preguntan cómo emprender la fase de implementación o están dando sus primeros pasos. El texto de hoy puede, por lo tanto, ser un horizonte que afrontar y un estímulo para avanzar con valentía, afrontando resistencias y dificultades. La Secretaría General del Sínodo permanece a disposición de todos, asegura el cardenal, para escuchar, acompañar y fomentar el diálogo y el intercambio de dones entre las Iglesias. A partir de las contribuciones y preguntas que reciba, ofrecerá nuevos estímulos y herramientas.

El Jubileo de los Equipos Sinodales

Las primeras páginas del documento enumeran las futuras etapas del camino sinodal y anuncian un evento especial: el Jubileo de los equipos sinodales y de los órganos de participación, que se celebrará del 24 al 26 de octubre de 2025. «Una oportunidad para construir vínculos, intercambiar experiencias y conectar mejor».

En detalle, el primer capítulo ofrece una clave interpretativa para la fase de implementación del proceso sinodal, cuyo objetivo es experimentar con prácticas y estructuras renovadas para que la vida de la Iglesia sea cada vez más sinodal. Esta fase no es, por lo tanto, una especie de ejercicio, una tarea adicional solicitada por Roma, ni un momento para formular hipótesis abstractas. Tampoco es un retroceso ni una mera repetición de lo ya vivido. La fase de implementación —se aclara— forma parte de la vida ordinaria de las Iglesias, que deberán identificar caminos formativos para lograr una conversión sinodal tangible en las diversas realidades eclesiales.

Participación más amplia

El documento continúa afirmando que mujeres y hombres participan en la fase de implementación, en la variedad de carismas, vocaciones y ministerios; pequeñas comunidades cristianas o comunidades eclesiales de base; parroquias, asociaciones, movimientos; personas consagradas. En resumen, todos, porque «no puede ser un camino limitado a un núcleo de seguidores», especifica el texto; de hecho, es importante contribuir a «ampliar las posibilidades de participación y el ejercicio de la corresponsabilidad diferenciada de todos los bautizados».

En este sentido, es crucial involucrar a quienes hasta ahora han permanecido al margen del camino sinodal, personas y grupos de diferentes identidades culturales y condiciones sociales, en particular los pobres y excluidos. Asimismo, se requiere especial atención para escuchar a quienes han expresado dudas y resistencia. En este sentido, la invitación a las Iglesias es buscar herramientas de escucha en diversos contextos, no solo en las parroquias, sino también, por ejemplo, en universidades, centros de escucha y acogida, hospitales, prisiones y entornos digitales.

La tarea del obispo y el papel de los equipos sinodales

El texto reitera que el principal responsable de la fase de implementación en cada Iglesia local es el obispo diocesano o eparquial, quien deberá recurrir a otras figuras y organismos como los diversos Consejos (presbiteral, pastoral, económico) y, sobre todo, a los equipos sinodales diocesanos/eparquiales, cuyo trabajo, en la fase de consulta, fue valioso. «Su contribución también será fundamental en la fase de implementación», afirma el documento. Por ello, será necesario valorar y renovar los equipos existentes, reactivarlos si se suspenden, integrarlos y capacitarlos cuando no existan. Los equipos incluyen a laicos y laicas, sacerdotes y diáconos, consagrados y consagradas de diferentes edades y portadores de diferentes culturas y modelos de formación. Se evaluará la posibilidad de invitar a representantes de otras comunidades cristianas o religiones como observadores. El obispo, si no forma parte del equipo, será informado periódicamente sobre el trabajo y se reunirá con el equipo cuando corresponda.

La puerta siempre "abierta"

El documento aborda extensamente las tareas de la Secretaría General del Sínodo, la cual, según se afirma, se compromete a permanecer siempre abierta a escuchar las necesidades, intuiciones y propuestas de las Iglesias locales, facilitar su trabajo y responder a las solicitudes de contenido y metodología. En esta perspectiva, se promoverán conferencias, seminarios de estudio y momentos de reflexión compartida. Asimismo, se acompañará la organización de las asambleas continentales de evaluación (primer trimestre de 2028) y la asamblea eclesial de octubre de 2028, como oportunidades para compartir experiencias de renovación de prácticas y estructuras en un sentido sinodal, con el fin de presentarlas al Papa para su validación definitiva.

