Thursday, September 26, 2024

Árbol de Navidad del Vaticano se encenderá el 7 de diciembre 2024: estos son los detalles del árbol y pesebre

Artículo de Zenit, Sep-26-2024. Esta información está basada en un comunicado de la gobernación del Vaticano (governatorato), Sep-24-2024.

Árbol de Navidad del Vaticano se encenderá el 7 de diciembre 2025: estos son los detalles del árbol y pesebre

La Magia de Grado y Ledro Llega al Vaticano: Un Nacimiento y un Árbol de Navidad que Conectan Historia, Fe y Comunidad

(ZENIT Noticias / Ciudad del Vaticano, 26.09.2024).-
La Navidad 2025 en el Vaticano estará marcada por la riqueza histórica y natural de dos pequeñas pero notables comunidades del norte de Italia: Grado, en la provincia de Gorizia, y Ledro, en el Trentino Alto-Adige. Estas localidades no solo comparten un profundo arraigo cultural, sino que se han unido para ofrecer sus tesoros en una de las más importantes celebraciones de la cristiandad. Mientras que Grado donará su singular representación del nacimiento de Jesús, Ledro regalará un majestuoso abeto de 29 metros que acompañará al pesebre en la icónica Plaza de San Pedro.

Un Pesebre con sabor a Laguna

El pesebre de este año no será solo una simple representación de la Natividad, sino una auténtica ventana a la vida en la laguna de Grado, una región rica en tradiciones pesqueras y arquitectura ancestral. La escena del nacimiento de Cristo estará ambientada en uno de los «casóni», las tradicionales chozas de caña que durante siglos han sido refugio de pescadores locales. Rodeado de más de un centenar de «mote» (islotes pequeños), este pesebre sumergirá a los visitantes en un paisaje vivo, evocando los primeros años del siglo XX, cuando la laguna aún era hogar de cientos de habitantes de Grado.

Lo que distingue a esta representación navideña es su autenticidad. Cada detalle ha sido meticulosamente cuidado, desde la flora autóctona hasta la recreación de aves locales. La construcción de la mota (islote) y el casóne ha sido una labor colectiva de voluntarios de Grado: carpinteros, artesanos y pescadores han unido fuerzas para erigir un pesebre que respira historia y devoción. Es más que una obra artística, es un homenaje a la comunidad, una manifestación de amor por sus raíces y una declaración de fe.

De Ledro a San Pedro: el viaje de un árbol monumental

El gran abeto rojo que adornará la Plaza de San Pedro recorrerá un largo camino desde los bosques de Ledro. Esta impresionante conífera, cuidadosamente seleccionada por las autoridades forestales del Trentino, ha sido transportada para presidir la Navidad en el corazón del Vaticano. La sostenibilidad fue un factor clave en la elección del árbol, que forma parte de un proceso de renovación forestal natural, asegurando así que su tala no afecte al ecosistema local.

Además del abeto principal, otras coníferas más pequeñas, decoradas por asociaciones y ciudadanos de Ledro, así como de comunidades vecinas y ciudades hermanadas, también serán enviadas al Vaticano. Estas se exhibirán en diferentes edificios y oficinas de la Santa Sede, contribuyendo al ambiente festivo y recordando la conexión entre lo local y lo universal en la celebración navideña.

Una tradición centenaria repleta de significado

El próximo 7 de diciembre, durante la tradicional ceremonia de inauguración e iluminación, el pesebre de Grado y el abeto de Ledro se revelarán ante los ojos del mundo. El acto será presidido por el Cardenal Fernando Vérgez Alzaga, en compañía de la hermana Raffaella Petrini, y contará con la presencia de los artesanos y autoridades que han hecho posible este regalo navideño.

El nacimiento y el árbol permanecerán en la Plaza de San Pedro hasta el 12 de enero de 2025, cuando se celebre el Bautismo del Señor, marcando el final del Tiempo de Navidad. Durante este periodo, millones de personas podrán apreciar la majestuosidad del árbol y la delicadeza del pesebre, que no solo representan la Navidad, sino también el espíritu de comunidad, historia y fe que define tanto a Grado como a Ledro.

