A FINIBUS TERRAE LAUDES AUDIVIMUS: “GLORIA IUSTO”. ET DIXI: “SECRETUM MEUM MIHI, SECRETUM MEUM MIHI. VAE MIHI!”. PRAEVARICANTES PRAEVARICATI SUNT ET PRAEVARICATIONE PRAEVARICANTIUM PRAEVARICATI SUNT(IS 24,16)
El boletín diario de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Ago-03-2026, informa que el Papa León XIV recibió en audiencia a la designada Prefecta del Dicasterio para las Comunicaciones, Maria Montserrat Alvarado. La Sra. Alvarado asumirá funciones a partir de 1° de Noviembre 2026.
Los de Vatican News, o sea, futuros subalternos, se han cuidado muy bien de no reseñar esta información en sus sitios web oficiales, limitándose a hacerlo en sus redes sociales.
#PapaLeoneXIV ha ricevuto questa mattina in Vaticano Maria Montserrat Alvarado, nominata lo scorso 2 giugno prefetto del Dicastero per la Comunicazione, in carica dal prossimo 1 novembre pic.twitter.com/WpI3zUljxl
El Santo Padre León XIV ha recibido en audiencia, este lunes 3 de agosto de 2026, a María Montserrat Alvarado, prefecta designada del Dicasterio para la Comunicación de la #SantaSede por el Pontífice el pasado 2 de junio. Alvarado asumirá su nueva misión el 1 de noviembre. pic.twitter.com/Rc60I6DnXn
O #PapaLeãoXIV recebeu, na manhã desta segunda-feira, no Vaticano, Maria Montserrat Alvarado, nomeada em 2 de junho como prefeita do Dicastério para a #Comunicação, com início do mandato previsto para 1º de novembro pic.twitter.com/rQ4elEz1S0
Pope Leo XIV met with the newly appointed Prefect of the Dicastery for Communication, Ms. Maria Montserrat Alvarado, this morning. Appointed on June 2 this year, Alvarado will start her new role on November 1. pic.twitter.com/k77UmXJvd2
Aprovechamos la alusión a la Sra. Alvarado para reseñar que el pasado Martes, Jul-28-2026, se celebró una Misa en el altar de la Cátedra de la Basílica de San Pedro, no sabemos si para encomendar su misión, darle la bienvenida o todo lo anterior, en cualquier caso, Vatican Media en su registro fotográfico destaca ampliamente la presencia de la Sra. Alvarado.
Posteriormente y en la misma fecha, en la propia Oficina de Prensa de la Santa Sede, se registró una pequeña ceremonia de saludo de la nueva prefecta a sus futuros colaboradores.
De un artículo basado en una entrevista con el cardenal Robert Sarah, prefecto emérito de la Congregación (ahora dicasterio) para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, de Matteo Matzuzzi, publicada en Il Foglio, Ago-01-2026 (en la imagen, click para ampliar). Traducción de Secretum Meum Mihi.
