Thursday, January 15, 2026

¿Ya No Más Musulmanes Y Transexuales Al Lavatorio De Pies? Misa In Coena Domini Regresa A San Juan De Letrán

Infomación de agencia ANSA, Ene-15-2026. Traducción de Secretum Meum Mihi.

El Papa León XVI volverá a celebrar la Misa in Coena Domini, la del tradicional ‘lavatorio de pies’, en la Basílica de San Juan de Letrán.

La Misa se celebrará a las 17:30 horas del 2 de abril, Jueves Santo, mientras que en la mañana del mismo día celebrará la Misa Crismal en la Basílica de San Pedro.

Es lo que resulta de la agenda publicada por la Prefectura de la Casa Pontificia.

Se regresa así a la tradición precedente al Papa Francisco, quien había elegido lugares simbólicos de sufrimiento para esta celebración, como cárceles o centros de acogida para migrantes.

El Papa Francisco pasó su último Jueves Santo, el 17 de abril de 2025, pocos días antes de su muerte, en la cárcel Regina Coeli.

Wednesday, January 14, 2026

León XIV Ya Tiene Su Mosaico En La Basílica De San Pablo Extramuros

Información de agencia EFE, Ene-14-2026.

Ciudad del Vaticano, 14 ene (EFE).- El Taller de Mosaicos del Vaticano mostró este miércoles al papa León XIV el mosaico con su rostro que será colocado en la basílica de San Pablo Extramuros, según la tradición que acompaña la elección de cada pontífice.

Poco más de ocho meses después de la elección, el 8 de mayo, el Estudio de Mosaicos del Vaticano ha completado el mosaico de 137 centímetros de diámetro, elaborado con esmaltes vítreos y oro.

Los azulejos se crearon mediante la antigua técnica del mosaico cortado y se fijaron con el tradicional estuco al óleo del Vaticano, informó la Fabrica de San Pedro, el organismo que se encarga de la supervisión de las obras del patrimonio de la Santa Sede.

La ejecución de la obra se inició con un boceto pictórico del artista Rodolfo Papa, un óleo sobre lienzo de las mismas dimensiones que el tondo del mosaico, explicaron.

La obra se colocará luego en el espacio junto al retrato del papa Francisco, en la nave derecha de la basílica, a una altura aproximada de 13 metros. El boceto pictórico se conservará, junto con toda la serie de retratos de los pontífices.

En la basílica de San Pablo de Extramuros se conservan los retratos de los papas en su interior, desde el primero, San Pedro, colocados sobre la cornisa de la nave y las naves laterales del crucero.

El primero de los tondos -obras artísticas en forma circular- que representa al apóstol Pedro, se encuentra en lo alto del crucero, a la derecha del ábside. El último, siempre iluminado, es el del papa actual donde se coloca también el nombre en latín con la fecha de inicio de pontificado y se deja libre debajo espacio para la de la muerte.

La mayor parte de estos retratos fueron realizados por decoradores y verdaderos artistas especializados, que prestaron su trabajo y habilidad a la Fábrica de Mosaicos del Vaticano, con excepción de algunos que fueron trabajados en Venecia.

Para crear los retratos de los pontífices del pasado lejano, en algunos casos se dio rienda suelta a la imaginación ya que no existen documentos sobre cuál era su imagen. Esta extensa serie de mosaicos se inició durante el pontificado de León Magno (440-461) en el siglo V y continuó en 1847 durante el papado de Pío IX (1846-1878).

De este modo, es posible para quienes frecuentan esta basílica admirar los rostros de los 267 papas, de los cuales más de ochenta se convirtieron en santos.

Se dice que el espacio para los mosaicos de futuros pontífices en la basílica es limitado: cuentan antiguas profecías que, cuando no se puedan colocar más, será el final de la Iglesia católica o incluso del mundo.


Entradas Relacionadas: Listo Y En Posición El Mosaico De León XIV En San Pablo Extramuros.

Tuesday, January 13, 2026

Consistorio Extraordinario: Texto Completo De Documento Del Cardenal Roche Distribuido A Los Cardenales

Fue más rápido de los que pensabamos, apareció completo el texto del documento aquel al cual nos refrimos hace dos días, escrito por el prefecto del dicasterio para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, cardenal Arthur Roche, distribuido a los cardenales participantes en el consistorio extraordinario de Ene-07/08-2026, del cual un cardenal anónimo dio cuenta describiéndolo como “”bastante negativo sobre la Misa Tradicional en latín”.

