El Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa han emitido un comunicado conjunto, Mar-30-2026, dando por superado el incidente del Domingo de Ramos, cuando la policia israeli impidió el acceso a la Iglesia del Santo Sepulcro al cardenal Pizzaballa y el Custodio de Tierra Santa, quienes pretendían celebrar en forma privada la Misa de Domingo de Ramos. Traducción de Secretum Meum Mihi.
Comunicado de Prensa Conjunto
Patriarcado Latino de Jerusalén y Custodia de Tierra Santa
Jerusalén - Lunes Santo, 30 de Mrzo de 2026.
Follow @SECRETUMMEUMEl Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa confirman que los asuntos relativos a las celebraciones de la Semana Santa y la Pascua en la Iglesia del Santo Sepulcro han sido abordados y resueltos en coordinación con las autoridades competentes. De acuerdo con la Policía de Israel, se ha garantizado el acceso a los representantes de las Iglesias para la celebración de las liturgias y ceremonias y para la preservación de las antiguas tradiciones pascuales en la Iglesia del Santo Sepulcro.
Naturalmente, y en vista del estado de guerra actual, las restricciones existentes a las reuniones públicas se mantienen por el momento. Por consiguiente, las Iglesias garantizarán la transmisión en directo de las liturgias y oraciones a los fieles en Tierra Santa y en todo el mundo.
Expresamos nuestro sincero agradecimiento a Su Excelencia el Sr. Isaac Herzog, Presidente del Estado de Israel, por su pronta atención y valiosa intervención. Asimismo, agradecemos a los Jefes de Estado y funcionarios que actuaron con rapidez para comunicar sus firmes posturas, muchos de los cuales se comunicaron personalmente para expresar su cercanía y apoyo.
Queremos enfatizar que la fe religiosa constituye un valor humano supremo, compartido por todas las religiones: Judíos, Cristianos, Musulmanes, Drusos y demás. Especialmente en tiempos de adversidad y conflicto, como los que vivimos actualmente, salvaguardar la libertad de culto sigue siendo un deber fundamental y compartido.
Confiamos en que se sigan encontrando las soluciones adecuadas que permitan que la oración tenga lugar en los lugares de culto, en particular en los Lugares Santos de todas las religiones, de una manera que respete tanto las legítimas necesidades de seguridad como las observancias y oraciones religiosas que son de profunda importancia para cientos de millones de creyentes.
La Iglesia continúa en diálogo constante con las autoridades, incluida la Policía de Israel. Oramos y esperamos el fin de la trágica guerra que azota la región, conscientes de las graves consecuencias que tiene para todos.
El Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa reafirman su compromiso con el diálogo, el respeto mutuo y la preservación del Status Quo.
Bendecida Semana Santa.
