Después de los vergonzosos incidentes del Domingo de Ramos, se realizó hoy una rueda de prensa en la sede del Patriarcado Latino De Jerusalén. Aquí una información del propio Patriarcado Latino De Jerusalén publicada en sus redes sociales (nuestra traducción).
El 31 de Marzo de 2026, en la sede del Patriarcado Latino en Jerusalén, se celebró una rueda de prensa conjunta con Su Beatitud el Cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, y el Custodio de Tierra Santa, el P. Francesco Lelpo.
Durante la conferencia de prensa, abordaron el incidente ocurrido el Domingo de Ramos, cuando la policía israelí les impidió entrar a orar en la Iglesia del Santo Sepulcro, y aclararon los preparativos para las celebraciones de la Semana Santa.
Se anunció que el Patriarca, junto con un pequeño grupo de clérigos, se uniría a los frailes residentes en el monasterio del Santo Sepulcro para celebrar las liturgias pascuales, que se transmitirían para que los fieles puedan unirse en oración.
Ambos destacaron que se llegó rápidamente a una resolución con las autoridades, reafirmando que la libertad de culto en todos los lugares santos debe respetarse en todo momento.
Ahora dos despacho de agencia EFE, Mar-31-2026, basados en dicha conferencia de prensa, de los cuales el primero es el que más divulgación ha tenido, tal vez porque se refiere al notorio incidente del Domingo de Ramos.
Pizzaballa cree que Policía israelí no tuvo «mala intención» pero «subestimaron el evento»
31 marzo 2026
Jerusalén, 31 mar (EFE).- La máxima autoridad católica en Tierra Santa, el patriarca latino Pierbattista Pizzaballa, consideró este martes que no hubo «mala intención» en la Policía israelí, que le prohibió el acceso al Santo Sepulcro para oficiar una misa privada el Domingo de Ramos, sino que las autoridades «subestimaron» la magnitud de la celebración.
«No creo que hubiera mala intención o algo así como no querer permitir a los cristianos el rezo, sino que subestimaron el evento y su importancia. Aunque, dadas las circunstancias, fuera solo un pequeño rito, simbólicamente tenía mucha relevancia», dijo Pizzaballa en una rueda de prensa en la sede del Patriarcado Latino de Jerusalén.
El líder de la Iglesia católica en Tierra Santa mantuvo durante esta comparecencia, que estaba prevista antes de lo ocurrido el domingo, que quería dejar la polémica atrás y aseguró que «hubo una buena cooperación» con las autoridades israelíes.
La Policía israelí, alegando una ambigua limitación de aforo por seguridad debido a la guerra con Irán, no permitió a Pizzaballa acceder a la Basílica del Santo Sepulcro para oficiar de forma privada (junto a otros tres altos representantes católicos) la misa y bendición del pasado Domingo de Ramos.
Sin embargo, semanas atrás, durante la festividad judía de ‘purim’ se repitieron escenas en las que centenares de personas se congregaban, saltándose la normativa sobre el máximo de 50 asistentes a reuniones debido al estado de alerta.
La decisión del pasado domingo generó una oleada de indignación internacional, con jefes de gobierno europeos y el embajador de Estados Unidos en Israel levantando la voz de forma contundente, lo que llevó al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a dar marcha atrás y revocar el veto para que el patriarca latino pudiera entrar a este lugar sagrado para el cristianismo durante esta Semana Santa.
«Aplicar el mismo criterio» a todos los credos
Así, y aunque pidió pasar página y «mirar al futuro», el patriarca latino pidió a Israel «aplicar el mismo criterio» para todos los creyentes en Tierra Santa durante tiempos de guerra.
«Desde el Muro Lamentaciones a Al Aqsa. El principio de rezar en lugares tan relevantes es posible de conciliar con la seguridad», comentó Pizzaballa para agregar que «no estamos pidiendo la Luna, sino preservar nuestros principios».
«No debemos exagerar la situación»
El patriarca latino, que estuvo acompañado en su intervención por custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo, también presente durante el incidente, explicó cómo fue el momento en el que policías vetaron su acceso e incidió en que estos «fueron en todo momento educados».