Promover el conocimiento del Documento Final

Las Huellas exploran entonces la estructura y el contenido del Documento Final de la Asamblea de 2024, un texto rico y orgánico cuyo conocimiento es esencial promover. Se recomienda ofrecer momentos y/o herramientas de formación, acompañamiento y orientación en la lectura. El Documento identifica entonces algunos puntos fuertes, como la perspectiva eclesiológica arraigada en el Concilio; el impulso ecuménico; y la visión de un diálogo con otras tradiciones religiosas y la sociedad.

Teniendo en cuenta la necesidad de avanzar juntos como Iglesia, Tracce reitera la invitación a las Iglesias locales a compartir los pasos dados en áreas específicas. Una de ellas, sobre todo, es el acceso efectivo a funciones de responsabilidad y liderazgo que no requieren el sacramento del Orden por parte de mujeres y hombres no ordenados, tanto laicos como consagrados.

Procesos de "estilo sinodal"

En general, se recomienda que el método sinodal no se reduzca a una serie de técnicas para la gestión de reuniones, sino que se viva como una experiencia espiritual y eclesial que implica crecer en una nueva forma de ser Iglesia. Por lo tanto, las indicaciones metodológicas se aplicarán en diversos procesos (discernimiento, gobernanza, escucha, formación, etc.), caracterizados por diferentes objetivos, pero unidos por el hecho de que se desarrollan en un estilo sinodal.

Mirando hacia el futuro con confianza

En la parte final, se invita a la Iglesia a «mirar con confianza el camino» de los próximos años, a partir del Jubileo de los equipos sinodales: «Que la ocasión de caminar juntos físicamente hacia la Puerta Santa se convierta en una oportunidad para intercambiar dones y celebrar esa esperanza que no defrauda».

Sunday, July 6, 2025

Guerra Al Rito Antiguo: No Fueron Los Obispos Quienes La Iniciaron. Entrevista A Mons. Nicola Bux

Artículo de La Nuova Bussola Quotidiana, Jul-07-2025. Traducción, con adaptaciones, de Secretum Meum Mihi.

Guerra al rito antiguo: no fueron los obispos quienes la iniciaron

La voluntad del episcopado, invocada por Francisco para "eliminar" la Misa en latín, parece muy diferente según los documentos examinados en La liturgia no es un espectáculo. Nadie quería una guerra, explica el coautor Mons. Bux; al contrario, la Iglesia necesita paz litúrgica.

Stefano Chiappalone
07_07_2025


No fue el episcopado mundial el que pidió “enjaular” la Misa en rito antiguo, como en cambio afirmó el Papa Francisco al declarar que el motu proprio Traditionis Custodes era la respuesta a una petición específica de los obispos consultados al respecto. Una exclusiva de la periodista Diane Montagna, en cambio, muestra, con documentos en mano, una realidad muy diferente sobre aquella consulta: nadie pidió la abolición total de Summorum Pontificum de Benedicto XVI (que había abierto esas puertas, luego cerradas bruscamente por Francisco), ni mucho menos la desaparición total de la liturgia antigua (el objetivo explícito de Traditionis Custodes). También arrojan luz sobre la documentación Mons. Nicola Bux y Saverio Gaeta, coautores del volumen La liturgia no es un espectáculo. El cuestionario a los obispos sobre el rito antiguo, un arma de destrucción de la misa (Fede&Cultura, Verona 2025). Monseñor Bux, entrevistado por La Bussola, sitúa la controvertida génesis y las repercusiones de Traditionis Custodes en el amplio horizonte de la “paz litúrgica” anhelada en su tiempo por Benedicto XVI y dramáticamente interrumpida en 2021.

Monseñor Bux, ¿no eran entonces la mayoría de los obispos quienes presionaban para “eliminar” la misa tradicional?

El primero en sorprenderse fue el papa Benedicto, como sabemos por el libro de Monseñor Gänswein, Nada más que la verdad. Pero también fue sorprendente para muchos otros que los obispos del mundo tuvieran una postura tan negativa hacia un acto —Summorum Pontificum— que había restaurado efectivamente la paz litúrgica, auspiciada por el propio Benedicto XVI, y al mismo tiempo había hecho justicia a un valioso y milenario patrimonio. Además, no se comprende por qué se redescubre la tradición en todas partes, incluso en el ámbito gastronómico (la “cocina tradicional”), pero esto no debería valer para la liturgia. Ni hablar del gran patrimonio de los ritos orientales, recientemente subrayado por León XIV.

Las medidas de Traditionis Custodes también se han justificado aduciendo supuestas actitudes antieclesiales. Sin embargo, al leer las respuestas de los obispos, da la impresión de que se trata de casos limitados y no tales que reclamaran la abolición de Summorum Pontificum...