Un viaje que conecta pasado y presente La colaboración entre estas dos comunidades italianas y el Vaticano va más allá de una simple ofrenda navideña. El pesebre de Grado es el resultado de más de 25 años de trabajo en la isla, donde cada Navidad se celebra una importante exposición de pesebres que reúne a diversas asociaciones locales. Este proyecto ha crecido con el tiempo, desde un sueño iniciado por el caballero Antonio Boemo hasta convertirse en un esfuerzo colectivo en el que han participado decenas de voluntarios.

Por otro lado, Ledro, con su rica historia arqueológica y natural, ha ofrecido uno de sus tesoros más preciosos: un abeto de sus legendarios bosques, que será símbolo de vida y renovación en una de las plazas más importantes del mundo. El vínculo entre Ledro y la Navidad del Vaticano es también un recordatorio del patrimonio común que compartimos, de la importancia de proteger la naturaleza y de mantener vivas nuestras tradiciones.

Un encuentro entre tradiciones y fe

Este año, la Navidad en el Vaticano será una verdadera fusión de tradiciones. Desde la calma de la laguna de Grado hasta las cumbres de Ledro, el nacimiento y el árbol de Navidad simbolizan no solo el espíritu de la temporada, sino también la unión entre las comunidades y su deseo de compartir su legado con el mundo. Con su ambiente único, ambos regalos son un testimonio de que, en tiempos de festividad, la fe y la comunidad tienen el poder de iluminar incluso las noches más largas del invierno.

«Interpretaciones Catastróficas» sobre Fátima, un «Problema» para la Pontificia Academia Mariana Internacional

A raíz del reciente pronunciamiento del Dicasterio Para la Doctrina de la Fe sobre Medjugorje, era previsible que se siguieran escuchando comentarios provenientes de la Pontificia Academia Mariana Internacional y/o de su Observatorio para las Apariciones y los Fenómenos Referentes a la Virgen María en el Mundo, y así ha sido en efecto. Un poco difícil seguirles la huella porque la mayoría han sido en medios pequeños, pero de todos modos se han producido.

Aquí nos ocupamos de una entrevista que condedió Fray Stefano Cecchin, presidente de la Pontificia Academia Mariana Internacional, a un podcast del departamento de comunicación de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, llamado “Hablemos Iglesia”, Sep-26-2024. En esta entrevista le indagan al P. Cecchin sobre el papel que tuvo la PAMI en el desarrollo de las nuevas “Normas para proceder en el discernimiento de presuntos fenómenos sobrenaturales”, sobre la ingerencia que tiene sobre cada una de las investigaciones de presuntas apariciones, pero la entrevista en general se centra mayormente sobre Medjugorje. ¿Recuerdan Ustedes cómo nosotros inferimos que en el Vaticano tienen intención de sepultar las apariciones y el mensaje de Akita, aunque no solamente ellos sino las apariciones ya aprobadas que según la mentalidad que campea ahora en el vértice resultan incomodas? Bien, aquí un pasaje más de la aludida entrevista que refuerza y aumenta nuestras convicciones (en el video a partir de 11:06).

Por eso mi siguiente pregunta es si Medjugorje según los estudios que Ustedes tienen es el caso más complejo en cuanto a las apariciones marianas.

No, no, Medjugorje no, no es el más. Para nosotros el estudio más complicado es Fátima y continúa a ser Fátima.

¿En serio, y eso por qué?

No Fátima en sí misma, pero Fátima en las interpretaciónes que hemos tenido con varios grupos que la interpretan. Fátima es la más conocida en el mundo, Fátima está en todo el mundo, los chinos tienen miedo de Fátima.

La más profética, ¿no?

Sí, porque tienen miedo de la caída del comunismo. Por eso los chinos, también Corea del Norte, tienen mucho miedo de Fátima como una realidad que puede destruir todo eso. Pero Fátima tiene este problema de las interpretaciones y continúan esas interpretaciones catastróficas. Interpretaciones varias que... Medjugorje no tiene ese problema.