Por dos fuentes diferentes fue publicado, uno en italiano que publicó Messa In Latino y dos publicados por Diane Montagna, uno en inglés y el otro en italiano. Como inferimos que siendo la lengua materna del cardenal Roche el inglés, el original es en esa lengua, razón por la cual tomamos dicho texto como base para la siguiente traducción que realizamos.

CONSISTORIO EXTRAORDINARIO
(7-8 de enero de 2026)

Liturgia: una cuidadosa reflexión teológica, histórica y pastoral para que “la sana tradición y abrir, con todo, el camino a un progreso legítimo” (SC 23).

LITURGIA
(Cardenal Arthur Roche)

1. En la vida de la Iglesia, la Liturgia siempre ha experimentado reformas. Desde la Didaché a la Traditio Apostolica; desde el uso del griego al del latín; desde el libelli precum a los Sacramentarios y los Ordines; de los Pontificales a las reformas Franco-Germánicas; desde la Liturgia secundum usum romanæ curiæ a la reforma Tridentina; de las reformas postridentinas parciales a la reforma general del Concilio Vaticano II. La historia de la Liturgia, podríamos decir, es la historia de su continua ‘reforma’ en un proceso de desarrollo orgánico.

2. San Pío V, al afrontar la reforma de los libros litúrgicos en observancia del mandato del Concilio de Trento (cf. Sesión XXV, Decreto General, cap. XXI), fue movido por la voluntad de preservar la unidad de la Iglesia. La bula Quo primum (14 de julio de 1570), con la que se promulgó el Misal Romano, afirma que “es sumamente conveniente que no haya en la Iglesia de Dios más que una sola manera de salmodiar, un solo rito para celebrar la Misa” (cum unum in Ecclesia Dei psallendi modum, unum Missae celebrandae ritum esse maxime deceat).

3. La necesidad de reformar la Liturgia está estrechamente ligada al componente ritual, mediante el cual —per ritus et preces (SC 48)— participamos en el misterio pascual: el rito en sí mismo se caracteriza por elementos culturales que cambian con el tiempo y los lugares.

4. Además, dado que “lla Tradición no es transmisión de cosas o de palabras, una colección de cosas muertas”, sino “el río vivo en el que los orígenes están siempre presentes” (BENEDICTO XVI, Audiencia General, 26 de abril de 2006), podemos afirmar con certeza que la reforma de la Liturgia que desea el Concilio Vaticano II no solo está en plena sintonía con el verdadero significado de la Tradición, sino que constituye una forma singular de ponerse al servicio de la Tradición, porque esta es como un gran río que nos conduce a las puertas de la eternidad (ibid.).

5. En esta visión dinámica, “mantener una tradición sólida” y “abrir el camino al legítimo progreso” (SC 23) no pueden entenderse como dos acciones separables: sin un “legítimo progreso”, la tradición se reduciría a “una colección de cosas muertas”, no siempre sanas; sin la “sana tradición”, el progreso corre el riesgo de convertirse en una búsqueda patológica de novedad, incapaz de generar vida, como un río cuyo cauce se bloquea separándolo de sus fuentes.

6. En el discurso a los participantes en la Plenaria del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos (8 de febrero de 2024), el Papa Francisco se expresó así:
“Sesenta años después de la promulgación de la Sacrosanctum Concilium, no dejan de entusiasmar las palabras que leemos en su Proemio, con las cuales los Padres declaraban la finalidad del Concilio. Son objetivos que describen una precisa voluntad de reforma de la Iglesia en sus dimensiones fundamentales: acrecer cada día más, la vida cristiana de los fieles; adaptar mejor a las necesidades de nuestro tiempo las instituciones sujetas a cambios; favorecer lo que puede contribuir a la unión de todos los creyentes en Cristo; revigorizar lo que sirve para llamar a todos al seno de la Iglesia (cf. SC 1). Se trata de un trabajo de renovamiento espiritual, pastoral, ecuménico y misionero. Y para poder conseguirlo, los Padres conciliares sabían bien por dónde empezar, sabían «que le corresponde de un modo particular proveer a la reforma y al fomento de la Liturgia.» (ibid.). Es como decir: sin reforma litúrgica no hay reforma de la Iglesia”.