Hablar de unidad cuando se piensa en la cuestión litúrgica parece complicado. Es un tema divisivo, con dos frentes contrapuestos. Por una parte, quienes reivindican el uso del Vetus Ordo como si se tratara de una conquista, por otra, una realidad ideológica que casi considera a estos católicos una “secta” a extinguir. El Papa ha dicho querer comprender bien la situación, de encontrarse y dialogar con todos. Según el cardenal Robert Sarah, “es un drama, un verdadero y propio pecado, que sobre un tema esencial como la liturgia exista una especie de guerra. La liturgia es la fuente de la comunión de la Iglesia, y no es pensable que por temas litúrgicos, o mejor dicho, rituales, exista una tal contraposición y oposiciones tan feroces. Nadie tiene autoridad sobre los ritos, que nacen de la historia plurisecular de la Iglesia. Los ritos no pueden ser arbitrariamente abolidos, y nadie puede decir que un rito no existe más de un día para otro. Creo que debe tomarse en seria consideración el tema, recuperando la posición equilibrada, pastoral y teológicamente fundada de Benedicto XVI, quien permitió que ambas formas del rito latino vivieran, se contagiaran, ser conocidas por el pueblo santo de Dios, que, a lo largo de las décadas, podrá elegir cuál forma corresponde mayormente a la propia necesidad de fe, silencio y espiritualidad. Algunos excesos de quienes se aferran a la forma extraordinaria se justifican, en parte, por los dramáticos y generalizados abusos de la liturgia de la forma ordinaria, que, hasta el día de hoy, a menudo no se celebra como el Concilio habría querido y como sugiere la propia reforma litúrgica. La liturgia no es propiedad del celebrante, sea quien sea, sacerdote, obispo o cardenal. La liturgia es de Dios, se entra en ella, y nadie es su amo”. Quizás, sin embargo, el problema sea aún más profundo. Consideremos la calidad de las homilías, a menudo poco preparadas y raramente capaces de dejar huella en los corazones y las mentes de los fieles. Por no hablar de las celebraciones, con referencias a lo trascendente a menudo reducidas a paréntesis. ¿Qué hacer? “Ya he respondido en parte a esta pregunta. La clave es la formación litúrgica, formación y todavía más formación. Tanto de obispos, sacerdotes como de laicos. La recuperación del sentido de lo sagrado, en una sociedad secularizada que ha expulsado a Dios, solo puede darse a través del anuncio de la verdad, la catequesis convencida y constante, y experiencias concretas de silencio y espiritualidad dentro de la celebración litúrgica. El respeto debido a Dios y la humildad de la misma persona son elementos fundamentales para recuperar el sentido de lo sagrado y la fidelidad a la celebración tal como la Iglesia la desea. De resto, nadie se atrevería a entrar en la Capilla Sixtina y corregir el Juicio Final de Miguel Ángel. El Misal es mucho más importante, mucho más antiguo y mucho más vinculante que el Juicio Final de Miguel Ángel, y por lo tanto, nadie puede corregir, eliminar, añadir ni modificar nada del rito tal como la Iglesia lo presenta a los fieles. Y los fieles tienen el derecho sacrosanto de participar en las Santas Misas celebradas según la voluntad de la Iglesia, y no según el capricho de un sacerdote en particular”.
Postura De León XIV Sobre Liturgia Tradicional Estaría Plasmada En El Documento Del Cardenal Roche Distribuído A Los Cardenales En El Consistorio Extraordinario De Enero 2026
Un artículo aparecido hoy en La Razón de Madrid con el titular “León XIV se planta frente a la misa en latín y de espaldas” (en la imagen, click para ampliar), más bien parecido a una pieza apologética del cardenal Roche, citando a una fuente anónima vaticana, afirma que la posición de León XIV respecto a la liturgia tradicional ya sería de conocimiento público y estaría plasmada en aquel documento sobre la liturgia de autoría del cardenal Arthur Roche, prefecto del Dicasterio para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, de cuya existencia inicialmente simplemente se supo fue distribuído a los cardenales que participaron en el consistorio extraordinario de Enero 2026, pero días más tarde fue revelado su texto integral por dos medios diferentes y de forma independiente. En aquel consistorio se había informado a finales de 2025, uno de los temas a tratar sería el de la liturgia, pero ello fue abortado dejando por fuera de agenda dicho tema. El artículo de La Razón ha aparecido a raíz de la reciente reafirmación del cardenal Roche en una entrevista de que sobre la liturgia tradicional el Papa León no cambiará la línea ya establecida por Francisco. Como ya se ha anotado, esta posición no es conciliable con lo escrito en una carta a los obispos franceses en Marzo pasado por el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, a nombre de León XIV, en la cual se les pide “proponer soluciones concretas que permitan la inclusión generosa de personas sinceramente comprometidas con el Vetus Ordo”, presumiblemente el modelo que serviría de base para ser aplicado en toda la Iglesia.
Citamos seguidamente la parte aquella en la que La Razón cita la anónima fuente vaticana, de la cual no sabemos si está directamente relacionada o involucrada con la materia y está familarizada con ella.