Siempre es difícil analizar el sentido de la Iglesia y la fe del pueblo. Se podría entonces analizar también a todas las personas que frecuentan la misa ordinaria: si tienen un sentido de la Iglesia, si sienten junto a la Iglesia sobre la fe y la moral. Sabemos bien que no es así. Por lo tanto, atribuir un sensus Ecclesiae distorsionado al rito extraordinario no es correcto. Ha habido desacuerdos por todas partes, incluso en círculos progresistas (pensemos en el Catecismo holandés), pero esa no es una buena razón para excluir a las personas de la Iglesia.

En el cuestionario, algunos obispos destacan los efectos positivos del rito antiguo incluso para quienes celebran el nuevo. Pero, ¿prohibirlo sería entonces una pérdida para todos, no solo para este o aquel grupo?

Ciertamente. Si la forma ordinaria o Novus Ordo —que sus partidarios presentan como un desarrollo del antiguo— ha conocido, como sabemos, «deformaciones hasta el límite de lo soportable» (Benedicto XVI, 7 de julio de 2007), evidentemente significa que necesitaba esa restauración del sentido de misterio, que en las liturgias orientales está bien presente (como recordó el Papa León) y que está igualmente presente en el rito antiguo. Incluso los ortodoxos que a veces participan en el llamado rito extraordinario o Vetus Ordo se sienten impactados. Como estudioso de la liturgia bizantina, puedo decir que si existe un rito muy similar al bizantino, es el antiguo rito romano. Entonces, ¿por qué romper una relación que, entre otras cosas, también es muy beneficiosa para el acercamiento con los cristianos de Oriente? Solo quiero recordar que cuando se publicó el motu proprio Summorum Pontificum, el entonces Patriarca de Moscú, Alexis II, elogió al Papa Benedicto XVI porque afirmó que solo recuperando raíces, tradiciones y liturgias comunes los cristianos se reacercarían.

¿Cuáles han sido los efectos de Traditionis Custodes a hoy?

Creo que, en general, el efecto no ha sido tan impresionante. Claro que la obediencia que debe caracterizar a obispos y sacerdotes ha ralentizado la celebración del antiguo rito romano, pero difícilmente podrá detenerla. La realidad de la traditio es como el agua del río que se enriquece a medida que fluye. Pero si rechazamos esta riqueza de fe, oración y liturgia que hemos recibido, ¿cómo esperamos que las nuevas generaciones se acerquen a la Iglesia católica? Miremos, en cambio, a los jóvenes que participan en las peregrinaciones traditionales, como París-Chartres o Covadonga en España, y otras que se anuncian. Se espera que la ideología que tiende a aferrarse a la eclesiología y la liturgia se abandone de una vez por todas, porque la Iglesia es siempre una realidad que viene de arriba, la Jerusalén celestial que desciende entre nosotros, no algo que se “hace”. El Papa Benedicto XVI ha insistido mucho sobre esto: la liturgia no es fruto de nuestro arbitrio como sacerdotes u obispos, ni siquiera del Papa y de la Sede Apostólica. Porque incluso el Papa está sujeto a la Palabra de Dios y, por lo tanto, a la tradición que esta Palabra ha traído a la generación actual a lo largo de dos milenios.

¿Será por esto que el volumen se abre con un excursus sobre la Misa a lo largo de los siglos?

Exacto, es para demostrar —con un excursus necesariamente sintético— que lo que profesamos proviene de la tradición apostólica, no de la inventiva de alguien. En el libro, quisimos contextualizar adecuadamente la cuestión de las evaluaciones del cuestionario al interior de su contexto y después concluir con acontecimientos recientes, desde Summorum Pontificum hasta Traditionis Custodes, y así dirigir un llamamiento al Papa.

Es prematuro decir cómo se moverá León XIV, pero ¿qué podemos esperar del futuro de la “paz litúrgica”?