7. La Reforma litúrgica se elaboró sobre la base de “una concienzuda investigación teológica, histórica y pastoral” (SC 23). Su objetivo era ampliar la participación en la celebración del Misterio Pascual para renovar la Iglesia, el Pueblo de Dios, el Cuerpo Místico de Cristo (ver LG capítulos I-II), perfeccionando a los fieles en la unidad con Dios y entre sí (cf. SC 48). Solo desde la experiencia salvífica de la celebración de la Pascua, la Iglesia redescubre y retoma el mandato misionero del Señor Resucitado (cf. Mt 28, 19-20) y se convierte, en un mundo desgarrado por la discordia, en fermento de unidad.

8. Debemos reconocer también que la aplicación de la Reforma adoleció y sigue adoleciendo de una falta de formación, y esta urgencia de abordar, comenzando por los Seminarios para “promover una educación de los fieles y una acción pastoral que tengan la sagrada liturgia como su cumbre y su fuente” (Instrucción Inter æcumenici, 26 de septiembre de 1964, 5).

9. El bien primordial de la unidad de la Iglesia no se logra congelando la división, sino encontrándonos en la comunión de lo que no puede sino ser compartido, como dijo el Papa Francisco en Desiderio desideravi 61:
“Estamos continuamente llamados a redescubrir la riqueza de los principios generales expuestos en los primeros números de la Sacrosanctum Concilium, comprendiendo el íntimo vínculo entre la primera Constitución conciliar y todas las demás. Por eso, no podemos volver a esa forma ritual que los Padres Conciliares, cum Petro et sub Petro, sintieron la necesidad de reformar, aprobando, bajo la guía del Espíritu y según su conciencia de pastores, los principios de los que nació la reforma. Los santos Pontífices Pablo VI y Juan Pablo II, al aprobar los libros litúrgicos reformados ex decreto Sacrosancti Œcumenici Concilii Vaticani II, garantizaron la fidelidad de la reforma al Concilio. Por eso, escribí Traditionis custodes, para que la Iglesia pueda elevar, en la variedad de lenguas, una única e idéntica oración capaz de expresar su unidad [Cfr. Paulus VI, Constitutio apostolica Missale Romanum (3 Aprilis 1969) en AAS 61 (1969) 222]. Esta unidad que, como ya he escrito, pretendo ver restablecida en toda la Iglesia de Rito Romano”.

10. El uso de los libros litúrgicos que el Concilio pretendía reformar fue, desde san Juan Pablo II hasta Francisco, una concesión que en ningún caso preveía su promoción. El papa Francisco —al conceder, de acuerdo con Traditionis Custodes, el uso del Missale Romanum de 1962— señaló el camino hacia la unidad en el uso de los libros litúrgicos promulgados por los santos papas Pablo VI y Juan Pablo II, de acuerdo con los decretos del Concilio Vaticano II, única expresión de la lex orandi del Rito Romano.

11. El Papa Francisco resumió la cuestión de la siguiente manera (Desiderio desideravi 31):
“[...] Si la Liturgia es “la cumbre a la cual tiende la acción de la Iglesia y, al mismo tiempo, la fuente de donde mana toda su fuerza” (Sacrosanctum Concilium, n. 10), comprendemos bien lo que está en juego en la cuestión litúrgica. Sería banal leer las tensiones, desgraciadamente presentes en torno a la celebración, como una simple divergencia entre diferentes sensibilidades sobre una forma ritual. La problemática es, ante todo, eclesiológica. No veo cómo se puede decir que se reconoce la validez del Concilio –aunque me sorprende un poco que un católico pueda presumir de no hacerlo– y no aceptar la reforma litúrgica nacida de la Sacrosanctum Concilium, que expresa la realidad de la Liturgia en íntima conexión con la visión de la Iglesia descrita admirablemente por la Lumen Gentium. [...]”.

Roma, 8.01.2026

Monday, January 12, 2026

Brasil: Don Fernando Arêas Rifan Continuará Como Obispo De La Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney Por Dieciocho Meses Más

A muy grandes rasgos habíamos conocido cómo había marchado la audiencia particular que en Noviembre pasado concedió León XIV a Mons. Fernando Arêas Rifan, obispo de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney en Campos, Brasil (aquí y aquí), pero ahora, con documentación oficial, podemos decir que su renuncia sí fue aceptada pero continuará en el cargo hasta más o menos la solemnidad de San Pedro y San Pablo de 2027, como verán más adelante.

Hay dos documentos publicados ayer por la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney, los cuales pasamos a traducir con algunas adaptaciones.