De ahí vendría esa determinación con la que ahora se expresa el cardenal Roche. En cualquier caso, el Papa matemático ya vendría reflexionando sobre esta cuestión desde el inicio de su pontificado. Así, según ha podido saber LA RAZÓN, habría resultado determinante la celebración del primer consistorio extraordinario de cardenales que tuvo lugar a comienzos de año. En la primera jornada del foro púrpura, el miércoles 7 de enero, León XIV dejó elegir a los convocados que eligieran dos de los cuatro temas propuestos que considerasen más importantes para debatir: la sinodalidad, la evangelización, la reforma de la Curia y la liturgia. Por amplia mayoría, los cerca de 170 purpurados descartaron la cuestión litúrgica y el gobierno central de la Iglesia. Teniendo en cuenta el desinterés de los participantes, Roche distribuyó entre todos ellos un documento de un folio y medio firmado por él sobre la liturgia en el que se respalda la postura de Francisco y su motu proprio. Se habla de una «visión dinámica» de la tradición y de la necesidad de una «urgencia» de formación. A la par, se remite a Benedicto XVI para definir la Tradición (con mayúsculas) no como una «transmisión de cosas o de palabras, una colección de cosas muertas», sino como un «río vivo». Y sentencia que la reforma «querida» por el Vaticano II «no solo está en plena sintonía con el sentido más verdadero de la Tradición, sino que constituye una forma elevada de ponerse al servicio de la Tradición para que esta, como un gran río, conduzca a la Iglesia al puerto de la eternidad».
Tras ser repartido a los cardenales, el folio no tardó en ser filtrado al exterior en foros digitales de tinte tinte conservador, que se precipitaron a tachar el escrito de polémico, parcial y tendencioso, como si la distribución entre sus compañeros en la sala hubiera sido cosa suya o accidental. Este periódico ha podido confirmar que el cardenal repartió el texto a petición de León XIV y, por tanto, con su aval sobre el contenido. Y es que, al parecer, el documento habría sido escrito por Roche y el equipo de su Dicasterio a petición del Pontífice que posteriormente lo supervisó. «No cambió ni una coma», aseguran fuentes vaticanas, que comparten cómo «la entrega del documento a los cardenales venía a ser una visibilización de la postura del nuevo Papa ante esta cuestión, no una provocación de Roche como algunos quisieron interpretar, desligándolo de su jefe».
De hecho, en estos meses se han incrementado las presiones a León XIV para tumbar «Traditionis Custodes» e, incluso, para defenestrar a Roche. Ni lo uno ni lo otro. «Sin embargo, el segundo consistorio convocado para este mes de junio ha vuelto a confirmar que no es un tema que preocupe a la gran mayoría de la Iglesia, puesto que no surgió de forma espontánea en los diálogos. Es un asunto que quiere agitar una minoría ruidosa», suscribe la misma fuente.
¿Qué Sugeriría Al Papa León Con Respecto A Traditionis Custodes?, Responde Arzobispo Salvatore Cordileone
Es de pensar que la notoriedad que en los días recientes ha alcanzado Mons. Salvatore Cordileone, arzobispo de San Francisco, EEUU, obedece a su nombramiento como miembro del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica. En una nueva entrevista, en este caso para un medio italiano, le preguntaron nuevamente sobre Traditionis custodes (recientemente referimos otra respuesta suya sobre el mismo tema). Seguidamente traducimos tres de sus respuestas, proporcionadas a Panorama, Ago-01-2026, sobre tres materias coyunturales y álgidas para la Iglesia, incluyendo la aludida sobre Traditionis custodes.
En su opinión, ¿cuáles son los riesgos teológicos y pastorales inherentes al Camino sinodal alemán?
“La Iglesia busca siempre comprender la cultura en la que vive para poder evangelizar mejor, incluso hoy, en un mundo en rápida transformación. Los obispos tienen la responsabilidad de salvaguardar la unidad de la fe y la comunión de la Iglesia. El camino que emprendemos debe permanecer arraigado en el Evangelio, en el magisterio de la Iglesia y en la tradición vivida y transmitida a lo largo de los siglos. La reforma en la Iglesia siempre es posible, pero debe ser una reforma en el interior de la Iglesia, no fuera de ella”.