Arquidiócesis de Denver sobre expulsiones en el Sodalicio de Vida Cristiana. Alejandro Bermúdez se pronuncia sobre su propia expulsión

En reacción a la expulsión ayer de diez miembros del Sodalicio de Vida Cristiana, la Arquidiócesis de Denver en EEUU ha emitido una declaración con fecha Sep-25-2024, visto que en esa jurisdicción hay una parroquia encargada a esa organización, si la memoria no nos engaña, desde tiempos en que el cardenal Chaput era el arzobispo. Traducción de Secretum Meum Mihi.

25 de Septiembre de 2024

Declaración de la Arquidiócesis de Denver sobre las expulsiones del Sodalitium Christianae Vitae

La Arquidiócesis de Denver está consternada y entristecida por la noticia de las expulsiones de miembros del Sodalitium Christianae Vitae, basadas en acusaciones de décadas de antigüedad en América del Sur. Si bien la Arquidiócesis está trabajando activamente para comprender el alcance total de la investigación del Vaticano, no podemos comentar sobre detalles específicos. Esta noticia es inconsistente con nuestra larga experiencia de los hombres que han servido en la Arquidiócesis de Denver.

Entre los que nombran y viven aquí, el padre Daniel Cardó ha servido noblemente y fielmente en Colorado durante 17 años. Durante su estancia aquí, el P. Cardó no ha afrontado ni un solo expediente disciplinario en su contra. Es querido por sus feligreses y muy respetado en la comunidad. La comunidad parroquial del Santo Nombre en Sheridan, que alguna vez estuvo agonizando, ahora está prosperando gracias a su compromiso con el Señor y aquellos a quienes sirve.

Similarmente, Eduardo Regal y Alejandro Bermúdez han servido fielmente y con distinción en la Arquidiócesis de Denver y los fallos en su contra son igualmente profundamente decepcionantes, por decir lo menos.

Posteriormente, es decir hoy, el periodista Alejandro Bermúdez se ha pronunciado sobre su propia expulsión del Sodalicio de Vida Cristiana mediante un audio en sus redes sociales que llama “punto de vista”. Esta manera de comunicarse ya es de vieja data y utilizada por Bermúdez desde los tiempos que era director de Aciprensa. Para los estándares de internet, en los cuales un video de cinco segundos es demasiado largo, este audio es bastante largo, pero hay que tomarse el tiempo de escuchar, porque además proporciona daticos desconocidos. El audio tiene fecha Sep-26-2024, pero allí mismo su autor aclara que fue grabado en la noche de Sep-25-2024.

Wednesday, September 25, 2024

Qué es la Acción Ordinaria del Demonio y Cómo Contrarrestarla

Aprendimos más con este comentario sobre una catequésis de Francisco que con la propia catequésis. Su autor, el P. Francesco Bamonte, es actualmente vicepresidente de la Asociación Internacional de Exorcistas, anteriormente su presidente, y ha escrito este comentario en agencia SIR, Sep-25-2024, que es la agencia de noticias de los obispos italianos. Traducción de Secretum Meum Mihi (con adaptaciones).

Qué es la acción ordinaria del demonio y cómo contrarrestarla

La tentación diabólica no produce sus devastadoras consecuencias si nuestra voluntad humana, con la ayuda de Dios, se compromete a resistirla. De hecho, somos libres de aceptar o rechazar las sugerencias del demonio. Y Dios, por su parte, entre las diferentes ayudas, nos da la posibilidad de saber distinguir lo que Él nos sugiere y lo que nos sugiere el demonio

Francesco Bamonte (*)
25 de septiembre de 2025


La catequésis de hoy del Papa Francisco nos ofrece la ocasión para reflexionar sobre la acción ordinaria del demonio. Esta corresponde a la tentación e involucra a todos, sin excluir a nadie. La acción extraordinaria, como la vejación o la posesión, ciertamente impresiona por sus manifestaciones, pero la ordinaria es la acción diabólica más peligrosa porque quiere conducirnos a la perspectiva definitiva y absoluta del sufrimiento eterno. El Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica en el n. 74 es claro: “Los demonios intentan asociar al hombre a su rebelión contra Dios”.

Para ello, Satanás y los demonios estudian a fondo los puntos débiles de cada uno de nosotros actuando con tentación sobre nuestra esfera psíquica con la intención de alterar el juicio de nuestro intelecto y obtener el consentimiento de nuestra voluntad. Para tentarnos utilizan dos poderosos aliados: la “carne” y el “mundo”.