El primero se llama “comunicado oficial a los Sacerdotes y Fieles de la Administración Apostólica”, de fecha Ene-08-2026.

Mons. Fernando Arêas Rifan

Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney

Campos, RJ, Brasil

A los

Reverendos Sacerdotes,

Reverendas Consagradas y

Fieles Laicos de nuestra Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney

Estimados hermanos y hermanas en Cristo:

En cumplimiento de la sagrada misión a mí confiada, por gracia de Dios y de la Sede Apostólica, de apacentar la grey del Señor en nuestra Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney, por medio de las presentes letras, comunico la decisión del Santo Padre, el Papa León XIV, a través de la Nunciatura Apostólica en Brasil.

Habiendo cumplido la edad de 75 años el 25 de octubre de 2025, en conformidad con las normas canónicas (canon 401 § 1), presenté al Santo Padre mi renuncia al oficio de Administrador Apostólico de la Administración Apostólica de San Juan María Vianney. En efecto, el Romano Pontífice, en la Audiencia realizada el 22 de noviembre de 2025, aceptó mi renuncia, pidiéndome, no obstante, la generosidad de continuar en el gobierno de esta Iglesia particular durante dieciocho meses más, a partir de mi 75.º cumpleaños, hasta que se nombre a mi sucesor.

Recibo, pues, con inmensa gratitud y en espíritu de filial obediencia la petición del Santo Padre, especialmente en vista de la confianza depositada en mí para el gobierno de esta porción del rebaño de Cristo.

Finalmente, concluyo suplicando humildemente a los sacerdotes, religiosas y fieles de nuestra Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney eleven sus oraciones por mí al Buen Dios y por nuestra Iglesia particular, a la vez que les aseguro mis oraciones.

Campos dos Goytacazes, RJ, Brasil, 8 de enero de 2026

+ Fernando Arêas Rifan,

Obispo Administrador Apostólico de la

Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney

El segundo documento se llama “Relato de Mi Visita al Papa y Comunicado Oficial a los Sacerdotes y Fieles de la Administración Apostólica”, de Ene-11-2026.

RELATO DE MI VISITA AL PAPA Y COMUNICADO OFICIAL

A LOS SACERDOTES Y FIELES

DE LA ADMINISTRACIÓN APOSTÓLICA PERSONAL DE SAN JUAN MARÍA VIANNEY

Queridísimos sacerdotes y fieles,

¡Alabado sea Nuestro Señor Jesucristo y su Madre, María Santísima!

Al finalizar mi función como Obispo de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney, durante esta prórroga solicitada por el Santo Padre, el Papa León XIV, pidiéndome que continúe con serenidad y generosidad en el gobierno de esta Iglesia, vengo a agradecer a nuestros queridos sacerdotes, religiosas y fieles en general, todo el apoyo y la solidaridad que me han demostrado durante este tiempo. Pido perdón por cualquier falta o negligencia de mi parte y pido las oraciones de todos. Perdono a todos aquellos que me hayan ofendido de algún modo. Continuaremos siempre unidos en la oración y el trabajo en esta viña del Señor, a la que hemos sido llamados.

El 25 de octubre de 2025, por la gracia de Dios, cumplí 75 años y, cinco días antes, en obediencia al canon 401 del Código de Derecho Canónico, el 20 de octubre, presenté ante la Nunciatura Apostólica en Brasil, que representa al Santo Padre, el Papa, mi renuncia al oficio que la Iglesia me confió como Obispo de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney, el 18 de agosto (como Obispo Coadjutor) y el 16 de diciembre de 2002 (como Obispo Titular de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney).

El día 15 de noviembre de 2025, fui amable y gentilmente recibido en audiencia particular por el Santo Padre, el Papa León XIV, a quien le entregué personalmente esta carta de renuncia, junto con documentos que expresan el pensamiento, la orientación y el comportamiento de nuestra Administración Apostólica, con fotos y relatorios alusivos. El Santo Padre me recibió muy gentilmente, escuchó toda mi exposición y me hizo algunas preguntas. Le expliqué nuestro itinerario doctrinal, nuestra “conversión”, de cómo antes fuimos influenciados por ciertos grupos con posturas radicales, incluso sin pertenecer a ellos, y cómo llegamos a comprender mejor la situación de la Iglesia y la correcta adhesión a su Magisterio como criterio de verdad para todo católico, culminando en la declaración del obispo Licínio Rangel y de nosotros al crear nuestra Administración Apostólica: preservamos la Misa en su forma tradicional, reconociendo al Papa, el Concilio Vaticano II interpretado según el Magisterio de la Iglesia y la validez del Novus Ordo Missae, celebrado correctamente.