Se necesita retomar el camino de la “reforma de la reforma”, en el sentido en que la concibió Benedicto XVI, partiendo de la constatación de que la reforma litúrgica no ha despegado realmente, o ha volado muy bajo, hasta el punto de permitir deformaciones, arbitrariedades, misas en el colchón, etc. Esto se debe a que no ha sido “blindada” por normativas canónicas y sanciones, a pesar de que Sacrosanctum Concilium fue muy clara al respecto, advirtiendo que nadie, «aunque sea sacerdote, añada, quite o cambie cosa alguna por iniciativa propia en la Liturgia» (22,3). Preguntémonos qué ha sucedido en estos sesenta años y comencemos a estudiar cómo ha ido. Propongo directamente al Papa y al Prefecto del Culto Divino: téngase la valentía de estudiar los documentos de Consilium instituido por Pablo VI para la ejecución de la reforma litúrgica, o las Memoires de Louis Bouyer, uno de los grandes peritos que participaron... téngase la valentía de hacer verdad. Y, por lo tanto, recuperar, no por imposición, sino con la paciencia de la caridad, lo que ha quedado por tierra, injertar las ramas cortadas, para usar una imagen agustiniana.

Esta es la obra que yo definiría “reforma de la reforma”, sin pretensiones ideológicas, sino como un hecho, una comparación respetuosa, que ciertamente no puede suceder de la noche a la mañana. Mientras tanto, dejemos que “fermenten” las dos formas rituales, como dijeron gran parte de los obispos al responder al cuestionario y como lo desea Summorum Pontificum.

Si Jesús habla del escriba sabio que extrae de su tesoro nova et vetera, cosas nuevas y cosas antigüas, no se entiende por qué nosotros no deberíamos poder hacer lo mismo con el grandísimo patrimonio tradicional de la liturgia.

Saturday, July 5, 2025

Material Revelado Sobre Misa En Latín, “Seguramente Orientado A Presionar Al Papa Actual”

En un artículo del periódico español La Razón, Jul-06-2025 (imágen), relacionado sobre la reciente revelación realizada por Diane Montagna de documentación del DDF que desvirtúa los verdaderos motivos que tuvo Francisco en 2021 para intentar desaparecer de la faz de la tierra la antigua liturgia mediante la publicación del infame motu proprio Traditionis custodes, se citan fuentes vaticanas anónimas que se pronuncian sobre la aludida revelación.

LA RAZÓN ha podido saber que ese documento del Dicasterio para la Doctrina de la Fe que cita la periodista fue «solo un primer informe hecho por dos consultores que fue rápidamente superado por otros estudios mucho más precisos y completos, que se mantienen reservados».

«Antes de llegar a ‘Traditionis Custodes’, hubo un amplio trabajo de Doctrina de la Fe que culmina en la decisión del Papa Francisco», justifican desde el Vaticano a preguntas de este diario. «Por lo tanto, el material difundido es muy parcial e incompleto, seguramente orientado a presionar al Papa actual», advierten sobre las intenciones que habría detrás del deseo de agitar el complejo avispero de la misa preconciliar.

En términos similares se manifestó este jueves el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, en la rueda de prensa con motivo de la presentación del nuevo formulario de oraciones para la Misa «por la custodia de la Creación». Bruni criticó que lo publicado estos días es «una reconstrucción parcial e incompleta del proceso de toma de decisiones».

En Labor, Primera Encíclica De León

Si podemos hacer un comentario de mala leche y muy personal, parece casi obvio a simple vista que hay una sobrecarga de compromisos para León ni siquiera cumplidos dos meses de electo, y se dijera que casi parece que el motivo para esta febril actividad es la caja. Sí, perdón por lo burdos, pero todos esos eventos del jubileo no son los mismo con Papa que sin él, que era lo que estaba ocurriendo en los últimos días terrenales de Francisco, habiendo uno suena la caja registradora. Dicho de otra forma, la sola presencia del Papa garantiza el incremento de recursos económicos derivados de su presencia en los eventos jubilares. En tono de broma pero con fondo serio, ya en un par de ocasiones León ha hecho notar lo sobrecargado de su agenda (aquí y aquí).

Ahora sí, a lo que nos ocupa, y lo que nos ocupa es que en esta entrevista en Il Messaggero, Jul-06-2025, con el P. Alejandro Moral, prior general de la orden de los agustinos, que trata sobre el periodo de descanso de León en Castel Gandolfo, se anticipa que durante él adelantará la preparación de su primera encíclica.

El Reposo Necesario de León XIV

El Papa León XIV se toma un descanso en Castel Gandolfo para recargar energías y trabajar en su primera encíclica, mientras sus responsabilidades como líder de la Iglesia Católica continúan.