La carne es nuestra naturaleza humana herida por el pecado original y que permanece vulnerable incluso después del bautismo, porque está inclinada al mal por aquello que el lenguaje tradicional indica con el término de concupiscencia. El mundo no es simplemente el ambiente en el cual vivimos o el género humano en general, sino, como escribe el evangelista Juan, aquellos que, con distintos grados de conciencia, viven separados de Dios, formando el conjunto de quienes, en efecto, sirven al “príncipe de este mundo”, es decir, Satanás, difundiendo el pecado en la sociedad.

Como recordó el Papa, el mundo, incluidos los medios tecnológicos creados y gestionados por el hombre, presentan continuamente oportunidades para pecar, instigándonos a hacer lo contrario de lo que Jesús ha enseñado.

Aquí pues el diablo, através el mundo, propone como amables e imitables los escándalos y malos ejemplos, los espectáculos corruptos, los placeres y los entretenimientos refinados e inmorales.

Y al mismo tiempo siembra discordia, desencadena guerras, crea divisiones, confunde las mentes incluso a través de ideologías revestidas de falso humanitarismo. Hoy utiliza los poderosos medios de comunicación social, los medios y las redes sociales, para orientar y condicionar el pensamiento de la humanidad contra Dios, separándola de su Amor.

Una tentación con la que Satanás siempre ha insidiado al ser humano, y que el Papa Francisco ha señalado en su catequesis, es la del esoterismo, el ocultismo, la brujería y el satanismo. Satanás se esfuerza en hacer creer a los hombres que mediante de estas prácticas se puede obtener elevación espiritual, poderes extraordinarios, autorrealización y el cumplimiento de los propios deseos y felicidad. En realidad es exactamente lo contrario.

Al adherirse a la mentalidad mágica y a las prácticas ocultistas, el hombre sigue el camino indicado por Satanás, a medida que crece cada vez más en el deseo de querer llegar a ser como Dios, haciendo suyo el antiguo desafío de los ángeles rebeldes, llegando a colocarse ilusoriamente en el lugar de Dios. su ruina en ese punto es inevitable.

En conclusión, nunca se debe olvidar que la tentación diabólica no produce sus consecuencias devastadoras si nuestra voluntad humana, con la ayuda de Dios, se compromete a resistirla.

De hecho, somos libres de aceptar o rechazar las sugestiones del demonio.

Y Dios, por su parte, entre las diversas ayudas, nos da la posibilidad de saber distinguir lo que Él nos sugiere y lo que nos sugiere el demonio.

En la carta a los Efesios, San Pablo nos enseña a rechazar al demonio: “Revestíos de la armadura de Dios para que podáis resistir las insidias del diablo” (Ef 6, 11) y luego añade “fortaleceos en el Señor” (Efesios 6, 10).

Debemos estar vigilantes en la oración, asiduos a los sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía, deteniendose a menudo con Jesús en la adoración eucarística. En particular, debemos cultivar una verdadera devoción mariana, amando el rezo del Rosario con amor de predilección y, unidos a Nuestra Señora, cumplir bien nuestro deber diario con espíritu de fe y amor hacia todos.

Si, pues, por falta de vigilancia o por cualquier otro motivo, a veces prevalece la tentación y se cae en el pecado, no debemos perder la esperanza. El Señor está siempre dispuesto a perdonar a sus hijos que, sinceramente arrepentidos, llaman a la puerta de su Misericordia. Para ello instituyó el sacramento de la Confesión, que, recordémoslo, no sólo sirve para perdonar los pecados, sino que es también un medio para realizar la conversión continua que necesitamos.

(*) Siervo del Inmaculado Corazón de María y vicepresidenta de la Asociación Internacional de Exorcistas

«El Presidente del Peronismo», por Mons. Héctor Aguer

Mons. Héctor Aguer, Arzobispo Emérito de La Plata, Argentina, tiene una columna que aparece en el periódico argentino La Prensa, pero también en otros medios de no tanto renombre, y como la columna de hoy ha aparecido por anticipado en La Cigüeña de la Torre, de ahí la tomamos y la reproducimos (con adaptaciones).