Cuando mencioné, por ejemplo, que aquí preservamos la Liturgia de la Misa en el Rito Romano Antiguo (San Pío V), me preguntó si también celebro la Misa en el rito actual (de Pablo VI). Le expliqué que en nuestras iglesias celebramos el rito antiguo, pero cuando, como invitado, concelebré con nuestro obispo diocesano, Dom Roberto Paz, utilizo el rito actual, así como cuando yo o nuestros sacerdotes, invitados, celebramos la misa en las iglesias de las diócesis según la forma actual. Pareció satisfecho.

Le expuse nuestra buena relación con la Diócesis de Campos, con los obispos de nuestra Región y con los obispos de nuestra Conferencia Episcopal. Además, le transmití el mensaje que me confió nuestro obispo diocesano, pidiéndole que lo transmitiera al Papa: “Dígale al Santo Padre que aquí en Campos todo va bien, que estamos en paz y en comunión”.

El 17 de noviembre fui recibido en audiencia en el Dicasterio para los Obispos, organismo de la Curia Romana al que estamos subordinados como circunscripción eclesiástica episcopal. Fui muy bien recibido por el prefecto, el arzobispo Dom Filippo Iannone, O. Carm., y por el secretario, Dom Ilson de Jesus Montanari, a quienes entregué los mismos documentos y respondí a todas sus preguntas sobre nuestra Administración Apostólica, su funcionamiento, su liturgia, su relación con los obispos de la región y de la CNBB (Conferencia Nacional de Obispos de Brasil), etc. Me preguntaron, por ejemplo, si también cantábamos algunos himnos comunes en las iglesias de Brasil, y se alegraron mucho cuando les dije que sí, además del canto gregoriano y los himnos tradicionales. La continuidad de nuestra Administración Apostólica es un asunto resuelto. “Ni siquiera se cuestiona”, dijeron.

El 19 de noviembre me presenté ante el Santo Padre en la audiencia pública del miércoles. Me reconoció de inmediato y amablemente me presentó las conclusiones de mis visitas a él y al Dicasterio para los Obispos, informándome que habían decidido prolongar mi mandato un poco más para analizar mejor la situación y, sobre todo, preparar mi sucesión.

El 25 de noviembre, fui al Dicasterio para los Obispos para saludar, despedirme y expresar mi gratitud. Fue entonces cuando Mons. Ilson Montanari, secretario del Dicasterio, me informó que, junto con el Papa, habían decidido prorrogar mi mandato como Administrador Apostólico por un año y ocho meses, hasta cerca de la festividad de los santos Pedro y Pablo del año 2027 (la fecha exacta se confirmó posteriormente mediante carta oficial de la Nunciatura Apostólica, abajo). El motivo es darnos tiempo para preparar a mi sucesor. El Papa decidió aceptar la renuncia de los obispos a los 75 años y de los cardenales a los 77. En nuestro caso, al ser un caso especial según ellos, me quedaría un poco más para darnos tiempo de preparar un sucesor y, al dejar el cargo, podría acompañarlo en la nueva administración, mientras aún gozara de buena salud.

El 3 de diciembre, recibí una carta de la Nunciatura Apostólica, de Su Excelencia el Nuncio, Monseñor Giambattista Diquattro, que transmito:

“Excelencia, Con carta del 20 de octubre de 2025, Su Excelencia presentó al Santo Padre su renuncia al gobierno pastoral de esta Administración Apostólica Personal de San Juan Vianney.”

“Cumplo ahora el deber de informale que el Santo Padre León XIV, en la audiencia celebrada el 22 de noviembre de 2025, aceptó la renuncia de Su Excelencia al gobierno pastoral de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney, y al mismo tiempo ruega a Su Excelencia que permanezca al frente de dicha Administración durante dieciocho meses más a partir de la fecha de su 75.º aniversario”.

“Al transmitirle la decisión pontificia, que deberá ser comunicada al clero y a los fieles de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney, el Santo Padre León XIV pide a Su Excelencia la generosidad para continuar serenamente en el gobierno de la Iglesia Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney”.

“Al comunicarle lo que precede, aprovecho la oportunidad para reiterarle mis sentimientos de fraternal estima y consideración.