¿Cuál es su opinión sobre la situación de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X?
“La reciente consagración de cuatro obispos por la Fraternidad sacerdotal San Pío X manifiesta una creciente falta de confianza que se ha estado gestando durante mucho tiempo. Ruego para que pronto se instaure un compromiso sincero y honesto con un diálogo constructivo, y que nuestro pueblo tenga un acceso más fácil a la Misa en su forma tradicional.
Usted es un reconocido defensor de la Misa en latín. ¿Qué sugeriría al Papa León con respecto a Traditionis Custodes?
“El Papa León, sus predecesores y otros altos prelados han todos subrayado la necesidad de una mejor formación litúrgica y una mayor reverencia en la Misa. En este sentido, no se han registrado progresos suficientes. Creo que una mayor familiaridad con la Misa Tradicional en latín puede contribuir a difundir una mayor devoción y reverencia por todas las formas de la Misa. Coincido con el Arzobispo Gänswein, quien en una entrevista reciente afirmó que ha llegado el momento de revocar las restricciones sobre la Misa Tradicional en latín. Necesitamos un mayor acceso a la Misa en latín para los fieles, pero también Misas Novus Ordo más reverentes e inspiradas en la tradición”.
El Papa: Ninguna prisión puede separar al hombre del amor de Dios
León XIV envió un mensaje al cardenal de noventa y siete años, quien ayer, viernes 31 de agosto, presidió la Eucaristía en el campo de prisioneros de Spaç, en Albania, en memoria de quienes sufrieron o perdieron la vida allí. Durante el régimen comunista, Simoni cumplió la mayor parte de su condena de 18 años de trabajos forzados en ese campo, celebrando la Misa clandestinamente.
Fabrizio Peloni - Ciudad del Vaticano
«Ninguna cadena es lo suficientemente fuerte como para aprisionar una conciencia iluminada por el Evangelio, ninguna noche es lo suficientemente larga como para impedir el amanecer que el Señor prepara para sus hijos, y ninguna prisión es lo suficientemente profunda como para separar al hombre del amor de Dios». León XIV evocó así al apóstol Pablo en su carta a los Romanos (8, 35-39) en un mensaje enviado al cardenal albanés Ernest Simoni y a todos los asistentes a la celebración Eucarística presidida por el cardenal ayer por la mañana, viernes 31 de julio, en el antiguo campo de prisioneros de Spaç, en memoria de quienes sufrieron o perdieron la vida allí.
Muchos cargaron con la cruz de la injusticia en Spaç
«Ese lugar, grabado en la memoria del pueblo albanés, sigue siendo una de las páginas más dolorosas de su historia. Spaç fue un lugar donde muchos llevaron la pesada cruz de la injusticia», escribió el Papa al cardenal en el texto leído al final de la Misa. El Pontífice recordó entonces cómo «la sangre de quienes sufrieron y murieron en esas montañas» «regó esa tierra, convirtiéndola en un testimonio silencioso de fidelidad, valentía y esperanza».
El rostro de la persecución del régimen comunista
Simoni, de noventa y siete años, regresó al campo donde pasó la mayor parte de sus dieciocho años de cautiverio "para celebrar el sacrificio de Cristo, quien transformó la cruz de signo de muerte en promesa de vida", escribió el Papa. El cardenal albanés había experimentado en carne propia la persecución del régimen comunista, que lo había condenado a muerte como enemigo del pueblo, una sentencia que posteriormente fue conmutada por prisión en diversos campos de concentración y trabajos forzados.
"Arriesgué mi vida cada vez que celebraba la Misa"
"Durante mi encarcelamiento, arriesgando mi vida cada vez, celebraba la Misa en latín de memoria, al igual que escuchaba confesiones y distribuía la comunión en secreto", dijo el cardenal, quien cocinaba la masa de harina en hornillos improvisados y usaba uvas exprimidas. "Si me hubieran encontrado, me habrían ahorcado de inmediato", añadió. Durante la Misa de ayer, mostró a los presentes el casco que usó de joven sacerdote cuando bajaba a las minas.