«Al principio hubo un malentendido, pero el mismo día quisieron reunirse con nosotros para solucionarlo. No debemos exagerar la situación (…) Hubo una discusión para saber cómo proceder y la respuesta fue ambigua, ellos querían una cosa y nosotros otra», indicó Pizzaballa.
Para lo que resta de semana en Jerusalén se prevén celebraciones a puerta cerrada en el Santo Sepulcro, junto a los diez frailes que viven de forma permanente en su interior y algunos obispos, para «preservar la liturgia de la Semana Santa».
Pizzaballa también se refirió a la situación de las comunidades cristianas en Cisjordania ocupada, que incluso antes de la guerra ya sufrían las restricciones de desplazamiento a la Ciudad Santa por parte del Ejército israelí, y que, además, están sufriendo ataques por parte de colonos radicales judíos.
«La situación continúa tensa y problemática debido a los continuos enfrentamientos con colonos. Algunos antiguos diplomáticos destinados en Israel y rabinos redactaron una carta posicionándose al respecto. Creo que se está despertando una conciencia sobre lo que está pasando», culminó el patriarca latino.
§-§-§
Follow @SECRETUMMEUMPizzaballa dice que ley de pena de muerte «cambia la idea de Estado que existe en Israel»
31 marzo 2026
Jerusalén, 31 mar (EFE).- Jerusalén, 31 mar (EFE).- La máxima autoridad católica en Tierra Santa, el patriarca latino Pierbattista Pizzaballa, afirmó este martes que la reforma legal que establece la pena de muerte por ahorcamiento para palestinos culpables de ‘asesinato terrorista’ cambia «la idea de Estado que existe en Israel».
«Cambia mucho la idea de Estado que existe en Israel en este momento. Cambia mucho, en definitiva. Esperamos y debemos trabajar con todos los sectores de la sociedad civil para lograr mantener viva la atención y evitar un mayor deterioro», indicó Pizzaballa en una rueda de prensa celebrada en el Patriarcado Latino de Jerusalén con motivo de la Semana Santa.
El pleno de la Knéset (Parlamento israelí) aprobó en la víspera la reforma legal que establece la pena de muerte por ahorcamiento para personas culpables de ‘asesinato terrorista’, una medida que las organizaciones de derechos humanos denuncian que se aplicará en la práctica a los palestinos y no a los ciudadanos judío-israelíes.
El texto, aprobado con 62 votos a favor y 48 en contra, obliga (salvo excepciones sin definir) a los tribunales militares israelíes a imponer dicha pena a los palestinos residentes en Cisjordania ocupada encontrados culpables de ese delito, mientras que a los tribunales ordinarios que juzgan a ciudadanos israelíes les da la posibilidad de aplicar en su lugar la cadena perpetua y estipula más condiciones para imponerla.
«No existen unas condiciones para que la pena de muerte pueda considerarse necesaria. Para todos nosotros es una noticia que hemos recibido con un gran dolor, y con gran sufrimiento que profundizará el odio, si puedo decirlo así, entre israelíes y palestinos», prosiguió el patriarca latino.
La ejecución de la pena, según la normativa, deberá realizarse en un plazo máximo de 90 días por el Servicio Penitenciario tras la sentencia, mediante ahorcamiento, con regulaciones específicas sobre la detención separada del recluso, el acceso restringido a autoridades y familiares y la supervisión de la ejecución.
Tras aprobarse la reforma, cuyo escrito no ha sufrido cambios tras pasar por comisión parlamentaria la semana pasada, el ministro israelí de Seguridad Nacional, el ultranacionalista y supremacista judío Itamar Ben Gvir, intentó descorchar una botella de champán para celebrar la nueva medida. Hasta ahora, Israel solo permitía la pena de muerte en casos extraordinarios, principalmente por crímenes de guerra o genocidio, y únicamente la ha aplicado una vez con la ejecución en 1962 de Adolf Eichmann, uno de los principales arquitectos del Holocausto.