De Su Reverendísima Excelencia, dev.mo

+ Giambattista Diquattro, Nuncio Apostólico”

Con toda mi gratitud, estima y consideración, de todos, indigno siervo

+ Fernando Arêas Rifan

León Recibe En Audiencia A Premio Nóbel De Paz, María Corina Machado

Desde muy temprano hoy diferentes medios han venido dedicando artículos a una audiencia que apareció en el boletín diario de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, la que concedió León XIV a María Corina Machado, actual premio Nóbel de Paz, y principal opositora del régimen venezolano. Todos esos artículos especulaban sobre la audiencia, puesto que el Vaticano no informa de esas audiencias, ni tampoco la directamente recibida había emitido declaraciones, las cuales llegaron en las últimas horas de la tarde, tiempo de Roma, mediante un comunicado de prensa aparecido en el sitio de internet de su, así llamado, Comando Nacional de Campaña.

Nota de prensa – (ROMA. 12/01/2026)

El Papa León XIV recibió este lunes a María Corina Machado en la Santa Sede, en El Vaticano. Durante la audiencia privada, la líder venezolana pidió al Pontífice interceder por la liberación de los más de mil presos políticos y por el avance sin demora de la transición a la democracia en Venezuela.

“Hoy tuve la bendición y el honor de poder compartir con su Santidad y expresarle nuestro agradecimiento por su seguimiento sobre lo que sucede en nuestro país. Le transmití también la fuerza del pueblo venezolano que se mantiene firme y en oración por la libertad de Venezuela, y le pedí interceder por todos los venezolanos que permanecen secuestrados y desaparecidos”, comentó Machado.

De igual forma, expresó al Papa la importancia de la gesta cívica que protagonizaron los venezolanos el 28 de julio de 2024 y que ratifica la legitimidad del presidente Edmundo González Urrutia.

María Corina destacó la lucha espiritual que durante años han enfrentado los venezolanos y aseguró que finalmente, con el acompañamiento de la Iglesia y la presión sin precedentes del Gobierno de los Estados Unidos, está más cerca la derrota del mal en el país.

Posterior a este encuentro, la líder también pudo conversar con Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede y Nuncio en Venezuela (2009-2013).

Las citas tuvieron lugar pocas horas después de que cientos de venezolanos exigieran en misas, vigilias y protestas en todo el territorio nacional la liberación de los ciudadanos que permanecen secuestrados en distintos centros de tortura y reclusión. Hasta el momento, solo se ha confirmado la excarcelación de 17 personas, según cifras del Foro Penal, lo que no sobrepasa el 2% del total de prisioneros.

Sunday, January 11, 2026

Consistorio Extraordinario: «Al Final Nos Dieron Un Documento Escrito Por El Cardenal Arthur Roche, El Cual Era Bastante Negativo Sobre La Misa En Latín»

Ya saben Ustedes que en el consistorio extraordinario de la pasada semana los señores cardenales decidieron quedarse mirando sus sinodales ombligos ignorando asuntos que de verdad le conciernen a las ovejas, uno de ellos, la liturgia, tema inicialmente en agenda planteado por el propio León, pero dejado de lado vía votación porque el tiempo era corto.

Pero sobre este tema aparece un detalle interesante para que los periodistas que cubren el Vaticano se pongan en la pista para ver si nos hacen el favor de conseguir el documento integral. En un resúmen que hace The Catholic Herald, Ene-11-2026, sobre las incidencias del consistorio, basado en testimonios de diferentes cardenales participantes, encontramos este pasaje que traducimos seguidamente (énfasis añadidos).

Cabe destacar que un cardenal dijo a The Catholic Herald que, si bien el tema de la Misa Tradicional en latín no se planteó abiertamente en la plenaria, sí se incluyó en los debates por escrito. “Si bien la liturgia se dejó de lado”, dijo el cardenal, “al final nos dieron un documento escrito por el cardenal Arthur Roche, bastante negativo sobre la Misa Tradicional en latín”.

En conjunto, este desarrollo apunta a un deterioro en el enfoque actual de la Santa Sede respecto a la Misa Tradicional en latín. El hecho de que se presentara una evaluación crítica por escrito, en lugar de una evaluación franca en la plenaria, se interpretará por muchos como una señal de que ya se está definiendo el rumbo. Por esta razón, el siguiente consistorio, programado para Junio, asume particular importancia.