La oración del Papa por los difuntos sepultados en lugares sin nombre
Y quién sabe, comentó León XIV en su mensaje, refiriéndose a los acontecimientos de la época, «¡cuántas oraciones se elevaron al cielo desde aquel lugar! ¡Cuántas invocaciones susurradas en el corazón! ¡Cuántos rostros, marcados por el trabajo y la privación, encomendaron su última esperanza al Señor!». Por cada uno de esos rostros, a menudo sepultados en lugares sin nombre, donde nadie podía llorarlos ni depositar una flor, el Papa se unió en oración, para que «su memoria permanezca viva y sea para las nuevas generaciones un recordatorio constante de la inviolable dignidad de la persona humana, del valor de la libertad y del compromiso con la paz».
Como acaba Usted de leer, amplios pasajes de la carta de León XIV al cardenal Simoni fueron citados en el artículo. Aquí nuestra traducción de la misma en forma integra.
Venerado Hermano,
con profunda conmoción me uno espiritualmente a Vuestra Eminencia y a todos quienes congregados en el antiguo campo de prisioneros de Spaç, donde regresan después de tantos años para celebrar la Eucaristía, el Sacrificio de Cristo que transformó la Cruz de signo de muerte en promesa de vida.
Aquel lugar, impreso en la memoria del pueblo albanés, sigue siendo una de las páginas más dolorosas de su historia. Spaç fue un lugar donde muchos cargaron con la pesada cruz de la injusticia; la sangre de quienes sufrieron y murieron en esas montañas irrigó esa tierra, convirtiéndola en un testimonio silencioso de fidelidad, valentía y esperanza. ¡Cuántas oraciones se habrán elevado al Cielo desde aquel lugar! ¡Cuántas invocaciones susurradas en el corazón! ¡Cuántos rostros, marcados por el trabajo y la privación, confiaron su última esperanza al Señor!
La memoria nos recuerda que ninguna cadena es lo suficientemente fuerte como para aprisionar una conciencia iluminada por el Evangelio, ninguna noche es lo suficientemente larga como para impedir el alba que el Señor prepara para Sus hijos, y ninguna prisión es lo suficientemente profunda como para separar al hombre del amor de Dios (cf. Rom 8,35-39). Me uno a la oración por quienes sufrieron y murieron en Spaç, para que su memoria permanezca viva y sea para las nuevas generaciones un recordatorio constante de la inviolable dignidad de la persona humana, el valor de la libertad y el compromiso por la paz.
Encomiendo a todos los presentes a la intercesión de la Santísima Virgen María, Madre de la Esperanza, mientras les aseguro mi recuerdo en la oración, imparto cordialmente a Vuestra Eminencia y a todos los participantes en la celebración la implorada Bendición Apostólica.
Desde el Vaticano, 30 de julio de 2026
Leo PP. XIV
Adicionalmente, aquí un video de un medio albanés reseñando la visita del cardenal Simoni al antiguo campo de prisioneros de Spaç.
Si el nombre le suena pero no recuerda de dónde, preste atención al artículo y caerá en la cuenta.
Artículo de Il Messaggero, Jul-31-2026.
La Domus Paolo VI se transforma: de residencia sacerdotal a hotel de lujo
La reconversión de la histórica residencia Domus Internationalis Paulus VI en el centro de Roma en un hotel de cuatro estrellas ha generado controversia dentro del Vaticano, enfrentando la necesidad de ingresos con la preservación de la identidad eclesiástica del edificio.
Franca Giansoldati
viernes 31 julio 2026
Hasta el último momento intentaron impedirlo. Cardenales eméritos, ex nuncios apostólicos y monseñores residentes habían escrito a la Secretaría de Estado e incluso al Papa León XIV, pidiendo detener la transformación de la Domus Paolo VI, una de las históricas residencias sacerdotales de la Santa Sede, en una estructura hotelera de lujo. Sus cartas no cambiaron el curso de los acontecimientos. Ahora es el balance de 2025 de la APSA, la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, el que pone el sello definitivo a la operación, certificando oficialmente por primera vez la luz verde al proyecto.