Franca Giansoldati
domingo 6 julio 2025


«Cuando me informó que se tomaría un período de descanso yendo a Castel Gandolfo me puse personalmente muy contento. Sé que está trabajando mucho, con ritmos asombrosos. Es una persona incansable y sé que por carácter nunca se echa atrás. Pero últimamente lo he visto incluso un poco adelgazado». Padre Alejandro Moral, prior general de la orden de los agustinos, español de Burgos donde nació hace 70 años, es uno de los amigos más cercanos de Prevost y cuenta, desde una distancia muy cercana, cómo han sido estos primeros dos meses como pontífice. Morales habla sentado en el estudio que durante doce años fue de padre Prevost, en la curia generalicia.

¿Usted que lo conoce bien piensa que está forzando un poco la cuerda?

«El riesgo de estrés existe. Él por carácter tiende a estar cerca de todos, a asumir cargas y responsabilidades, siempre ha operado de manera infatigable. Recuerdo que incluso cuando era prior era el primero en cruzar el umbral de la capilla, temprano en la mañana, y por la noche en su habitación la luz permanecía encendida hasta muy tarde. Lo recuerdo porque éramos vecinos. Ahora que es Papa las cosas no han cambiado mucho, y tiene muchas más responsabilidades. Sin embargo, intenta no descontentar a nadie. A muchos mensajes en WhatsApp responde incluso a las tres de la mañana, evidentemente cuando llega al final de su día, antes de acostarse. Es su naturaleza. Confiable, constante, preparado, nunca distraído».

¿Su actividad pública se suspenderá por completo en Castel Gandolfo?

«Los compromisos públicos se han reducido al mínimo, rezará los Angelus y celebrará el domingo en las parroquias cercanas. En Villa Barberini sé que comenzará el trabajo en su primera encíclica».

¿Se conoce ya el título?

«No creo, el otro día solo me dijo que aprovechará estas dos semanas para elaborar la estructura principal del texto. Obviamente ya está trabajando en ello, pero se ve obligado a hacerlo por la noche o en los ratos libres y necesitaría más tiempo, algo que sucederá en vacaciones. Sobre el título, entonces, no sabría, pero puedo imaginar que será algo relacionado con los conceptos evocadores desde las primeras horas de su elección. El tema de la paz, la doctrina social, la unidad, la inteligencia artificial. Son mis deducciones...»

En Castel Gandolfo tendrá la oportunidad de volver a jugar al tenis...

«La verdad es que nunca ha dejado de hacerlo. Aunque en dos meses lo ha hecho solo una vez, hace un par de semanas, viniendo aquí, a la casa de los Agustinos. Jugó con su secretario personal don Edgar. Fue uno de sus rarísimos momentos de ocio. Ahora le falta tiempo. En el pasado también jugábamos juntos, nos desafiábamos muchas veces en la cancha sintética que domina la curia generalicia».

¿Dónde había jugado también el día antes de ser elegido Papa?

«Exactamente, allí mismo. Se juega bien, y luego alrededor hay plantas altas y nadie lo ve».

Para las vacaciones, León XIV se vio obligado a alojarse en Villa Barberini y no más en el palacio, donde los papas iban de vacaciones desde los tiempos de Urbano VIII, ya que se ha convertido en museo. ¿Se ha disgustado?

«Para mí lo importante es que descanse porque luego le espera un otoño pesado, densísimo, entre los compromisos del Jubileo, los nombramientos y los viajes».

Se dice que cambiará todo el equipo de gobierno...

«Los nombramientos llegarán después del verano. Esta pausa lo ayudará sin duda a sopesar cada cosa. El tiempo disponible servirá luego para escribir la encíclica».

¿Cree que será un Papa que viajará mucho?

«Este año, aparte del viaje a Turquía, no creo que haya otros viajes, considerando que está el Jubileo de por medio y muchísimos otros compromisos. El próximo año, en cambio, según yo lo veremos con la maleta en la mano, algo que de hecho siempre hizo cuando era prior. Cuando dejó la orden después de haber sido elegido por dos mandatos, en la despedida fue saludado por todos con un aplauso que duró más de diez minutos de reloj, una ovación de pie. Nos gobernó durante mucho tiempo con rectitud, juicio, lealtad y transparencia. Persona de raro equilibrio».

Se dice que sabe tocar bien (además de cantar), ¿es cierto?

«Toca el piano. Estudió música cuando era pequeño, lee partituras. Pocos días después de la elección recibió a un conocido director de orquesta italiano y León XIV al piano ejecutó una pieza no fácil de Béla Bartók».

La curia de los Agustinos, ya que para él es un lugar familiar, ¿se convertirá en una especie de Santa Marta?

(se ríe) «El Papa nunca querría que esta casa se convirtiera en Santa Marta dos. Tiene otras ideas».