Así es que, señores vaticanistas, póngase a trabajar y hagan el favor de conseguir el aludido texto del cardenal Roche. A modo informativo, el cardenal Arthur Roche es el actual prefecto del dicasterio para el Culto Divino, consumado enemigo de la liturgia tradicional. Es este el personaje que desde Traditionis custodes ha venido pidiendo a los obispos locales, especialmente los de EEUU, que muestren cómo han venido bugninizando a las ovejas, según lo expresado por él mismo en aquellas Responsa ad Dubia de 2021, «El Obispo diocesano, como moderador, promotor y custodio de toda la vida litúrgica, ha de trabajar para que en su diócesis se vuelva a una forma celebrativa unitaria». Consecuencia de ello, hay obispos que se extralimitan con tal de agradar al que manda y prohíben reclinatorios, casullas romanas, celebraciones Ad Orientem, etc.

Queremos saber qué diablos le escribió Roche a los cardenales en ese documento que les entregaron durante el consistorio.


Entradas Relacionadas: Consistorio Extraordinario: Texto Completo De Documento Del Cardenal Roche Distribuido A Los Cardenales.

Saturday, January 10, 2026

Vaticano Publica Discurso De León XIV Conclusivo Del Consistorio Extraordinario

En la tarde del Sábado (tiempo de Roma), Ene-10-2026, el Vaticano publicó el discurso de León XIV que dio conclusión al consistorio extraordinario de cardenales el pasado Jueves, por ahora solamente en italiano. De este discurso provino la información ya conocida de que en Junio volverá a haber otro consistorio, presumiblemente más largo.

Este es un artículo de Vatican News, Ene-10-2026.

León XIV: un escándalo en la Iglesia cuando las víctimas de abusos no son acogidas

Se ha publicado el texto íntegro del discurso del Papa al concluir el Consistorio del 7-8 de enero. El Pontífice anuncia una nueva reunión de los cardenales en junio, cerca de la Solemnidad de los Santos Pedro y Pablo, e incentiva este camino de escucha y conocimiento mutuo. Luego recuerda la problemática de los abusos: “Las víctimas a menudo han encontrado las puertas cerradas; hay que acompañarlas con la cercanía de auténticos pastores”.

Salvatore Cernuzio – Ciudad del Vaticano

No era un tema específico del Consistorio extraordinario, celebrado el 7 y 8 de enero en el Vaticano, y sin embargo el Papa quiso mencionar ante los aproximadamente 170 cardenales, electores y no electores, provenientes de todos los continentes, un problema que “hoy sigue siendo verdaderamente una herida en la vida de la Iglesia en muchos lugares”, es decir, “la crisis” generada por los abusos sexuales. Un tema denunciado en varias ocasiones por el Papa estadounidense en estos meses de pontificado. También en el Consistorio —centrado completamente en los temas de sinodalidad y misión, votados por mayoría por los cardenales— León XIV no quiso omitir un guiño a esta plaga en la Iglesia. Lo hizo en el discurso conclusivo de los dos días de trabajo, cuyo texto íntegro se publicó hoy, 10 de enero en italiano.

“El abuso mismo causa una herida profunda que quizá dura toda la vida; pero muchas veces el escándalo en la Iglesia se produce porque la puerta ha estado cerrada y las víctimas no han sido acogidas, acompañadas con la cercanía de auténticos pastores”, afirmó el Papa en su intervención en el Aula Pablo VI. Como testimonio de su denuncia está el testimonio de una víctima con la que pudo hablar recientemente: “Me dijo que, para ella, lo más doloroso era precisamente que ningún obispo quería escucharla. Y por eso, también ahí: la escucha es profundamente importante”, subrayó el Papa León.

Próximos encuentros

La escucha, tema querido por el Papa, es también una necesidad entre el Sucesor de Pedro y el Colegio Cardenalicio. Por esto, León XIV pidió a los cardenales continuar el camino del Consistorio para profundizar el conocimiento mutuo, fortalecer el diálogo e implementar la sinodalidad. Luego anunció que “continuarán los encuentros” en el futuro, “pero quizás de más días, una vez al año: tres o cuatro días, como algún grupo ha sugerido. Un primer día de reflexión, oración y encuentro, luego dos o tres días de trabajo”.

Mientras tanto, para este año programó una segunda sesión para finales de junio, cerca de la Solemnidad de los Santos Pedro y Pablo. “Quisiera sugerir que, para este año, hagamos una segunda vez dos días”, dijo, alentando también a los cardenales que “tienen dificultades por motivos económicos” a pedir ayuda: “Hablen. Y pienso que yo también, nosotros también, podemos vivir un poco de solidaridad unos con otros, y habrá maneras, con personas generosas que ayudarán”.