El presidente del peronismo

El Papa Francisco anunció repetidas veces que su intención es visitar la Argentina; pero no lo hará: sabe que no le iría muy bien acá. Entonces, ahora, desciende al campo sucio de los debates políticos con un discurso insólito, de furia, contra el gobierno libertario del Presidente Milei. Nunca hizo la menor alusión a los gobiernos de Cristina Kirchner, que hundieron al país en la pobreza y la indigencia. Tampoco reaccionó ante el peor gobierno de la historia: el del inútil y golpeador Alberto Fernández, el hipócrita que presumía de feminista y le pegaba a su mujer. La fuente principal del discurso de Francisco ha sido, como otras veces, las noticias que le alcanza su amigo Juan Grabois.

La intervención papal se ha metido con la historia: ha repudiado la obra del General Julio Argentino Roca, a quien atribuyó matanza de indígenas en su Expedición al Desierto; lo que no ha mencionado son las matanzas y los malones de indígenas, que llegaban casi a las puertas de Buenos Aires, y robaban mujeres, sembrando el terror. No soy roquista, pero hay que reconocer que, sin esa doble Presidencia de Julio Argentino Roca, la Argentina no existiría y la Patagonia sería chilena. Lo que el Papa debió criticar es la política religiosa del masón Roca, que mantuvo al país 16 años desconectado de la Santa Sede.

La crítica papal al gobierno argentino se ensaña con el protocolo antipiquete; o sea, que se pone del lado de los piqueteros, que hartan a la gente cortando avenidas y produciendo innumerables inconvenientes. “Pagaron gas pimienta en vez de justicia social”, dijo en un acto junto a Grabois, y reivindicó “la lucha” de los movimientos sociales. Además, mencionó un caso de coimas, pero no precisó de qué administración. El periodista Luciano Román calificó al discurso papal como “un mensaje excesivamente terreno, que podría interpretarse, incluso, como alejado de algunos equilibrios, complejidades y matices que suelen caracterizar las palabras de los grandes líderes religiosos y otros análogos”. Se basó en información interesada y parcial; pasó por alto las complejas implicancias para el ciudadano común de una suerte de anarquía que regía en las calles, y alentó “la lucha” de los movimientos sociales. Hace un drama del uso del gas pimienta por parte de las fuerzas de seguridad, sin aludir a las provocaciones y atropellos que han sufrido instituciones como el Congreso, con ataques a piedrazos, ni tampoco a las heridas provocadas por activistas a humildes servidores públicos, como son los policías o gendarmes. Tampoco tuvo en cuenta la quema de bienes públicos, y hasta la destrucción de vehículos y comercios en algunas protestas violentas.

Es evidente que la cercanía del Pontífice con Grabois no es simplemente un vínculo personal, sino una relación nutrida de coincidencias. La politización del Papa al avalar a las organizaciones sociales no hace ningún llamado a la transparencia y el respeto de la ley. Pasa, deliberadamente, por alto las investigaciones y denuncias que mostraron el aprovechamiento en beneficio propio, que hicieron numerosos líderes piqueteros de la administración de los planes sociales. Las palabras del Papa contra el gobierno seguramente serán utilizadas por esos “gerentes de la pobreza” como una suerte de justificación y respaldo.

Lo que los católicos argentinos necesitan es que Francisco proceda como Papa, cuide la religión católica, y oriente a los fieles a crecer en la Fe, no que se meta en el confuso territorio de la discusión política. “Comprar justicia social en lugar de gas pimienta”; es insólito este descenso perturbador, cuando no ha dicho una palabra sobre la situación de Venezuela, donde rige una dictadura persecutoria de la oposición, y la justicia social es inexistente. El asunto del gas pimienta se agitó a causa de una niña que sufrió los efectos, porque participó de un acampe llevada por su madre, una militante irresponsable.

