Información del Patriarcado Latino de Jerusalén, Ago-16-2026.
Follow @SECRETUMMEUMEl Cardenal Pizzaballa en Taybeh: El Mal No Tiene El Poder Absoluto
agosto 16, 2026
El sábado 15 de agosto de 2026, El Patriarca Latino de Jerusalén, Cardenal Pierbattista Pizzaballa, dijo a la comunidad cristiana de Taybeh que la fe en Dios permite a los cristianos preservar la vida y la esperanza incluso en las circunstancias más difíciles, enfatizando que el poder del mal no es absoluto.
"Puede que no tenga respuestas a nivel humano y mundano, pero creo en Dios. Y estoy seguro de que, en Él, podemos seguir dando a luz a la vida, incluso aquí en Taybeh", dijo el Cardenal Pizzaballa durante la Misa de la Fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María en la Iglesia Latina de Cristo Redentor en Taybeh.
La Misa fue concelebrada por el párroco, P. Bashar Fawadleh, y el P. Davide Meli, y asistieron miembros de la comunidad parroquial.
Al dar la bienvenida al Patriarca al inicio de la Misa, el P. Bashar dijo que Taybeh lo recibió "entre su pueblo y en su casa", describiendo su presencia como la de un padre que acompaña a sus hijos en tiempos difíciles. Dijo que la presencia del Patriarca recordaba a la comunidad que no estaba sola y que la Iglesia acompaña a sus hijos, llevando con ellos "la cruz y la esperanza de esta tierra".
En su homilía, el Cardenal Pizzaballa reflexionó sobre las lecturas de la Fiesta de la Asunción, particularmente sobre la mujer y el dragón en el Libro del Apocalipsis. Afirmó que el pasaje muestra que, por muy poderoso que parezca el mal, su poder no es absoluto. La mujer, señaló, representa a la Iglesia en general y a la Virgen María en particular.
El Cardenal Pizzaballa describió la Fiesta de la Asunción como "un fruto de la Resurrección" y afirmó que María enseña a los cristianos a mirar la realidad "con ojos divinos", en lugar de hacerlo según cálculos humanos. Conectó este mensaje directamente con Taybeh, instando a sus habitantes a permanecer firmes en la fe y la esperanza incluso cuando las circunstancias hacen que el futuro parezca difícil o imposible.
El Patriarca también reafirmó el compromiso de la Iglesia con Taybeh y su presencia cristiana.
"Seguiremos haciendo todo lo que esté a nuestro alcance para preservar la presencia eclesial aquí, en todos los niveles de Tierra Santa", dijo.
Pero destacó que preservar la presencia cristiana también requiere proteger el corazón del miedo, la desesperación y los efectos de las circunstancias difíciles.
"También debemos aprender de la Virgen María como proteger nuestros corazones, porque esta situación los puede contaminar. Y si nuestros corazones se contaminan, el 'dragón' ha ganado", expresó.
"Pero queremos seguir siendo una comunidad que da a luz a la vida, sin rendirnos ni abandonar nuestros derechos, nuestro derecho a la vida. Así que sean valientes. No tengan miedo".
Así mismo, el Cardenal Pizzaballa afirmó que sigue de cerca los acontecimientos en Taybeh a través de mensajes y actualizaciones regulares del P. Bashar, expresando su agradecimiento por el servicio y el seguimiento diario del párroco. Sin embargo, resaltó que el seguimiento de los acontecimientos debe ir acompañado de acción y presencia pastoral.
La visita se produce en medio de una orden militar israelí emitida el pasado mes de julio que declara la "zona de Taybeh y Rimon" como zona militar cerrada y prohíbe la entrada y presencia de israelíes y extranjeros. El área designada incluye partes del área urbanizada de Taybeh, tierras agrícolas y sitios religiosos y patrimoniales.
La orden también ha planteado interrogantes sobre el acceso a Taybeh por parte de peregrinos, visitantes, periodistas, voluntarios y otros extranjeros. Su redacción no aclara explícitamente si las excepciones declaradas se aplican a los israelíes que residen en asentamientos o puestos avanzados dentro o alrededor del área cerrada, dejando parte de su alcance pendiente de una aclaración oficial.
El Patriarca señalo que lo que sucede en Taybeh es cada vez más conocido más allá del pueblo, añadiendo: "Vuestro ejemplo es importante, para que sigamos siendo una voz cristiana en medio de esta situación tan compleja".
Al final de la Misa, oró para que la intercesión de la Virgen María acompañara a las familias y madres de Taybeh, y para que el pueblo siguiera siendo "un lugar y un foco de alegría y vida".
Después de la Misa, el Cardenal Pizzaballa se reunió con los feligreses y converso con ellos, reafirmando la cercanía de la Iglesia con Taybeh y su gente.
Fuente: Sanad Sahelia / Nabd El-Haya