Enviar por escrito propuestas y evaluaciones

“El diálogo está destinado a continuar”, aseguró el Papa. En este sentido, pidió a los cardenales “transmitir por escrito” sus evaluaciones sobre los cuatro temas propuestos —además de sinodalidad y misión, también la liturgia y la constitución Praedicate Evangelium—, así como evaluaciones sobre el Cónclave “en su conjunto” y sobre la “relación de los cardenales con el Santo Padre y con la Curia Romana”. “Yo también —prometió— me reservaré leer con calma informes y mensajes personales y luego, más adelante, darles un feedback, una respuesta y continuar el diálogo”.

Agradecido a los presentes y cercano a los ausentes

En su intervención final, el Papa hizo un balance positivo de esta primera experiencia de colegialidad que, señaló, “está íntimamente conectada con lo que vivimos en el Cónclave”, antes del cual, en las congregaciones generales, muchos cardenales habían expresado “el deseo de conocernos y de poder dar su contribución y apoyo”. El Cónclave representó así “un momento privilegiado para expresar la misión de la Iglesia y hacerlo juntos, en comunión”. León se dijo “profundamente agradecido” por la presencia y participación de los cardenales, “todas orientadas a apoyarme en mi servicio como sucesor de Pedro”. En particular, expresó gratitud a los más ancianos que hicieron el esfuerzo de venir: “Su testimonio es realmente valioso”. Al mismo tiempo, manifestó cercanía a los cardenales de diversas partes del mundo que no pudieron asistir por diferentes razones: “¡Estamos con ustedes y los sentimos cercanos!”. “Personalmente —añadió— he sentido una profunda comunión y sintonía con todos ustedes y entre tantos intervenciones”.

La importancia de la formación

Refiriéndose a los puntos surgidos durante los trabajos, en particular los de los 20 grupos divididos por idioma, el Papa León destacó la cuestión de la importancia de la formación. La “formación de todos” —en seminarios, de sacerdotes, obispos, laicos colaboradores— que “debe estar arraigada en la vida ordinaria y concreta de la Iglesia local, de las parroquias y de muchos otros lugares significativos donde se encuentran las personas, en particular aquellas que sufren”. Es difícil, en poco tiempo, profundizar un tema de este tipo; por eso, es necesario que el trabajo ordinario sea “ocasión de formación y crecimiento para quienes trabajamos, a todos los niveles, desde lo parroquial hasta la Curia Romana”. Un ejemplo son las visitas pastorales y todos los organismos de participación “a revitalizar”.

El servicio de la Curia

En particular, el Papa mencionó el trabajo de los Dicasterios en el espíritu de Praedicate Evangelium, con su servicio al Papa y a las Iglesias particulares. La Praedicate Evangelium —constitución apostólica publicada en octubre de 2022, con la cual Francisco reformó la Curia romana— pone de relieve la necesidad de “armonizar mejor” el servicio de la Curia con el camino de evangelización. En esta perspectiva, León XIV aseguró su compromiso de ofrecer a los cardenales y a toda la Iglesia “una estructura de relaciones y de servicio, capaz de apoyar y sostener a ustedes y a las Iglesias locales, para afrontar juntos con mayor pertinencia e incisividad los desafíos actuales de la misión”.

“Todo esto —prosiguió— está conectado con el camino de implementación del Sínodo, que continúa y tendrá un hito fundamental en la Asamblea eclesial programada para 2028”. “Les animo a ser fermento de este camino” para la misión de la Iglesia y al servicio de la proclamación del Evangelio.

Apoyo a quienes sufren guerras y violencias

Al concluir su discurso, el Papa exhortó a transmitir esperanza al mundo de hoy: “No estamos reunidos aquí sordos a la realidad de la pobreza, del sufrimiento, de la guerra, de la violencia que aflige a tantas, tantas Iglesias locales. Y aquí, con ellos en nuestros corazones, queremos decir también que estamos cerca de ellos. Muchos de ustedes vienen de países donde viven con este sufrimiento de violencia y guerra”. De este camino de esperanza hay que hacerse cargo también ante los jóvenes. La esperanza, es decir, vivida en el Jubileo recién concluido: “Hemos cerrado la Puerta Santa, pero recordemos: ¡la puerta de Cristo y de su amor permanece siempre abierta!”.