El Papa, con su discurso contra el gobierno, se expone a las críticas que razonablemente están surgiendo. El jefe del bloque de Diputados de “Innovación Federal”, Miguel Ángel Pichetto, desestimó las críticas del Papa, planteando que “la agenda propuesta desde el Vaticano es absurda y hace un daño increíble a la Argentina”. Este diputado nacional observó que “antes las manifestaciones pontificias eran más bien de corte pastoral, nunca directamente dirigidas a la política local; ahora, entonces, hay un hecho nuevo. El Papa no puede hacer ese tipo de manifestaciones, sin que su palabra se torne más frágil”.

La intervención de Francisco contra el gobierno argentino es una nueva expresión del progresismo papal; andar siempre para adelante, como ocurre con el peronismo y su búsqueda nunca alcanzada de la justicia social. El Papa opone la justicia social al gas pimienta: reprimir el piquete, impedir la protesta continua y la revuelta sería contrariar el dinamismo del Evangelio, el cual siempre debe ser releído. Así, el Concilio Vaticano II, sería una relectura del Evangelio según la cultura de la modernidad. Allí está el progresismo y el peronismo que hoy día reinan en Roma. Francisco es el presidente del peronismo, como ya hemos explicado en otras ocasiones.

+ Héctor Aguer
Arzobispo Emérito de La Plata.
Buenos Aires, miércoles 25 de septiembre de 2024.

Alejandro Bermúdez y Otros Nueve Miembros, Expulsados del Sodalicio de Vida Cristiana

La Conferencia Episcopal de Perú, Sep-25-2024, ha hecho pública a mediodía una “Nota de Prensa” de la Nunciatura Apostólica en Perú, con la misma fecha, en la cual comunica que “El Santo Padre Francisco...ha aprobado en forma específica la expulsión de la sociedad de vida apostólica Sodalitium Christianae Vitae” de diez miembros, el más conocido de ellos el periodista Alejandro Bermúdez (foto). Esta la nota de prensa de la Nunciatura.

Cambiar la moral: sólo teólogos progresistas en el equipo de Fernández

Al mismo modo como ocurrió años atrás en la entonces Congregación para el Culto Divino, cuando el prefecto Sarah fue cercado por Francisco con miembros y consultores de una determinada línea, está ocurriendo ahora con el Dicasterio para la Doctrina de la Fe bajo el mandato Tucho, solamente que para el caso no es arriconarlo sino apuntalarlo, muestra manifiesta de ello el reciente nombramiento de una plétora de consultores, de entre los cuales nos referimos a un caso concreto. El siguiente artículo sirve para darse un panorama más amplio respecto de estos nombramientos.

Artículo de La Nuova Bussola Quotidiana, Sep-25-2024.

Cambiar la moral: sólo teólogos progresistas en el equipo de Fernández

Los nuevos consultores del Dicasterio para la Doctrina de la Fe pertenecen a la corriente de teología progresista y prometen cambiar la doctrina de la Iglesia sobre anticoncepción, homosexualidad, matrimonio y teología del cuerpo, para transformar la moral católica en general.

Stefano Fontana
25_09_2024


Los nuevos consultores del Dicasterio para la Doctrina de la Fe han sido nombrados, y la elección está marcada predominantemente a favor de la teología progresista. La columna vertebral de los nuevos consultores está formada por teólogos que siempre han cuestionado la encíclica Veritatis splendor de Juan Pablo II; que han preparado y apoyado las novedades de Amoris laetitia; que quieren cambiar lo que la Iglesia dice sobre el matrimonio y la sexualidad; teólogos que afirman que la Humanae vitae es reformable; que entienden el amor en sentido amplio y como un proceso que acoge a todos, teniendo en cuenta que unos pueden estar más adelante y otros más atrás, pero nadie está fuera; que están perfectamente en línea con las exigencias sinodales de la neo-Iglesia; que hablan mucho de conciencia y de discernimiento asignándoles la misma importancia que juega la ley natural y divina en la vida moral; y que rechazan el concepto de ley natural interpretándola a lo sumo como una sedimentación de los muchos actos de discernimiento históricamente sucesivos.