Entre las intervenciones estratégicas ilustradas en el documento figura, de hecho, la reconversión de la Domus Internationalis Paulus VI, en via della Scrofa, en pleno centro histórico de Roma. El balance habla explícitamente de una "transformación en estructura hotelera", precisando que se han "obtenido las aprobaciones" necesarias y que, tras la identificación del futuro gestor, "se está a la espera de la firma del contrato preliminar". Se trata de la confirmación de una operación que durante más de un año alimentó el malestar dentro de los muros leoninos.
El histórico edificio, cuyas orígenes se remontan al siglo XV, fue destinado por Pablo VI a acoger cardenales, obispos y sacerdotes de paso. Durante años también vivió allí el cardenal Jorge Mario Bergoglio, cuando aún era arzobispo de Buenos Aires. Fue precisamente esta residencia la que se hizo famosa en marzo de 2013, pocas horas después de la elección de Francisco, cuando el nuevo Pontífice quiso regresar personalmente a la recepción para saldar la cuenta de su estancia. La imagen de Bergoglio en la fila del mostrador, tarjeta de crédito en mano, dio la vuelta al mundo y contribuyó a construir la imagen de un pontificado marcado por la sobriedad y la normalidad.
Hoy ese mismo edificio está destinado a cambiar de función. Su ubicación, entre via della Scrofa, Piazza Navona y el Panteón, lo convierte en uno de los inmuebles más apetecibles del patrimonio inmobiliario vaticano. La Santa Sede pretende concederlo en concesión por varias décadas a un operador privado que realizará la remodelación y gestionará el hotel. La decisión provocó una fuerte oposición interna. La protesta estalló después de que los residentes recibieran cartas en las que se les pedía desalojar los apartamentos para permitir el inicio de las obras. El caso se hizo público cuando el diario argentino La Nación difundió una carta firmada por cardenales y obispos residentes, preocupados de que una estructura creada para alojar al clero fuera apartada de su destino original.
Durante una asamblea con los huéspedes de la Domus, el monseñor portugués Mario Rui Fernandes Leite de Oliveira explicó entonces que la remodelación también era necesaria por problemas de seguridad del edificio. Según lo comunicado a los residentes, la Santa Sede no disponía de los recursos necesarios para financiar directamente una intervención estimada entre 50 y 60 millones de euros. De ahí la decisión de conceder el inmueble por unos treinta años a un operador privado, a cambio de un canon que debería garantizar al Vaticano cerca de cinco millones de euros al año.
Precisamente durante ese encuentro se pronunció una frase destinada a suscitar polémica: "Con el Santo Padre Francisco se había decidido que ciertamente no se podía hacer un hotel de cinco estrellas, por motivos de credibilidad e imagen; al final será solo de cuatro estrellas". Una afirmación que provocó no poca incomodidad, sobre todo porque Francisco había criticado en varias ocasiones a los institutos religiosos transformados en hoteles de lujo, denunciando el riesgo de que conventos y casas religiosas se convirtieran en simples actividades comerciales en vez de abrirse a los pobres, a los migrantes y a las obras de acogida.
El balance de la APSA demuestra ahora que el proyecto ha entrado en su fase final. La operación se inserta en el más amplio plan de valorización inmobiliaria iniciado por la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, que prevé la desinversión o reconversión de los inmuebles considerados no estratégicos para generar nuevos ingresos y contribuir al reequilibrio financiero de la Santa Sede.
La transformación de la Domus representa la línea económica perseguida por la APSA, orientada a rentabilizar el patrimonio inmobiliario aunque reabre un interrogante: ¿hasta qué punto puede llegar la sostenibilidad financiera sin modificar la identidad y la función de inmuebles que, durante décadas, han representado una parte de la memoria y la vida de la Iglesia? Para muchos de los residentes desalojados, la respuesta ya ha llegado. Para el Vaticano, en cambio, el desafío será demostrar que la valorización económica no se traducirá en una pérdida de identidad.