Hay figuras históricas del progresismo teológico, especialmente en teología moral, como Aristide Fumagalli. También se ha nombrado consultor a Maurizio Chiodi, que en 2022 en un artículo publicado en una revista dehoniana dijo que la enseñanza de la Humanae vitae podía cambiarse. El nombre de Chiodi es muy significativo porque está estrechamente relacionado con los acontecimientos del Instituto Juan Pablo II de Estudios sobre el Matrimonio y la Familia, donde se trasladó para enseñar de Milán a Roma. Se puede decir que él es como el emblema de esta “operación” de Francisco y Paglia para acabar definitivamente con la enseñanza de Juan Pablo II sobre estos temas, transformando de raíz la fisonomía del Instituto que él quiso y que llevaba su nombre.

A quienes han seguido de cerca estos acontecimientos probablemente no les ha sorprendido su nombramiento como consultor del Dicasterio del prefecto Fernández. Hay muchos otros, desde Pier Davide Guenzi, teólogo moralista que preside la asociación de categoría, hasta Antonio Staglianò que en cambio preside la Academia Pontificia de Teología, pasando por Giacomo Canobbio que querría una Iglesia democrática en el sentido de democracia política, e incluso algunas glorias históricas como Basilio Petrà. No pretendemos hacer ninguna lista, pero está claro que la elección ha sido muy cuidadosa. Ya podemos saber de antemano que un porcentaje importante de los consultores está a favor de cambiar la doctrina de la Iglesia sobre la contracepción, la homosexualidad, el matrimonio, el amor conyugal, la teología del cuerpo, y de cambiar sustancialmente la moral católica en general. Y lo sabemos porque ya lo han hecho y lo han escrito.

En el imaginario común, cuando oímos hablar del Dicasterio para la Doctrina de la Fe pensamos en algo parecido al antiguo Santo Oficio. Por supuesto, sabemos que ya no se llama así, ni siquiera Congregación, pero imaginamos que ha conservado algo de tradición y autoridad, algo relacionado con la defensa de la doctrina, con la denuncia de las desviaciones, con la advertencia a los fieles contra las adulteraciones de la verdad tanto en el campo de la ley natural como en el de la verdad revelada.

Tomemos como ejemplo la vida de este Dicasterio durante el pontificado de Juan Pablo II y bajo la dirección del cardenal Ratzinger. Hubo pocas condenas directas en comparación con el pasado, pero se elaboraron muchos documentos oficiales de clarificación sobre cuestiones delicadas. Los fieles siguen pensando en algo así: no importan las condenas de teólogos y publicaciones que difieren de la doctrina, pero al menos las aclaraciones doctrinales tienen que seguir existiendo. Ahora, sin embargo, ya no es así, y se equivocan quienes todavía piensan que es así. El sentido de esta antigua Congregación ha cambiado, transformándose ahora en un estímulo para la investigación teológica dirigida al cambio.

Francisco lo había dicho en la carta personal que envió al cardenal Víctor Manuel Fernández con ocasión de su nombramiento como Prefecto del Dicasterio: es necesario evitar los “métodos inmorales” de condena utilizados en el pasado, ya no hay que perseguir los errores doctrinales, sino promover la investigación teológica, estimular el carisma de los teólogos no según una “teología de escritorio” y utilizar todas las filosofías sin excluir ninguna. Nadie, por tanto, debe esperar ya del Dicasterio una palabra final sobre una cuestión controvertida, sino lo contrario: la recusación de las certezas y la apertura de las cuestiones controvertidas. De hecho, si examinamos todos los documentos firmados hasta ahora por Fernández (y por Francisco) vemos que pretenden desconcertar y ya no confirman nada, son provocadores y a veces incluso escandalosos. El nuevo Dicasterio para la Doctrina de la Fe invita no a creer lo que dice sino a disentir, y para ello nombra consultores a los que hasta ayer eran los teólogos del disenso. Parece que las protestas de los años setenta han llegado al Palacio del Santo Oficio y desde allí pretenden ser (contradictoriamente) normativas.

No creemos que los Consultores no sean importantes. Lo son más que los propios miembros, del mismo modo que los teólogos lo fueron más que los Padres conciliares en el Vaticano II. Por supuesto, no hablamos de todos los Consultores, pero los que conocen el funcionamiento de la Santa Sede saben que hay Consultores que no son consultados y otros que sí lo son. No cabe duda de que este último es el caso del grupo de teólogos progresistas que acaban de ser nombrados.