Arzobispo Salvatore Cordileone Considera No Realista Mantener Restricciones De Traditionis Custodes
El arzobispo de San Francisco, EEUU, Salvatore Cordileone, fue entrevistado en el programa “The World Over” de la cadena televisiva estadounidense EWTN, Jul-30-2026. La entrevista era principalmente por su nombramiento el pasado Sábado como miembro del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica, pero como coyunturalmente en la fecha de la entrevista se habían producido aquellas declaraciones del cardenal Arthur Roche, prefecto del Dicasterio para el Culto Divino, afirmando que “el Papa León no va a cambiar Traditionis Custodes, ni va a volver a Summorum Pontificum”, y el arzobispo Cordileone ha sido uno de los que ha pedido mayor acceso a la liturgia tradicional, le preguntaron al respecto. Esta es nuestra transcripción y traduccion adaptada de la parte concerniente de la entrevista a Mons. Cordileone (en el video desde 04:11 hasta 07:11).
Usted pidió públicamente, cito, “acceso más fácil a la forma tradicional de la Misa”, para que los fieles estuvieran menos inclinados a buscar la Misa Tradicional en Latín de forma ilícita. Ahora, muchos sacerdotes y obispos piden que se flexibilicen las restricciones del Papa Francisco. Sin embargo, hoy, en una nueva entrevista, el Cardenal Arthur Roche, jefe del Dicasterio para el Culto Divino del Vaticano, declaró a The Tablet que “el Papa León no va a cambiar Traditionis Custodes ni va a volver a Summorum Pontificum”. Esa fue la orden del Papa Benedicto XVI que permitió una mayor libertad en la celebración del antiguo rito. Arzobispo, ¿cuál es su reacción a esto?
No sé qué tan bien conoce la voluntad del Santo Padre. Pero creo que algo que está claro para todos es que el Santo Padre quiere unir a todos. Él se preocupa por la unidad. Mi preocupación es que si estas restricciones se mantienen, como dije en mi declaración, la gente sentirá que no tiene otra opción que buscar dónde nutrirse espiritualmente de la forma más tradicional en que la Iglesia celebra el culto. Tendrán que buscar fuera de las instituciones y comunidades oficialmente aprobadas. Y lo harán. Así que creo que hay preocupación por la unidad en ambos lados. Uno, si se mantienen las restricciones, la gente acudirá a estos otros grupos que no están en plena comunión con la Sede de Roma. Pero si se les permite el acceso libremente, debemos asegurarnos de que quienes asistan a la Misa estén en plena comunión en cuanto a su fe y su aceptación de las enseñanzas del Concilio Vaticano II. Nuestra experiencia aquí en Estados Unidos, y creo que también en otros países, es que, en general, así es. Por lo tanto, creo que con algunas precauciones, podemos permitir un mayor acceso a la Misa y mantener la unidad dentro de la Iglesia.
Sí. ¿Las restricciones del Papa Francisco a la Misa tradicional en latín son sostenibles en este punto? Es decir, ¿cómo se concilia esto con el mensaje del Papa León a los obispos franceses, que les instó a ser más inclusivos con quienes aman la Misa tradicional, algo que dijo no hace mucho?
Para ser sincero, no creo que sea realista. Si observamos a la generación más joven, vemos que todos aman la tradición. Aman la forma más clásica en que la Iglesia celebra la Misa tradicional, lo que llamamos Misa tradicional, la forma de la Misa, antes de que fuera modificada por el Concilio Vaticano II. Incluso el orden de las Misas que ahora tenemos hechas de una manera más tradicional, con el sacerdote ad orientem, la música sacra, gran solemnidad y reverencia, ellos desean esta profunda tradición. Los transporta a un lugar muy profundo. Es imparable. Es lo que atrae a los jóvenes y seguirá haciéndolo.